viernes, 14 de febrero de 2014

Aspectos de la Subversión :el santuario profanado (Jean Biès)


Jean Biès

RETOUR A  L’ESENTIEL

Quelle spiritualité pour l’homme d’aujourd’hui?

Delphica. L’Age d’Homme. Lausanne  2004

 e

EL SANTUARIO PROFANADO

La acción subversiva a nivel espiritual proporciona un ejemplo particularmente interesante  para estudiar. Esta acción es muy  discernible en lo que se ha convenido llamar la «crisis de la Iglesia »; está también lo suficientemente ligada  a nuestro  tema para que  insistamos aquí un poco. Nuestra intención no es examinar los orígenes, muy anteriores al Vaticano II,  ni los efectos, que son múltiples. En cualquier caso, es claro, que el estremecimiento del hecho  interesa a todo el edificio y que  lo que se ve pasar ahora a nivel eclesial no es más que la repercusión de lo que está pasando en toda la sociedad occidental 1. La sensible disminución de las vocaciones, falta de interés por  cuestiones que no se refieren a la inmediatez humana 2, la ausencia de influencia directa de la religión sobre la masa

1. Ya, los textos antiguos de la India mencionan la ruina de la religión como la prueba mayor evidencia de Kali-yuga  .  El Visnu-purâna , VI, 1,alusión al aggiornemento: "Una simle ablución considerada como una purificación suficiente" Y aún: «los hombres  de todas las castas se  imaginarán presuntuosamente ser los iguales de los brahmanes». Ellos dirán: "¿de qué autoridad son los Veda?  .  ..      "Tema retomado por el Bhagavata-purâna, XII, 24, sv.: « En la edad de Kali, hombres son miopes (entender: la  inteligencia metafísica limitada), los Vedas están corrompidos por los  heréticos... A Él (Ashyuta, el maestro de los tres mundos), nadie le venera... »

2. Según recientes encuestas llevadas a cabo con la  juventud, la salud  y el dinero se ponen con mucho antes del amor, la amistad y la fe.

de bautizados, plantean ya el 'decorado' de ese desierto espiritual  prometido al Cristo de la segunda venida.

El mal viene a la vez del exterior y del  interior. En el exterior, es el resultado de la implacable ofensiva de las fuerzas del  ateísmo militante contra la roca de la iglesia; en el interior, del debilitamiento doctrinal que hace que con las mejores  intenciones, demasiados cristianos trabajan ellos mismos sin saberlo en  destruir el Cristianismo, o no contribuyen   a rendirle servicio.

Al Oeste, la lucha ideológica se libra contra una iglesia en sitio, pero que el confort  del établissement y los errores  pasados, han mellado el ardor combativo, inducido a una cierta prudencia. Esta lucha ha sacado argumentos de estos mismos errores: el cisma de Roma y Bizancio, los tribunales de la Inquisición, -incluso si se ha exagerado deliberadamente el número  de víctimas-, las guerras fratricidas de una religión fraternal  y, detrás de todo esto, la herencia  de la mentalidad Judeo-cristiana animando siempre más, por la iniciativa del soldado,  del abogado, del administrador, la conquista misionera, la  supresión de las particularidades  minoritarias, la solidificación  las estructuras burocráticas, la intelectualización de la  doctrina en detrimento de su interiorización. Cuando la  Subversión ha decidido abatir la institución cristiana, son  evidentemente estos hechos los que ha evocado, guardándose de  mencionar la obra civilizadora de los primeros monjes, las  figuras de un San Franciscos, un San Bernardo o un santo  Benito, las Reglas y las Órdenes de las que ellos son los fundadores,  su radiación durante siglos frente a las  oleadas de la barbarie.

Si  nada se puede contra la santidad, se puede más  contra la noción  intelectual de la Revelación y de los  dogmas,  que reemplazarán pronto las «buenas nuevas» sociales,  políticas y económicas, derramadas por la multitud de  nuevos «apóstoles », organizando en todas partes, institucionalizando en  nombre de las diosas Libertad y Razón una «educación laica y obligatoria ». Al fanatismo religioso, cuyo pasado no estaba exento, sucederá en adelante el del libre pensamiento, que pareciendo respetar más las opiniones personales, iba a formar y condicionar de tal forma los espíritus que les haría imposible optar por algo más que por el agnosticismo 1. Pronto la religión no sería tolerada más que en tanto  que expresara en un lenguaje convencional y saborío, privado del soplo vivificador de los orígenes, o incluso, adoptara las  interpretaciones más relativistas del Evangelio, por tanto, las más conciliables con oportunismo modernista. Todo lo que no estuviera comprendido en esto sería tachado  de pensamiento prelógico, supersticioso, oscurantista, incluso de invenciones maquiavélicas de un clero solamente deseoso de explotar a un pueblo ignorante. No se  dudaría en apelar a la ciencia,- ella misma sin embargo sujeta a tantas variaciones- para contestar o demoler lo que continuaría de todas formas a escapársele, desde que los  niveles  simbólicos y esotéricos quedan sin  relación con el nivel literal.

