martes, 9 de enero de 2018

Símbolos crísticos (Nikos Vardikhas)

Símbolos crísticos

por Nikos VARDHIKAS

(Vers la Tradition)

Usaremos la apelación "crística "en este artículo a propósito de muchos sinónimos no cristianos o precristianos, es preciso pues explicar por qué lo escogimos.

Ella calificará todo símbolo que indique el mensaje fundamental del “mito” crístico: la fusión sin confusión de lo divino y lo humano. Este mensaje de liberación, no dualista y no puritano, percibido en el clima cristiano como la Redención o abolición del Pecado Original, que abre la puerta a la posibilidad de Liberación (no confundirse con la Salvación), existe en muchas, si no en todas, las tradiciones esotéricas.

Constituye el "secreto" iniciático por excelencia; las comillas que rodean la palabra sólo están ahí para sugerir que este secreto es tal por su naturaleza y porque muchos son los llamados pero pocos los  elegidos y no por el gusto de la ocultación.

Ciertamente, las diversas tradiciones tienen acentuaciones diferentes: Hay quienes ofrecen un camino no sacramental y sin opción de Salvación, pero también sin condenación eterna (estas son las vías del poder de si-mismo o vías secas o incluso vías de la mano izquierda que insisten en la Liberación en esta vida bajo pena de comenzar todo de nuevo en un ciclo donde el estado central no está garantizado; tales son el camino hindú y ario - heroico y masculino - en general) y hay algunas que ofrecen, por medio de sacramentos como el bautismo y la Eucaristía, la garantía de mantenimiento en un estado central, pero también la posibilidad de condenación definitiva en el "fin de los tiempo" (éstos son las vías del poder del otro  o vías húmedas, o vías devocionales, como el cristianismo y todo monoteísmo, la vía Sikh, el Amidismo y, en los casos de los Boddhisatwas y de los tulkus tibetanos  solamente, el Budismo).

Sin embargo, independientemente de los destinos póstumos, la posibilidad de la Liberación es  conocida en todo esoterismo y no sólo de este esoterismo judío que era originalmente el cristianismo.
Si optamos por llamar a los símbolos de la Unión "crísticos" y no, por ejemplo,"shivaitas", es porque la diferencia específica del cristianismo es proclamar la Unión en voz alta en estos dogmas allí donde, en otros lugares, sólo la rama esotérica de la tradición posee tales doctrinas (1). Haciendo esto, usamos la función Crística, en el sentido de Eusebio de Cesárea: es "Crística" toda irrupción lo divino el ser humano, desde siempre (2), como por otra parte  está dicho por San Juan en su Prólogo.
Otra distinción útil antes de discutir nuestro tema, es entre ortodoxia y paganismo. Independientemente del origen lingüístico de esta palabra (que sólo significa "campesino"), una tradición es pagana e idólatra (o quizá degenerada) solamente si diviniza el mundo y, por lo tanto, absolutiza lo relativo y si no tiene la noción de Absoluto, Inmortalidad y Juicio, y no si no es semítica.

Por lo tanto, usamos la palabra "crístico" en el sentido del término, sin ninguna intención de recuperación cristiana de otras tradiciones.

Símbolos Naturales

El Eje que une la Tierra con el Cielo

Primero entre estos símbolos, el árbol y la montaña. El árbol, especialmente de forma recta, es un símbolo del eje que reúne el cielo y la tierra. En la antigüedad, el roble desempeñaba este papel sobre todo: en Dodona estaba el árbol sagrado de Zeus, y su importancia entre los celtas es bien conocida. Una etimología de la palabra druida quiere que provenga de su habilidad para "conocer por el roble" (dru-vid). La importancia del árbol bodhi en el budismo revela este simbolismo.

