jueves, 25 de junio de 2026

Exoterismo (Jean Marc Vivenza)

 

EXOTERISMO.


El exoterismo representa el aspecto externo, no cerrado, de una

doctrina*. Es el dominio expuesto a los ojos del mayor número, lo que

concierne a la multitud, la parte abierta y claramente manifestada de la

Tradición*.

No olvidemos que existe una correlación entre el Exoterismo y el

Esoterismo*, lo que significa que, lejos de ser mutuamente excluyentes u

opuestas, las dos caras de una misma doctrina idéntica están, por el

contrario, estrechamente vinculadas y son complementarias. Lo que el

Exoterismo proclama sin rodeos, el Esoterismo lo revela bajo el velo de

los símbolos.

René Guénon escribe que "donde no hay exoterismo, ya no hay razón para

hablar de esoterismo". El exoterismo puede distinguirse del esoterismo,

por lo que se refiere a una doctrina, en la medida en que diferenciamos

entre "la concepción y la expresión, siendo la primera enteramente

interior, mientras que la segunda no es más que su exteriorización;

podemos así decir que la concepción representa el esoterismo, y la

expresión el exoterismo, y esto de una manera necesaria, que resulta de la

naturaleza misma de las cosas". Por eso, insiste Guénon, en toda doctrina

auténticamente metafísica habrá siempre una parte de lo inexpresable* que

corresponderá al esoterismo, y una parte ampliamente accesible que

representará el aspecto exotérico de esta misma doctrina. Podríamos pues

decir, utilizando una comparación de René Guénon, que la "letra" es de

naturaleza exotérica, mientras que el "espíritu" es esotérico. Por lo tanto,

no hay ninguna razón para oponer Exoterismo

Por el contrario, este último toma su base y su punto de apoyo necesario

del primero, y en realidad no son más que los dos aspectos o las dos caras

de una misma doctrina". Sobre este tema, son interesantes los comentarios

de René Guénon sobre el "Tratado" de Seyidi Mohyiddin ibn Arabi,

titulado simbólicamente "La corteza y el núcleo" (El Qishr wa el-Lobb),

que desarrolla esta complementariedad esencial entre la ley religiosa

externa (shariyâh), destinada a aplicarse a todos, y la "Gran Vía", que él

llamó la "Gran Ruta", El nombre de "carretera" que lleva asociado nos da

una buena idea de su función, y del núcleo (el-lobb), es decir, la haqîqah*,

que como Verdad esencial* sólo está reservada a quienes logran

alcanzarla.

Sobre esta cuestión, Guénon escribió que los que aspiran a la iniciación*

deben adherirse en primer lugar a una forma tradicional de orden exotérico

y deben observar todas sus prescripciones porque, escribió, "primero hay

que adherirse a lo exterior para luego poder penetrar en lo interior. No

puede haber otro camino que éste". Es fácil convenir en que no se puede

ser más claro a este respecto.

(Introduction générale à l'étude des doctrines hindoues, cap. IX,

"Ésotérisme et exotérisme". Iniciación y realización espiritual, cap. VII,

"Necesidad del exoterismo tradicional". Aperçus sur l'ésotérisme

islamique et le taoïsme, cap. I, "L'ésotérisme islamique", cap. II, "L'écorce

et le noyau").


Le Dictionnaire de René Guénon

Jean Marc Vivenza

Le Mercure Dauphinois, Grenoble 2002 

P. 159

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