Situación más radicalmente trágica para la Iglesia del Este, rechazando los compromisos, amante de la fidelidad a los orígenes, manteniendo también, quizá,  un cierto gusto por el de martirio. Aquí, el método duro sustituye las insinuaciones 2.

Se puede decir de las persecuciones que se aplican al pie de la letra  la frase del Apocalipsis  :  «  Quién no adore la estatua de la Bestia

1. Un ejemplo de esta mentalidad falsamente liberal y que ha contaminado los medios religiosos, se encuentra en la cuestión del bautismo. En nombre de la libertad de elección, se denunciará  como una violación de la conciencia la obligación de bautizar a los niños pequeños y se militará por el bautismo de los adultos, que lo desearán con conocimiento de causa. Se olvida simplemente de evocar la urgencia de este « iniciación » cristiana, en el caso de una muerte prematura, y se descuida de que los condicionamientos agnósticos del mundo  modernos son tales que muy pocos de ellos llegados a  su «  mayoría » disciernan aún la importancia y el significado del bautismo.

2 La empresa también puede sin embargo ser insensible e invisible. Es así como el  Monte Athos se encuentra poco a poco y subrepticiamente  invadido por el modernismo. Los caminos que se trazan , los cables  telefónicos  que la rodean pueden explicitar la oscura profecía de  Saint Nilo de Sora (siglo xv .), según el cual "el día en que la  Santa  Montaña esté rodeada por cintas y cuerdas verá el fin de la Santa  Montaña ».

la bestia será sentenciado a muerte 1. "Sin ni siquiera hacer mención de la  destrucción física de miles de iglesias, - ¿Quién se acuerda  que dinamitando el  templo, el hombre se dinamita a sí mismo, ya que el templo y el ser están  analógicamente edificados en el mismo plano?—, la supresión física  decenas de millones de ortodoxos parece al menos  haber salvado en el Oriente Cristiano este "honor de Dios » demasiado  a menudo escarnecido entre nosotros . El siglo XX habrá batido todos  los records en materia  de persecución, debidamente atestiguados,  y que sólo una cierta apatía occidental  finge reducir o ignorar el horror polimorfo-. Habrá sido  uno de los títulos de gloria de la Subversión añadir a los  modos de tortura clásicos, actuando exclusivamente sobre el  cuerpo, toda la panoplia de torturas psicológicas, capaces de despersonalizar al individuo y a hacerle la sombra antitética de sí mismo. Los  productos químicos, alterando o destruyendo la conciencia han venido a probar a contrario que los creyentes en Dios eran anormales, ya que el Estado, expresión de la normalidad, no cree, y que por lo tanto era  hacer una acto de humanidad y la salubridad pública curarlos  ¡haciéndolos renegar de su fe! En cuan a la cohabitación  psiquiátrica de los creyentes y los enfermos mentales, no tiene  otro fin que amalgamar  la locura y la fe en  una caricatura diabólica de la "locura de la Cruz": los creyentes una vez vuelto locos  a su vez por contaminación,  es fácil demostrar que los creyentes son locos. Ante tal refinamiento en el sadismo, se tiene el derecho de  

1   Apocalipsis  ,  XIII, 15

2 Entre de múltiples testimonios, citemos al menos el de  Alexander Solzhenitsyn, consagrado al  Archipiélago Gulag  - se podría poner de relieve para  una historia de las iglesias subterráneas  este verso de Ovidio ( Metamorfosis  ,  VI, 202): Quodque licet tacito venerantur murmure  numen. (« Todo lo que ellos pueden hacer es  murmurar en voz baja sus oraciones a la divinidad»)

preguntarse quienes son los verdaderos locos, las víctimas o sus verdugos 1.

Y de verdad para matar un pueblo, lo más cómodo es matar su fe. Es suprimiendo esta como se suprime la esperanza, y es  cuando los hombres se ven privados de esperanza que se acaba más fácilmente: ellos mueren entonces desde el interior, se convierten en todo lo que se quiere, abrazan incluso falsas esperanzas, las de mañanas encantadas. Sin embargo, si se puede matar a los testigos del espíritu, no se puedes matar al Espíritu del que son portadores. Es sabido como la sangre de los mártires suscita siempre más, que se organizan las resistencias, que toda doctrina espiritual encuentra un rebrote de vigor en las cuevas del suplicio, en las catacumbas del silencio. Lo que fue verdad para los primeros cristianos entregados bajo Nerón, Dacio y Diocleciano, a las bestias y a las antorchas, lo es también hoy día  para los cristianos de un Oriente donde el sol se levanta a escondidas. Pero lo es también para los Hassidim  arrastrados a los crematorios, para los tibetanos masacrados en Lhasa y, de una manera  general, para todos los pueblos que huyendo, bajo el viento aullador de los horrores de la ' Edad Oscura', aprietan aún  contra ellos la palabra de salvación, la sílaba de eternidad. Todos los golpes hieren a los conocedores, ninguno al Conocimiento. Si se extraña de encarnizamiento y la longitud de los tormentos, es que, incluso desfigurado, el Conocimiento perdona siempre a la ignorancia, y esto es lo que la ignorancia no perdona.