El ciprés es un símbolo musulmán adoptado por los cristianos orientales: se encuentra siempre  alrededor de las iglesias y  cementerios. El ciprés simboliza el Islam o "sumisión" a la voluntad divina, porque es recto y apunta al cielo, pero sabe inclinarse ante el viento. Se ha convertido en un motivo decorativo estilizado muy común en los tejidos orientales ("cachemira").

La montaña comparte el mismo simbolismo, con la posibilidad de efectuar su ascensión, que simboliza el camino iniciático. Varias montañas, existentes o legendarias, han representado el centro del mundo: Qaf para los árabes, Meru para los hindúes, Olimpo para los griegos, Arunachala para la India, Himalaya para los tibetanos, Cáucaso para ciertos indo-Europeos, etc....

El árbol y la montaña han prestado su significado a los símbolos arquitectónicos que los representan: el pilar/columna, torres, pirámides, campanarios/minaretes y las construcciones megalíticas. El uso sorprendente de la columna en Egipto y Grecia/Roma cae dentro de este significado de eje. Es cierto, por otra parte, que las primeras columnas eran troncos de árboles; este hecho, porque no se trata sólo de una cuestión técnica, fue imitado en las primeras columnas de piedra, como en Creta. ,
La designación del maestro como "Viejo de la montaña"(“Old Man in the Hills) por parte de los Asacis y Rastas, entre otros, refuerza aún más este simbolismo.

Del Cielo a la Tierra

-El rayo, lluvia, nieve (todas las precipitaciones).
El rayo es el atributo bien conocido de Zeus, simbolizando la divina intervención más bien en forma de poder y castigo. En la forma del vajra tibetano, sin embargo, simboliza más bien la posibilidad del conocimiento y es entonces equivalente al símbolo del diamante (dos formas de "fuego/luz del cielo").

Las precipitaciones son, por supuesto, fenómenos físicos debidos a las condiciones especiales de nuestro planeta y su atmósfera. Sin embargo, el hecho de que nuestras condiciones de existencia prevean, por ejemplo, la blancura de la nieve, valida el lado simbólico de estos fenómenos físicos.
-El arco iris ha sido interpretado desde el AT como símbolo de un pacto entre el cielo y la tierra, un puente entre Dios y el hombre.

Símbolos pictóricos

La Escala

Desde la escala de Jacob, en el AT, erigida en un "lugar terrible que es la puerta del cielo" y representada por una simple piedra levantada ungida con aceite (lo que recuerda los símbolos megalíticos arquitectónicos), el cristianismo oriental adoptó el símbolo de la escala para indicar una iniciación por grados, como en la obra de San Juan "Climaco" (= "de la Escala"), que se titula, precisamente, la “Escala”

Cuando el nacimiento de Cristo, igualmente, son vistas las escaleras, utilizadas por los ángeles.

La Cruz

Unión de la dimensión vertical con la horizontal, la cruz  subraya el centro, que es el estado humano sacralizado.

Es muy importante comprender que, aunque Jesús no estuviera muerto crucificado, este símbolo aún expresaría sin embargo admirablemente su enseñanza. (Siendo así, se podría también preguntar si la economía superior podría permitir que muriera de otro modo). En cualquier caso, es necesario que el cristiano sepa que él no suspende de su cuello únicamente la semejanza de un instrumento de muerte, ni siquiera esta, redentora, del Maestro (preferimos esta traducción de la palabra Adon a la, igualmente correcta, de Señor).

Por lo tanto, es evidente que la cruz "griega" con ramas iguales, inscribible en un círculo, es más correcta simbólicamente que la cruz latina de rama vertical más larga, que subraya la flecha, el futuro, la lucha por superarse; Sin embargo, esta última actitud, más aria, es igualmente legítima, siempre que no se tome como más "realista" en relación a la supuesta cruz verdadera; de lo contrario, uno tendría derecho a preguntarse si un cristiano habría suspendido del cuello la semejanza de una piedra, en caso de que Jesús hubiera muerto por lapidación (pero esta posibilidad es quizás absurda).
Aparte de la simple cruz, en sus formas esotéricas y exóticas (o griega y latina), está también la cruz de seis dimensiones, que expresa el mismo simbolismo en el espacio y que, sobre el papel, se convierte en el crisma: un círculo con las dos primeras letras griegas de la palabra "Cristo" (XPICTOC), generalmente rodeado por las letras A y Ω (el principio y el final), que permite leer, en griego, APX Ω ("Yo reino").

