EXOTERISMO.
El exoterismo representa el aspecto externo, no cerrado, de
una
doctrina*. Es el dominio expuesto a los ojos del mayor
número, lo que
concierne a la multitud, la parte abierta y claramente
manifestada de la
Tradición*.
No olvidemos que existe una correlación entre el Exoterismo
y el
Esoterismo*, lo que significa que, lejos de ser mutuamente
excluyentes u
opuestas, las dos caras de una misma doctrina idéntica
están, por el
contrario, estrechamente vinculadas y son complementarias.
Lo que el
Exoterismo proclama sin rodeos, el Esoterismo lo revela bajo
el velo de
los símbolos.
René Guénon escribe que "donde no hay exoterismo, ya no
hay razón para
hablar de esoterismo". El exoterismo puede distinguirse
del esoterismo,
por lo que se refiere a una doctrina, en la medida en que
diferenciamos
entre "la concepción y la expresión, siendo la primera
enteramente
interior, mientras que la segunda no es más que su
exteriorización;
podemos así decir que la concepción representa el
esoterismo, y la
expresión el exoterismo, y esto de una manera necesaria, que
resulta de la
naturaleza misma de las cosas". Por eso, insiste
Guénon, en toda doctrina
auténticamente metafísica habrá siempre una parte de lo
inexpresable* que
corresponderá al esoterismo, y una parte ampliamente
accesible que
representará el aspecto exotérico de esta misma doctrina.
Podríamos pues
decir, utilizando una comparación de René Guénon, que la
"letra" es de
naturaleza exotérica, mientras que el "espíritu"
es esotérico. Por lo tanto,
no hay ninguna razón para oponer Exoterismo
Por el contrario, este último toma su base y su punto de
apoyo necesario
del primero, y en realidad no son más que los dos aspectos o
las dos caras
de una misma doctrina". Sobre este tema, son
interesantes los comentarios
de René Guénon sobre el "Tratado" de Seyidi
Mohyiddin ibn Arabi,
titulado simbólicamente "La corteza y el núcleo" (El
Qishr wa el-Lobb),
que desarrolla esta complementariedad esencial entre la ley
religiosa
externa (shariyâh), destinada a aplicarse a todos, y
la "Gran Vía", que él
llamó la "Gran Ruta", El nombre de
"carretera" que lleva asociado nos da
una buena idea de su función, y del núcleo (el-lobb),
es decir, la haqîqah*,
que como Verdad esencial* sólo está reservada a quienes
logran
alcanzarla.
Sobre esta cuestión, Guénon escribió que los que aspiran a
la iniciación*
deben adherirse en primer lugar a una forma tradicional de
orden exotérico
y deben observar todas sus prescripciones porque, escribió,
"primero hay
que adherirse a lo exterior para luego poder penetrar en lo
interior. No
puede haber otro camino que éste". Es fácil convenir en
que no se puede
ser más claro a este respecto.
(Introduction générale à l'étude des doctrines hindoues,
cap. IX,
"Ésotérisme et exotérisme". Iniciación y
realización espiritual, cap. VII,
"Necesidad del exoterismo tradicional". Aperçus
sur l'ésotérisme
islamique et le taoïsme, cap. I, "L'ésotérisme
islamique", cap. II, "L'écorce
et le noyau").
Le Dictionnaire de
René Guénon
Jean Marc Vivenza
Le Mercure Dauphinois, Grenoble 2002
P. 159
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