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1. No puede evitarse pensar en este apotegma extrañamente  relativo a nuestra época: «  Vendrá un tiempo donde los hombres estarán locos, y cuando encuentren a alguno que no lo está, le dirán : "tú has perdido el sentido! " Y esto porque él no lo parecerá »  ( Apotegmas de los Padres del Desierto,  Abba Antonio). – Al cual hace eco, bajo otros cielos, Ramana Maharshi:« Porque  el mundo está loco, te cree loco. »

La destrucción del cristianismo por el exterior sería incluso  bastante poco, si ella no se duplicara con una destrucción por el interior, esa a la que contribuyen conscientemente o no, clérigos y laicos 1.Minimalismo, torpor, desacralización, alteración de las escrituras con el pretexto de adaptación al espíritu de  los tiempos, crean las condiciones adecuadas para este género de demolición 2. Ambigüedades, incertidumbres sabiamente mantenidas  enturbian hasta lo que fue el alma de los fieles. A veces, un  presunto origen animal de la humanidad llegará a negar « científicamente» la historia de la Génesis; a veces, la existencia pronosticada de otros hombres en otras partes del universo  relativizará la Encarnación. Son cuestionados sucesivamente el ministerio sacerdotal, el valor de los sacramentos, los dogmas  trinitarios y cristológicos, la presencia real en la Eucaristía. La religión se hace el más discreto de los humanismos posibles, se muestra complaciente con relación a las instancias temporales de querer bien acordarle hospitalidad, llega a un acuerdo con  ellas, acoge sus puntos de vista. Vagas  consideraciones morales, sociales, sentimentales alimentan el  fondo ordinario de los sermones, no logrando  más que alejar de la iglesia a los que tienen necesidades y aspiraciones de otro orden. Incluso la  mentalidad se encuentra pervertida: la certeza es presentada como una necesidad sospechosa de  seguridad, la duda aclamado como un criterio de sinceridad. Por detrás de las tentativas del ecumenismo que demasiado a menudo  querría conciliar lo irreconciliable, la casa continúa agrietándose

1. Esta subversión del interior fue anunciado por Cristo mismo a  Pedro: «  esta noche, antes que el gallo cante,  me negarás tres veces »; - anuncio divulgado por las cuatro evangelistas.

2. Como ejemplo de profanación, citaremos el uso de aplausos (resurgimiento del circo pagano), que hacen del  santuario una casa de cultura o una asamblea política - Como ejemplo  el error de traducción, el reemplazamiento en el Credo de « consubstancial con el padre », por «de la misma naturaleza que el padre », fórmula que  reintroduce la  herejía de Arrio. El 'pan de sobre-esencial' del Padrenuestro es  deliberadamente olvidado en beneficio del "pan de cotidiano".

 Entre los conservadores, una obsesiva cabezonería en  guardar los valores que no están necesariamente de acuerdo con las necesidades  de la época, un cierre crispado a cualquier adaptación y a la validez de otras religiones que se obstina en ignorar, la convicción que todo lo que no es integrismo es paganismos sulfuroso; - en los progresistas, amantes de las concesiones, la  ruptura con los principios mismos en que se basa la religión   que ellos reclaman pretendiendo  renovarla o devolverla al despojo de sus principios (en realidad a la indigencia que reina desde que el Espíritu se ha retirado ), pues voluntad de empobrecimiento no es voto de pobreza.

Una vez perdidas o renegadas las fuentes de su esoterismo, la Iglesia  se ha encontrado poco a poco en la imposibilidad de responder de una manera completa y satisfactoria a las cuestiones esenciales que le eran puestas: después de haber olvidado ella misma el « conocimiento», no ha podido más que reenviar a los fieles  a la «fe 1 ».Lo que ha tenido una doble consecuencia: los que rechazan la actitud mística de 'fe' - pistis -, sin estar por eso a la altura de alcanzar  el 'conocimiento' – la gnosis – han organizado la lucha contra un espiritual defectuoso, a sus ojos charlatanesco, pidiendo creer sin pruebas; en cuanto a los creyentes, privados de los argumentos decisivos, se han dejado ganar otro tanto por las limitaciones del libre examen y la razón discursiva, se ha encerrado en dogmas, satisfechos siempre de los dominios  más exteriores de la religión, incluso extraños a su competencia. Ahora, situar el sentido profundo de una religión en el exterior, es situarse uno mismo fuera de en el exterior de esa religión; no esposar más que su tiempo, es divorciarse de la eternidad 2. Por otra parte, más allá de errores  y tanteos,

1. Entre las últimas pérdidas del esoterismo en la Iglesia romana, se puede citar la lectura en alto voz  alta y en la lengua vernácula de  Canon, así como la supresión de la lectura final del prólogo de San Juan.

2 En el Essai sur la fin d’une civilisation , Marcel de Corte escribió: « Ligar la suerte y la acción del cristianismo al futuro de un civilización que está en trace de muerte nos parece ser más el más grave error que  puede cometer al cristiano. » Después de haber mostrado que hace mucho tiempo que los cristianos de hoy día se liberaron de la obsesión  de lo colectivo y de lo político divinizados, el autor añade: «se imagina  con gusto en  que se hubiera convertido el cristianismo si hubiera seguido el  curva de la civilización romana decadente.»