Tenemos aquí una de las mejores "definiciones" de Dios, según la sentencia musulmana: de Él venimos, a Él volvemos.

 Los tres ejes del crisma también pueden simbolizar la Triunidad, que es la Ley vista desde este mundo, y la constitución del ser humano.

La cruz en tanto que centro se expresa mejor si está inscrita en un círculo o en su forma de "gamada" que indica una rotación. La esvástica, un antiguo símbolo asiático, se esconde en la figura decorativa de la "greca" o "meandro" querido por los griegos y coreanos.

El Sello de Salomón

El simbolismo de la cruz debe relacionarse con el Sello de Salomón o Estrella de David, primero porque el cristianismo comenzó como un esoterismo judío, y segundo porque los dos símbolos dicen casi lo mismo, con la diferencia de perspectiva que es la de las dos religiones.
Los dos triángulos entrelazados e invertidos significan, de hecho, el Descenso (o Creación, o Manifestación, o Gracia, o Génesis) y la Ascensión (o Reintegración, la Liberación, la tarea de hacer lo que está debajo similar a lo que está arriba, o Éxodo).

La cruz de seis dimensiones (explícitamente) y el sello de Salomón (implícitamente) descansan en los números 7 y 6, a relacionar con el Génesis. Además, los dos triángulos invertidos corresponden exactamente al proceso de creación descrito en ellos: en los días 1-2-3 corresponden a los días 4-5-6 "a la inversa": en el día 1, por ejemplo, se crea la luz; en el día 4, el sol, en el día 3 (según el capítulo II), hombre y mujer; en el día 6 (capítulo I), el andrógino primordial.

Las dos imágenes "invertidas", es decir, la manifestación sutil  o arquetípica y la manifestación grosera o material están unidas por el centro que es el día 7.

También debe notarse que la elección de dos triángulos está de acuerdo con la ley trinitaria; solamente, en la perspectiva "más amplia" del judaísmo (porque es más antiguo), se trata de una doble tri-unidad y así de la entera ley de la manifestación.

Sin embargo, podemos ver que el judaísmo (más "extensamente") y el cristianismo (más "estrechamente") no hablan más que de la manifestación (sutil o no) y no se ocupan de la no-manifestación o de Dios "en sí mismo".

¿Cuál es la relación entre estos dos simbolismos, que son tan parecidos pero no exactamente idénticos?
R. Guénon, en Le symbolisme de la Croix había unido así a ambos:
-La línea vertical de la Cruz une los vértices de los dos triángulos invertidos y prolonga su mediana;
-La línea horizontal une los puntos de contacto de los lados y pasa por el centro de la figura.
Pero hay otra unión, entre en el sello de Salomón y el crisma, esta vez, que es mucho más revelador:
Los extremos de las dos figuras son idénticos y trazan los puntos de un hexágono regular en el que se pueden trazar los dos, uniendo los puntos opuestos del Sello de Salomón. Así, pues, de acuerdo con lo que hemos dicho anteriormente en los tres ejes del Crisma, cada triángulo comprenderá cada eje (que pasará por un vértice y lo atravesará por el medio del lado opuesto para llegar al vértice opuesta del otro triángulo) las tres categorías (Espíritu-Alma-Cuerpo o Intelecto-Sentimiento-Voluntad) de la manifestación, en tanto que mediana. Desde el vértice  hasta el centro, cada eje "pertenece" al triángulo apropiado; desde el centro, pertenece al otro triángulo. Así podemos acercar esta figura a la Oración del Señor: a los ejes (Nombre/Reino /Voluntad corresponde a las "peticiones": Pan/Deudas/Tentación (3).