No se debe excluir la influencia activa y oculta  de ciertos grupos de presión, cuyo intereses es la erradicación del cristianismo, por no hablar  del mismo recuerdo espiritual .

Mientras que Cristianismo hace hincapié en la noción de  «Persona humana »,en el momento en que la psicología confirma la unicidad de cada individuo y la necesidad terapéutica contar los menores detalle, la confesión e encuentra descuidada, y se hace de buena gana colectiva. -La Cena parece  «comida fraternal» con ocasión de una  « reunión popular», mientras que es una comida ritual y sagrada: la Eucaristía es  «acción de gracias » que hace a los cristianos partícipes  de  las tres Personas de la Trinidad, es «hierogamia », Sacramento de la Unión de Cristo con sus fieles, reunidos en el cuerpo  Místico. -La pérdida del sentido de un misterio trascendente reduce  la misa un una simple reunión amistosa, donde la música, vagamente imitativa de los primitivos trances, se hace más infernal que celeste, excita las pasiones en lugar de apaciguarlas en un  silencio suplicante; donde la palabra reemplaza al canto, mientras que ella debe ser actualizada, vitalizada por la recitación ritual o salmódica, convertirse en comida de la  palabra divina- el  todo  en un decorado  abstracto, (las  vidrieras especialmente); verdadero no-sentido en una religión donde lo «abstracto » se hace precisamente  «concreto» por la Encarnación 1.

Más grave es la celebración litúrgica frente al pueblo, durante el cual, en cualquier iglesia tradicionalmente orientada hacia Jerusalén, el sacerdote ahora da la espalda al Oriente. No es preciso tener un sentido bien desarrollado de simbolismo

 1. En tanto el arte abstracto se justifica en el Islam donde Dios no puede ser  representado, sino a través de iridiscencia geométrica de una multiplicidad  aún próxima del principio, no tiene ninguna razón de ser en una religión donde Dios saliendo de su impersonalidad, se ha hecho cuerpo y  rostro.

espacial y de los puntos cardinales para concluir  que el celebrante saluda así las tinieblas crepusculares, actitud por lo menos insólita, la del oficiante de las misas negras, Los Padres de la Iglesia ha recordado sin embargo muchas veces que se mire hacia Occidente para expulsar a Satanás y sus pompas, hacia el Oriente para bautizar en el nombre de Cristo e invocar el Espíritu  en la santificación de las ofrendas. El Oriente designa el Cristo,  «Sol de justicia » y « luz del mundo», simbolizada por los  seis cirios  y la cruz,- recuerdo del candelabro de siete ramas, el mismo imagen  del Sefiroth en tanto que Energía presidiendo la Creación. -La misa frente al pueblo parece mucho más una demostración de la química experimental  que profana el misterio, infantiliza  los miembros del « sacerdocio  Real 1 ». Sería bueno, ante tantas improvisaciones litúrgicas,  acordarse que el arreglo de los ritos sagrados, destinados a hacer de la Iglesia un cielo terrestre, no ha sido nunca  dejado a la iniciativa de las fantasías subjetivistas, sino venida de revelaciones  sucesivas hechas a los  "Pneumatoforos"  directamente salidos de la raza de los apóstoles. No importa que sea San Gregorio el Iluminador, San  Juan Crisóstomo o San Basilio el  Grande... No existe en absoluto "misa para nuestro tiempo »: la liturgia no pertenece al tiempo humano, ella nos libera, por el contrario, para hacernos acceder por anticipado al Eón más allá del tiempo. En fin, por poco que se sepa que la razón profunda de las prácticas de religiosas y  y de los ritos, - suporte de influencias espirituales, actualización de  realidades divinas, - es favorecer la purificación de elementos corporales, mentales  y psíquicos, vemos como puede ser  grave descuidarlos o eludirlos: son guardafuegos en el camino de la  "vía purgativa". Ponerlos en cuestión, es siempre retardar la un compromiso total.

 1. Debe decirse que la Subversión lleva a veces a su propia  trampa: cuando el celebrante oficia en una iglesia no orientada, mira entonces  hacia el Oriente,-a pesar de él.

Habría mucho que decir también sobre la tentación socialista del  Cristianismo contemporáneo. Por supuesto, la situación económica  de ciertos medios y de numerosos países subdesarrollados  justificar una intervención de la Iglesia en nombre de la justicia y  caridad. Como lo  escribió ya Tomas de Aquino, que no se le puede acusar de progresismo, « Hay un mínimo de bienes  cuyo uso es necesario para el ejercicio de la virtud  1 ». -  Además, hay en el cristianismo alguna cosa de « social»: se insiste visiblemente en la ayuda al prójimo, al enfermo, al desheredado, sobre la noción de « compartir » más  aún que de « don 2 ». Se recuerda las palabras del fundador: « lo que hagáis a los más pequeño de entre ellos, es a mi a quien lo hacéis 3». La pobreza es condición previa para pasar  a través del "ojo de la aguja" (es decir, la puerta del  Paraíso). Es a menudo recordado que el único propietario es Dios, no siendo el hombre más que el gerente de una tierra que no le pertenece.

Sin embargo, un tal « socialismo», si hay « socialismo», no debe nada a Proudhon, Marx o Engels. De origen  tal vez budista, él ha inspirado  fuertemente el cristianismo desde el principio a través de Asia menor. No es posible, por otra parte, reducir el mensaje de Cristo a un simple «  socialismo» teñido de religiosidad, ni invertir el orden de los preceptos de amor; el amor al prójimo no pasa  antes del amor de Dios.  Hacer solamente lo social no exige en absoluto que se sea cristiano:

1. A quien hace eco la palabra de Ramakrishna: « La religión no es para los vientres vacíos »

2. Los padres de la iglesia citan el ejemplo de Zaqueo, que da  la mitad de sus bienes a los pobres  (Luc,  XIX, 9). -En términos  moderno, esto puede equivaler, por ejemplo, a la creación de un  fondo mundial alimentado por gravámenes sobre « los gastos ostentosos, los despilfarros y la carrera armamentista », para  retomar las palabras de la encíclica de Pablo VI,  Populorum progressio.

 3  .   Marc, IX, 37; Luc  ,  IX, 48

es suficiente ser socialista 1. A decir verdad, no parece que una interpretación política y social del Evangelio sea es defendible, si se admite que este se quiera  esencialmente manual de vida interior. La ausencia de toda directiva política en el Evangelio es incluso una clase de advertencia implícita contra las  divisiones creadas por las pasiones políticas 2. Querer mezclar lo político y lo religioso es, una vez más,  trabajar, diría la India, en la confusión de los  dharma.  No podemos amar solamente los hombres y olvidar la prioridad divina sin frustrar los hombres, Dios y nosotros mismos. Pero la ceguera última será la que consiste en tomar el anuncio de la Ciudad ideal (y en sentido ideológico), por la Jerusalén Celeste, que es lo opuesto; porque el Príncipe de este mundo es capaz de «  seducir a los mismos elegidos », Los cristianos creen que  la tecnología y la socialización son los signos irrefutables de una nueva

 

1. Tal vez sería posible en rigor aplicar aquí la doctrina hindú de los darshana y admitir una pluralidad de interpretaciones del Evangelio. Si este  se dirige a todos los hombres, se puede suponer una lectura sudra de este texto. En esta perspectiva, Cristo podría ser el « gran proletario de Nazaret», inspirador de la Revolución francesa, jefe de todas las revueltas y damnificados de la tierra;-« poner la otra mejilla» ya no sería hacer acto de no-violencia, sino  acto de oposición y provocación; - « expulsar los mercaderes del templo» sería declararle la guerra al capitalismo. Solamente, tal interpretación reduce el evangelio a su sentido más literal y más superficiales, por tanto a esa que tiene la menor oportunidad de estar próximo al hogar central de la Verdad. Además, es prejuicio y solicita el texto. Por último, no prohíbe la existencia de otros significados.

2. Se puede decir lo mismo de otros textos tradicionales. Shri Aurobindo  considera, por ejemplo, que el Bhagavad-Gitâ no predica e la acción humana, el ideal del deber social. La acción que enseña es la acción divina, impersonalmente cumplida por los mejores de los hombres, por el amor del mundo y el sacrificio a Aquel que está  detrás del hombre y la naturaleza.

efusión del Espíritu 1. ¿ Es preciso recordar en fin que Cristo se niega a servir a dos amos a la vez 2, y que su reino no es de este mundo 3; que el  «el Reino de los cielos está dentro de ti 4 », y que el constructor de la verdadera Jerusalén no es el hombre, sino Dios 5?..

Es preciso añadir todavía que, desde el punto de vista cristiano, el « sentido de la historia » No es la asunción de la Economía, de la Política y del poder estatal, reside en el advenimiento de « Reino de Dios ». Decir que la historia tiene un sentido viene a que tiene un fin; y el fin de la Historia, para  el cumplimiento del cual el Cristo murió, es la unión del hombre con Dios. Este fin de la Historia es trascendente a la Historia; no puede ser sólo temporal, exige una ruptura con el mundo natural y una transfiguración  de la vida humana en la vida divina. En este sentido, ninguna iglesia  tiene que adaptarse al mundo; ella debe adaptar el mundo a Dios. Ella no tiene que dejarse formar por las exigencias  y las  estructuras sociales; por el contrario tiene que encarnar los valores cristianos en estos requisitos y estas estructuras;  se trata para ella de  transformarlos desde dentro, de darles  una orientación espiritual. El Cristo no dicho hacer la  Revolución y la evangelización seguirá, sino buscad primero  el Reino y el resto se os dará por añadidura.