Basándonos en estas conexiones, podemos ver tanto la continuidad como la diferencia entre las dos tradiciones, y sacar los siguientes simbolismos:
-Sello de Salomón: Ley Cosmológica;
-Cruz: Ley Ontológica o Antropológica;
-Crisma: Ley Teológica;
Sin llevar las cosas al extremo, porque cada tradición es total y suficiente, podemos decir por lo tanto que, puesto que la Cruz es específicamente cristiana, el Sello judío y el Crisma común a las dos, que la tradición cristiana, aunque se beneficia del mismo conocimiento que la tradición judía, se dirigirá más específicamente hacia la "salvación" del hombre a través del Mesías, lo que emerge admirablemente de su contenido así como de esta comparación de símbolos. La tradición cristiana emerge así como una tradición de la Edad de Hierro. El símbolo musulmán de la media luna asociado al color verde apunta hacia la Inmortalidad pero se limita a la ley de los ciclos, pero no habla de una Unión con lo divino. Si la media luna se muestra hacia arriba, entonces aquí tenemos la copa o Arca que recoge lo que debe ser salvado y el Islam destaca también como tradición de la última Edad; sólo el cristianismo parece ser la última tradición que ofrece la posibilidad de Unión (en su propio exoterismo incluso).

Rompiendo, también, con el judaísmo y el cristianismo, el Islam no está limitado, se podría decir, a las leyes de este mundo, sino que quiere ser más total; sin embargo, su carácter "sumario" traiciona su edad. Por lo tanto, parecería que la única tradición viva que puede abarcar tanto lo divino "per se" como la manifestación es la tradición hindú, con sus  darshanas o "puntos de vista", y que por lo tanto es la más antigua de las tradiciones aún vivas (así, la más próxima a la Tradición Primordial: sanatana dharma o, en árabe, fitrah), incluso sólo sobre la base de su exclusivo contenido doctrinal.
Por último, observemos que la unión de la Cruz y el Crisma da la rueda "de la fortuna" o karma hindú con ocho radios, considerada como símbolo solar (o la "bandera inglesa", unión de la cruz de Cristo y la de San Andrés).

El pájaro

Simboliza en todas partes, así como el lenguaje de los pájaros - c. f. A.T. y N. T. así como el lenguaje  (o "Parlamento") de los Pájaros (Mantiq ut-Taïr) de Farid-ud-Din Attar - estados supra-humanos o del Conocimiento.

Como tales, no encajan en los símbolos que estamos estudiando, sino en las siguientes combinaciones con un elemento "terrestre":
a) El Pájaro y la Fuente

Símbolo cristiano de los primeros tiempos (cf. el mosaico conocido de Ravena).
Siendo el Pájaro el cielo y el agua la posibilidad infinita, esta imagen recuerda la primera imagen del Génesis: el caos (tohu-bohu) pero también el Aliento divino, por un lado, y las aguas (antes de la creación del agua), por otro.
Esta imagen es, por tanto, el equivalente exacto de Creación y Anunciación (Ángel alado y María representando la posibilidad infinita y virgen). De esta manera, simboliza también la "Nueva Creación", es decir, precisamente la conciliatio oppositorum en Cristo, el Nuevo Adán.
La reunión de los elementos Aire y Agua que se lleva a cabo en estas imágenes no sólo refuerza la reunión Cielo-Tierra, sino que también nos recuerda la transformación de uno en otro.

b) El Pájaro y la Serpiente

I - Reunidos: la serpiente aparece bajo su aspecto benéfico del conocimiento discernidor; el pájaro representa a la Sabiduría o al Espíritu.

II - Opuesto: la serpiente aparece bajo su aspecto maligno de obstáculo al conocimiento, de cosas reteniendo en la tierra y causando la muerte, de la razón autónoma.