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1.    Por supuesto, el Espíritu, volverá al mundo y tal es el  significado de la Jerusalén celestial; pero el nuevo ciclo se iniciará sobre otros datos que los que están en boga hoy en día, cuya mejor parte puede mejorar la situación material del hombre, pero sigue siendo notablemente incapaz de transformar el « hombre  Interior », - el ciudadano por excelencia de la nueva Jerusalén..., pues esto no es  de su « orden ».

2   Mateo, VI, 24

3   Juan,   XVIII ,  36 ]

4   Lucas, XVII, 21.

5   Hebreos  ,  XI,10

6   Mateo  ,  VI, 33.

 

Toda esto no conduce no solamente al colapso de la Religión, (que llegan a frenar a milagrosamente iniciativas felices y la  influencia invisible de orantes anónimos en las cavernas de los últimos desiertos o en la casa vecina , en el corazón de la ciudad), sino al establecimiento de una religión a la inversa, la del Hombre. Ya a nivel doctrinal, se puede sorprender  ciertas omisiones hechas en el « fondo obligatorio» de los nuevos catecismos 1.El resultado de tales edulcoraciones es la humanización a ultranza de lo Divino y la evacuación de Trascendencia. La desaparición de los sobrenatural  elimina cualquier dimensión vertical a la existencia, no legítima en nada el mantenimiento de la religión , cuya finalidad es precisamente de religar la tierra al cielo  Esta situación no hace más que reflejar las tendencias generales de la teología de la « edad funcional  », la cual, según Robertson, sucede a la «Edad mítica  »  y a la  «Edad ontológica». (¿Está  tan alejada de las tres edades de Auguste Comte?) -Mientras que Bultmann decide « Desmitificar » el Evangelio, que Bonhoeffer preconiza un « Cristianismo sin religión», se ve al «Hijo de Dios» ceder poco a poco al « Hijo del hombre», la  teología hacerse   antropología. El Cristo tiende cada vez más a no ser más  que « Jesús », no solamente despojado de su túnica, sino de  toda trascendencia: un especie de gran hombre, un benefactor de la humanidad amante de igualdad y  justicia democrática,  pero desnudo de todo poder divino que, de alguna  manera, pueda hacerle parecerse a alguna cosa superior. Ahora,  se puede admirar a un gran hombre, no se le adora en espíritu  y en verdad, no se le rinde ningún culto. Es así como la  liturgia se encuentra cada vez más relativizada , en espera de  no encontrar justificación alguna; que, la divinidad de Cristo  , estando siempre más eludida, se llega inevitablemente a proclamar su muerte, luego la de Dios en su hijo sobre la cruz,

 1. Por ejemplo, se difumina, o se pasa en silencio el pecado original, las dos naturalezas de Cristo, la Virgen María como madre de Dios, los milagros de Cristo, la Resurrección, los últimos fines.

y lógicamente, la muerte final del Cristianismo. La «nueva  teología» da el golpe de gracia a esta religión.

La « muerte de Dios» no tiene aquí como correlativo la muerte del hombre sino su « deificación», que no es más que la falsificación de su « deificación» en el Espíritu Santo. Es en efecto  una substitución de la humanidad a la divinidad, una humanidad que  se toma ella misma como  objeto de su propia adoración, y  donde el hombre, para retomar la expresión de Protágoras, se  convierte en el « medida de todas las cosas ». Como un segundo Creador,  repiensa y rehace el mundo; embriagándose de su poder, él se aplica a si mismo las palabras de Cristo: « He aquí que yo hago todas las cosas nuevas  1 ». El  animal razonable se autodiviniza y se absolutiza en un logos que no es más el Verbo  sino la razón razonante; su vuelo a la luna es tomado por la  Ascensión de la Humanidad. La « santa Materia»  niega a Dios como « Motor inmóvil »que mueve el universo; la  «santa Evolución » hace que Dios se encuentre a Si mismo arrastrado por el ciclón  ascendente de la materia: Es un  Dios « Cosmogénesis», cautivo de la Existencia y el Destino  que ha creado 2-. En un tiempo en que la  inversión hace ley, solamente una  contra-religión puede pasar por  religión. Ella puede aparentemente continuar celebrando a Dios: es  el Hombre lo que ella  exalta; ella puede evocar lo sagrado: este sagrado  es lo profano que  se hace pasar por su contrario; ella puede anunciar la venida de los tiempos mesiánicos: estos tiempos son, en realidad no  el amanecer del mañana sino crepúsculo de hoy.

 1.  Apocalipsis  ,  XXI, 5.

2 El « ciclón cónico» de la «masa de conciencia » caro a Teilhard de Chardin, masa cada vez más compleja a lo largo de la  milenios ascendiendo  hacia el  Omega, no es más  que la caricatura de continuidad que, en el cosmología tradicional,  desciende del Espíritu  a través de los estados del Ser . Igualmente ,el altruismo (altruiedad)  que el autor de Phenomene Humain  atribuye al Omega, -el cual no supera el dominio de la existencia determinada por el número y la forma y no tiene por tanto ninguna trascendencia real -es la caricatura de la verdadera  discontinuidad separando este mundo  y el más allá .

Es a ella a quien se aplica lo que se ha dicho de la «otra bestia»: «Ella tenían dos cuernos parecidos a los de cordero, pero ella hablaba como un dragón 1».

Es en este punto que se puede decir que la Subversión conoce su victoria más total; porque no solamente es maestra de todo el terreno, sino que pasa en el espíritu de todos como la cosa más justa y la más ordinaria. Tal es su influencia que ella encarna la legitimidad y la normalidad. Son sus denunciadores los que pasan ahora por indeseables; y se ve en efecto, hoy día,  a esos mismos que ponen en guardia a los cristianos contra ciertos comportamientos, ser acusados por sus correligionarios que militan contra la Iglesia. Al paso que van las cosas, son estos los últimos detentadores del Cristianismo los que pasaran por miembros sospechosos de una secta perdida. Y mientras que la Subversión misma se crece en los más altos grados de la jerarquía hasta dictar aquí sus decisiones -  y registra la  agonía de un Papa-, los que mueren de su  mano se imaginaron ¡morir por la verdad! ...

Algunos, incluso de acuerdo con nosotros en el fondo, pensarán tal vez, leyendo estas páginas, que exageramos, ennegreciendo el cuadro. Esto sería negarse a ver la situación a la cara,   sea por temor a descubrir una realidad insospechada,  sea por falta de información al respecto. No hemos hecho sin embargo más que mencionar los hechos que cada uno pueden constatar. Decir hasta qué el terreno está arruinado, denunciar la conjuración que  consiste en introducir el caballo de Troya en el santuario  no tiene como fin oculto destruir la moral del «pueblo de  Dios », - ese es precisamente el trabajo de la Subversión-.  Sino hacer el acta de mal a fin  de remediarlo, de despertar   voluntades hipnotizadas, y esto, antes del plazo fatal.

Toda la cuestión se resume en esto: ¿Cómo salvaguardar el espíritu? –Conviene esencialmente acordarse de que  no hay peor enemigo que el     reduccionismo, y que el rechazo de la vertical conduce fatalmente a la  horizontal-

1.  Apocalipsis,  XIII, 11. -Este es el« doble  lenguaje » que denunciamos precedentemente.

que es la posición de los dormidos y de los cadáveres... El recuerdo de ciertos hechos puede ciertamente desagradar a muchos, que no tienen  ninguna envidia de ponerse a discutir, que confunden  adaptación con liquidación pura y simple y aún creen que toda novedad constituye obligatoriamente  un progreso sobre  el estado anterior.  Pero nosotros nunca hemos elegido, en cuanto a nosotros,  el campo de la demagogia, y es una responsabilidad que debe  saber tomar el amor verdadero hacia sus hermanos, como la de decir  ciertas verdades desagradable de escuchar 1.

No solamente  nuestra intención no es desalentar o  desesperar lo que sea- lo que hacen a lo largo del tiempo los hombres de los que uno se pregunta si tienen fe-, sino que tenemos que recordar antes de cerrar  este capítulo dos palabras capitales de Cristo que deben acompañar a sus discípulos en  todas las circunstancias y hoy más que nunca, incluso si estas deben algún día oscurecerse hasta tal punto que no parezca más   quedar piedra sobre piedra del edificio, que reine en todas partes « la abominación de la desolación ». La primera de estas palabras  es esta: « Las puertas del infierno no prevalecerán contra  mi Iglesia 2 »; la segunda: "Estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo 3»

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1. San Pablo recuerda II, Corintios, VII,8-10, que ciertos propósitos pueden entristecer, pero la « la tristeza según Dios » es beneficioso,  estimulante, implica la revisión, la revocación (metanoia ) de  falsas certezas.

2 Mateo,  XVI, 18. -  Por Infierno ( inferi=Hadès  = Shéol), Es preciso entender la estancia de los muertos; las «puertas» designan las potencias  del Mal que se oponen a Dios y arrastran a los hombres a la  ignorancia  y el pecado .La " Iglesia" (Ekklesia) es la asamblea del pueblo elegido, la  comunidad mesiánica con la que Cristo funda la Nuevo Alianza por  el derramamiento de su sangre; Iglesia inquebrantable e inmortal, siempre victoriosa a pesar de las tribulaciones que le son impuestas y la coaccionan  a veces de una clandestinidad tal que se  puede creerla  clínicamente muerto.

3  .   Mateo, XXVIII,20 - Por "fin del mundo .», es preciso entender la consumación de los tiempo  (consummatio  saeculi =  tou synteleia aïónos), es decir de la fase cíclica, era de desarrollo de  Cristianismo, , ella misma incluida en el eterno Ahora  donde reside El que es « antes de Abrahán fuera».

 

 

Estos son algunos de los rasgos más destacados de la Subversión.

Hemos visto sucesivamente de la sociedad  un crisol de la estupidez y la servidumbre; de los dominios artísticos e intelectuales, los cementerios del espíritu; dejar a lo «psíquico » invadir lo «intelectivo», como a lo  'corporal sumergir lo «psíquico », de tal modo que el Si se encuentre  destituido por la persona, la persona por el individuo, el individuo por lo infra-individual colectivo ; fomentar la destrucción de  lo esotérico , consagrando el triunfo de lo exterior y lo efímero sobre lo interior y  permanente y sustituir a continuación la religión del Hombre  a la religión de Dios.