Retenemos, bajo (I):
-la figura de Quetzalcoalt (azt.) o Kulul-Kan (maya), la serpiente emplumada;
-La figura del dragón chino, que es una criatura serpentina de agua, emplumada y voladora, que aparece en una niebla sobre las aguas del devenir . Este símbolo reúne, por lo tanto, los símbolos de (a) y (b).
-La figura del caduceo de Hermes: dos serpientes, generalmente enfrentadas entre sí (sería más correcto figurarlas incrustadas), enrolladas y como "anidadas" una en la otra, alrededor de un eje vertical que termina en una esfera alada.
Recordemos aquí el bastón de los obispos que a menudo terminan con una doble cabeza de serpiente (sin embargo, como faltan las alas, este símbolo no es "crístico" en el sentido que le damos aquí a esta palabra).

y bajo (II):
-Apolo (el Sol) matando la serpiente Tifón en Delfoa (sin embargo, no hay imágenes conocidas).
-El símbolo de Tenochtitlán-México (utilizado hasta el día de hoy por el Estado de México): un águila, un ave "celestial" y "discerniente" así como "soberano" por excelencia, colocada sobre un cactus de tres ramas, sostiene una serpiente entre sus patas con la intención de ultimarla. Hay que recordar que, según las leyendas de los aztecas, tras dejar su mítica patria desconocida de Aztlán (Atlántida) tuvieron que asentarse donde verían esta imagen realizada. Estaba en el valle de Anáhuac, y Tenochtitlán nació como una ciudad que se levantaba de las aguas de un pantano.

c) El pájaro y el Toro
Entre los símbolos de seres mixtos que representan la unión del cielo y la tierra se encuentra el toro alado, utilizado en Mesopotamia y Persia.
El toro es un símbolo generalizado de la tierra.

d) El Pájaro y el Árbol
El Árbol es en sí mismo la imagen del axis mundi que reúne el cielo y la tierra. Así, cuando alberga a los pájaros, esta unión se refuerza; cf. la parábola del grano de mostaza que, siendo la más pequeña de las semillas, "se convierte en un árbol en cuyas ramas descansan los pájaros".

Imágenes de seres "mixtos”

-Ganesha, el hombre elefante de las hindúes, hijo de Shiva el "destructor de obstáculos" (Gan-Isha jefe de las tropas), de manera un poco análoga a San Miguel, a la vez "milicia celestial" como acompañante a la iniciación.
-Anubis, el dios con cabeza de chacal relativo a la momificación y la supervivencia póstuma, "embalsamador de Osiris" que dio un símbolo Ortodoxo;
El icono de San Cristóbal (Χριστόϕοροϛ = portador de Cristo), representado con la cabeza de un perro (no siempre como portador de Cristo, sino a veces una cruz).

La irrisión de nuestro tiempo es tal que, a partir del hecho de "llevar", este santo protege a los automovilistas.

Reuniones de direcciones opuestas

Otros símbolos tienen un eje vertical que enlaza dos cosas opuestas, como las hachas dobles encontrados en centenares de sitios micénicos y minoicos (éstos se basaban en este símbolo, así como en los cuernos estilizados de toro).

Las fasces romanas, símbolo del poder y, desde entonces, de muchas instituciones republicanas, unen una doble hacha y, en torno a su eje, un conjunto de palos así unificados.

El pesebre y otras imágenes del Centro

La imagen tradicional del pesebre de Navidad reúne, en realidad,  varios elementos de  simbolismo unificador:
La gruta misma, símbolo del centro, también se representa como una montaña; es el corazón, la caverna primordial. Alrededor del Cristo encarnado se reúne toda la jerarquía de seres:
-los ángeles
-los Magos reuniendo en sus personas y sus regalos las funciones de rey, sacerdote y profeta.
-los pastores, o " simples” hombres
-los animales (el asno y el buey), representando al mundo físico.

El Centro donde se elimina la distinción entre el cielo y la tierra está representado de varias maneras. Lo más usual es el del jardín, cuyo arquetipo es el Paraíso (Para-desha o Pardès = "país"; en hindi, la misma palabra designa siempre ciertos departamentos de la India: Uttar-Pradesh = "segundo país"; su nombre original tenía que ir acompañado de un adjetivo, convirtiéndolo así en un país "supremo").
Otros símbolos del Centro, simbolizados por cualquier templo, son las piedras arquitectónicas erigidas.

Este fue el célebre "omphalos" (el ombligo de la tierra) en Delfos, una piedra faloide con un agujero de donde salía un pilar de madera. Tal era también la piedra negra (lapis niger) de Roma, así como la de la Kaaba y las piedras cónicas negras enterradas en los sótanos de los templos de la Diosa-Madre y desdobladas a nivel de la planta baja por una piedra blanca idéntica pero blanca.

Símbolos arquitectónicos

En primer lugar, mencionemos cualquier Iglesia cristiana después del período de las basílicas:
-Edificio orientado hacia el Oriente o hacia la salida del sol el día de la fiesta del santo a quien está consagrado.

- edificio cuya forma misma es simbólica de la Unión: de forma cruciforme, generalmente coronada con una corona o cúpula que simboliza el cielo, o una  flecha. Las iglesias bizantinas, siguiendo en esto más o menos, como algunas mezquitas, el ejemplo de la iglesia de la Sabiduría Divina de Constantinopla, también operan la cuadratura del círculo (y lo inverso) a través del octógono. Debe compararse con esto la estructura de las stupas tibetanas, en la que se suceden formas cúbicas, cilíndricas y cuadradas, coronadas por una flecha.

Se vería hablar también de un elemento arquitectónico de uso exclusivamente simbólico del que se servían los Faraones: el pilar Djed, cuya erección equivalía a la entronización del Faraón o a la renovación de su "mandato" celeste.

Este pilar comienza en su base, con una forma cuadrada que se convierte progresivamente cilíndrica y termina, por medio de cruz –más –círculo Ankh en una esfera. Alrededor del medio, dos brazos tienen cruzados los símbolos de la agricultura y el pastoreo (o de animales y plantas, o: recompensas y castigos),  símbolo utilizado en el aparato faraónico también, mientras que los otros dos brazos se elevan desde el Ankh para abrazar la esfera.

Es evidente que este pilar representa al hombre en su destino "total", o incluso al Mundo entero. Representa también, a su manera, la conciliatio oppositorum mencionada en este artículo.
No salgamos de Egipto sin mencionar los más grandes símbolos arquitectónicos de la Unión, la gran pirámide de Khufu (Khéops).

En efecto, este edificio tiene las siguientes particularidades:
-está orientada hacia los puntos cardinales;
-se encuentra en la vértice exacto del triángulo formado por el delta del Nilo (el bajo Egipto); ---carece del en la parte superior;
-nunca ha sido utilizado como sepultura; por el contrario, en la "Cámara del Rey" se encuentra -un hecho único- por encima del nivel del suelo, se encontró un sarcófago abierto sin ningún ornamento de o inscripción
-la relación entre su altura y el perímetro es la de la circunferencia de un círculo y el radio (si calculamos en las medidas Egipcias): 2π; lo que significa que la pirámide debe operar lo inverso de la cuadratura del círculo: siendo de base cuadrada  y apuntando hacia arriba, es, "en realidad", una esfera. Las iglesias, stupas y mezquitas comienzan con la esfera para acabar en el cubo (de arriba hacia abajo) o viceversa (de abajo hacia abajo). En el caso de la pirámide, el edificio es invisiblemente una esfera; en el caso de las iglesias, etc., el edificio opera una transformación.