La Subversión no es nada menos que una empresa de persecución metódica, destrucción circunstanciada. Reductora por esencia,   intolerante pero diplomática, suprimiendo lo absoluto en tanto que mala conciencia de lo relativo, la Subversión está  allí  para aplanar, normalizar estandarizar y finalmente aniquilar todo lo que se opone a ella. Odiosa por naturaleza no cesa de hacer odiosa esa Verdad que le es odiosa. Hábil en confundir los planos, en invertir los valores, ella soborna a los que no tienen doctrina suficiente para burlar sus enfoques y sus maniobras de seducción, ella culpabiliza aquellos cuya única culpa es pedirle cuentas. Paciente, -sabe que tiene siglos por delante de ella-, ella  transmite evidencia para ser admitida  primero; ella tiene un sentido juicioso de las dosificaciones, de las oportunidades; ella  discierne las competencias, las utiliza conscientemente, coloque sus gentes en puestos clave. Ella hace que casi todo hombre participe hoy día de su poder y su voluntad, incluso si se defiende, la sirve en diversos aspectos de una u otra manera,

Querer estudiar la naturaleza de la Subversión revierte en psicoanalizar al diablo. Y porque su naturaleza es precisamente diabólica, es decir dual, la Subversión es capaz de oponer entre ellas sus propias producciones, y defender con la misma convicción tesis o situaciones  opuestas, - verdadera parodia de la « conciliación de los contrarios »-mientras las raíces invisibles son comunes a todas las  oposiciones. Es en un frenesí de intolerancia recíproca que cada sistema económico y político, cada escuela  filosófico, cada secta rivalizarán para prevalecer en error o mentira. Es en este extremo avanzado  de ella misma que la Subversión verdaderamente se sobrepasa: ¿quién mejor que el Diablo en persona , sabe fingir oponerse al  Diablo 1 ? ... Porque tal es su fuerza esencial, la Subversión tiene como interés esencial ocultarla a los ojos de todos: es en la hora en que el Adversario se desata por todas partes  cuanto él pasa más inadvertido. Nunca más que en el presente, una mayoría más grande no ha negado su existencia, asimilándola a una risible superstición medieval: y nunca sus armas han estado más activas.  Es que en efecto a partir del momento en que tal cosa es omnipresente que ninguno la ve más, y esta ceguera pasa por la exactitud de mirada. Prácticamente generalizado, la Subversión se presenta,  se recibe como el orden establecido, legítimo; ella es lo que no se discute, sacando su buen  derecho y su razón de ser de su inmoralidad y su monstruosidad. Nacido en  medio de  las protestas y los juramentos de resistencia, se acaba por    admitir unánimemente el escándalo que constituye; y es   desenmascararlo  como tal lo que se convierte en escandaloso. Ella se ha hecho a tal punto connatural al  espíritu de las generaciones que no han conocido nada distinto, que piensan de buena fe que siempre ha sido así.

Podríamos interrogarnos sobre el origen de un fenómeno tal. La   respuesta metafísica,- la única que nos interesa aquí-

 1. La mitología griega dice de la Hidra de Lerna que tenía de  muchos bocas que mordían al enemigo, pero que se mordían también entre ellas. No se puede llegar al final más que cortando a la vez todas las cabezas,  lo que logró hacer Heracles. Se puede leer  en este mito una imagen de la Subversión y la manera que es necesaria adoptar para derrotarla.

es que la Subversión es inseparable de esta ruptura del hombre  con el Principio mismo de su vida y de su ser, simbolizado en al plano mítico por la acción de la serpiente tentadora. Ella es, a lo largo de la historia, el despliegue múltiple e irreversible  del principio de división. Tímida en sus comienzos, mucho tiempo cortada por frenos espirituales potentes,  no  ha hecho más que amplificarse  a medida que hombre se alejaba del Centro, lo olvidaba; y en la fase de activación y aceleración que es  ahora la suya  y corresponde al final del presente ciclo cósmico, la Subversión no puede más que ver su papel siempre más acrecentado. Su triunfo concretiza  «fin de los tiempos» ...

Pero siendo el agente de la destrucción del ciclo, la Subversión trabaja también en la abolición de su propio reino, puesto que este es por excelencia la expresión misma de este ciclo. Todos los que en nombre de Subversión, exaltan lo que ellos no pueden evitar, todos los que se pretenden las vanguardias de una  nueva Edad , son en realidad los vestigios de una edad que acaba. Victimas  trágicas de un poder del que, por cálculo o por ignorancia, se hicieron los propagadores, ellos se hundirán con ella en el abismo que les ha hecho cavar. En revancha, si ella esclaviza a los débiles, la Subversión refuerza a los fuertes, aquellos que, pase lo que pase, no desesperen porque saben que debe ser momentáneamente así, que el orden nace del caos, la luz de la oscuridad. Y seguramente, los precursores las auroras por venir tienen caras muy diferentes de las que se dejan ver hoy.

 

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