Creemos que todo esto y muchas otras cosas que no podemos discutir aquí, incluyendo la estructura única (para una pirámide) de pasajes y cámaras sobre el nivel del suelo, muestran que la pirámide fue construida para un propósito iniciático y, lo que es más, para el propósito de una iniciación operativa, por medio del edificio mismo. Faltando el pyramidion, además de ser correctamente interpretado por el francmasón Benjamín Franklin como símbolo del final de la obra" (siempre se muestra en los billetes de dólar), la pirámide es la única estructura (ser como una miniatura de toda la pirámide) es la única estructura sobre la que se puede hablar de una (única) piedra angular y que está colocada en “cabeza del ángulo” (cf.Salmos y N. T.).

Hay otras correspondencias notables entre la estructura de la pirámide y los símbolos de ciertos textos sagrados, especialmente el Libro Egipcio de los Muertos, y los A. T. s. y N. T. (, cuya última comida sacrificial en una "cámara arriba" y varias observaciones que conciernen a pasajes y las encrucijadas de caminos).

Sin entrar en los detalles, digamos que tanto la estructura exterior de la pirámide, como su estructura interior, sus medidas, su ubicación y la alternancia de materiales (granito o piedra caliza) son un posible mensaje de unión con lo divino, aquí y ahora por conocimiento, incluso en las peores condiciones de caída (hay una "vía de escape" justo antes de la entrada de la cámara subterránea con el "pozo sin fondo") o de manera póstuma.

Símbolos sexuales

Toda la sexualidad es un símbolo de la Unión de los contrarios, y todo amor un símbolo de retorno a las raíces.

Pero, más específicamente, tenemos las imágenes eróticas de los templos hindúes y sobre todo el símbolo "abstracto" y shi­vaita del lingam-yoni o la representación esquemática de un falo que emerge de un sexo femenino.

Los símbolos meramente fálicos no forman parte de lo que estamos hablando, en la medida en que no hablan de Unión.

Símbolos gestuales

El gesto de bendición es lo más cercano a nosotros. En el modo católico, se trata de levantar dos dedos (índice y medio), dejando tres replegados, para mostrar tanto la dualidad de Cristo (y del hombre consagrado) como la triunidad de Dios vista desde el lado del hombre. En el modo Ortodoxo, el mismo simbolismo se sirve de otra manera: se levantan tres dedos (no contiguos: índice, medio y meñique) y se cruza dos dedos. De esta manera, además de que la "prioridad" del simbolismo se invierte, la bendición de la mano:
-de frente, muestra 3;
-al lado, muestra 0;
-por encima  forman las iniciales ICXC.
En los dos modos, la unidad total es el número del hombre consagrado, cinco:
-sea 4 + 1, la realidad terrestre regida por el principio;
-sea 3 + 2, el Ser de dos naturalezas.

Lejos de ser excepcional, el hecho de que el cuerpo del hombre pueda expresar tal simbolismo es algo normal.

El mismo simbolismo se representa en ciertos ritos ortodoxos, especialmente en la fiesta de la Unión y del Pasaje, Pascuas, por medio de dos juegos de velas encendidas (el dikerion y el trikerion), en grupos de 3 y 2, estando las velas de cada grupo unidas por una tira. Además, las velas, necesariamente cruzadas en el punto de conexión, forman una simple cruz y un crisma.

Símbolos conceptuales

-La Shahada Islámica, la profesión de fe, consta de dos partes, una de las cuales es comúnmente aceptada como significando el Descenso y la otra como el Ascenso, o Rigor y Misericordia.
-Génesis y Éxodo atestiguan, combinados, el mismo simbolismo.

(Aquí podemos ver cómo el cristianismo ha operado esta Unión de una manera fulgurante; el símbolo equivalente sobrevuela infinitamente en menos tiempo -porque la perspectiva es diferente: es la Encarnación unida a la Resurrección).
-En el mismo orden de ideas, Iliada y Odisea  así como Mahabharata y Ramayana combinados  expresan el mismo simbolismo de despliegue y luego "recuperación" o retorno.
-La estatua usual del Buda que el Sr. Pallis llama "icono" es un símbolo análogo:
El Maestro (o Señor) Buda se sienta erguido sobre un loto que emerge de las aguas del devenir, mostrando o tocando con una mano la tierra ("tomándolo como testigo"), teniendo la otro mirando hacia lo alto y aceptando en su tazón de mendigo lo que el cielo quiere poner en él.
-La identidad del Árbol de la Vida y el Árbol del Bien y del Mal en el Paraíso, que se hace eco de la conclusión budista del Samsara=Nirvana y del Tat Tvam Asi (Tu Eres Eso) Hindu, no sólo está establecida por los cristianos, que identifican la Cruz con el Árbol de la Vida, sino también por el A. T. por la forma en que se cuenta la historia de la "caída".Por último, no olvidemos, entre los símbolos conceptuales de la Unión, el árbol sefirotico o, precisamente, el Árbol de la Vida, de la Cábala, ni tampoco las diversas concepciones, tanto del Antiguo (Jacob) como del Nuevo (San Juan Clímaco) Testamento referentes a las "escalas" para ascender al Cielo.

Hay, bien entendido, enormes cantidades de símbolos diferentes  que expresan el mismo  mensaje que no se han incluido en este estudio. También excluimos muchos símbolos propiamente cristianos, porque el hecho de que sean cristianos no los convierte en símbolos de Unión (como el símbolo del pez, y otros).

Se puede advertir que el Islam no da, bajo este aspecto, más que símbolos conceptuales, conforme a su vocación.

Hay, no obstante, entre los Sufíes, varios ejemplos de referencia a esta Unión, lo que, justamente, ha hecho que sean considerados a veces como como "cripto-cristianos": sin extender esta posibilidad al hombre "normal", sigue siendo cierto que en lo que concierne  por lo menos a los profetas (ver los relatos del Miraj de Muhammad) o a los santos (ver las obras de Ibn-Arabi), el Islam prevé también la “ascensión".

La importancia que hemos dado a la perspectiva de Unión no significa que las tradiciones que no ponen el acento en esta posibilidad no son ortodoxas.

Las desviaciones de la ortodoxia, con relación a la posibilidad de Unión, son de tres órdenes:
-un culto excesivo de la Tierra, generalmente femenino, orgiástico y degenerando en prácticas mágicas o cosmolatría;
- el correspondiente culto Uraniano , masculino, príncipesco, puritano e idealista ;
-el panteísmo,  de apariencia no dualista pero que se olvida de un término de la dualidad a trascender, tal como las desviaciones anteriores, el término de la Trascendencia divina.

En resumen, sólo la trascendencia de la realidad dual humana es no-dualista; no el aislamiento arbitrario de  uno de los dos términos de esta realidad en provecho del otro, a pesar del "monismo" de esta elección.

N. V.
Notas:
Estamos en deuda con R. Guénon, M. Pallis, F. Schuon, J. Tourniac y T Burckhardt por todo su trabajo.
(1) No discutiremos aquí la cuestión de si esta situación es "normal" o si el exo-esoterismo cristiano es el resultado de un "malentendido" (que no afecta la validez de su doctrina) que conduce a una confusión dogmática exotérica bastante peculiar entre todas las religiones; en cualquier caso, la "imagen y semejanza" del AT., constituye ya una base sólida para la doctrina de la Unión.
(2) Hist. EccL 1,2. Dice Eusebio sobre el mensaje cristiano: la iniciación revelada como tal mientras que la ley mosaica es sólo como una introducción a los principios espirituales o incluso (posible traducción) introducción a las contemplaciones intelectuales.
(3) Esta interpretación parece dar razón a la traducción rusa y cátara de esta oración, donde el pan "cotidiano" se traduce como "superesencial" (a partir del extraño original επιούσιοϛ; aunque no tengamos υπερούσιοϛ esta palabra no es seguramente "cotidiano" ).



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