lunes, 5 de febrero de 2018

UNA PARODIA DE LA AYUDA DEL ORIENTE

RIVISTA DI
STUDI TRADIZIOΝALI
                                                       JULIO - DICIEMBRE 1986
UNA PARODIA DE LA AYUDA DEL ORIENTE
La revista Etudes Traditionnelles ha publicado recientemente la traducción de una qasîdah del Shaykh Muhammad ben Ah i at-Τâdilî (1) en la cual el autor dirige algunos consejos a aquellos que desean la <vinculaciόn> (nisbah) (2) con Allâh; en particular, viene subrayada la importancia de la gula espiritual, de la discriminación y del distanciamiento de las contingencias; el texto contiene además algunas normas de comportamiento del murîd ya sea frente al Maestro o frente a los otros fugarâ'. Pese a su brevedad, este poema de 72 versos es sin embargo extremadamente interesante para todos aquellos que estudian el esoterismo islámico y por otra parte nuestros lectores ya han podido tomar en cuenta, en ocasión de la publicación de otro texto, la incontestable espiritualidad de la que está impregnada la obra del Shaykh at-Tâdili (3) Por lo tanto hemos quedado muy sorprendidos por el nombre del autor que ha firmado la extensa introducción a la qasîdah y que es además co-firmante con uno de los hijos del Shaykh, en la traducción y en las notas: este autor firma A. Mostagh Firou, nombre de apariencia exótica pero que en realidad no es otro sino que la artificiosa descοmροsiciόn de la palabra mustaghfiru, que significa literalmente <aquel que pide perdón>.
Lo que nos ha sorprendido es justamente esta <división> del nombre, que para quien tuviera un conocimiento mínimo de la lengua árabe y de la tradición islámica no puede sino parecer grotesca: en verdad hasta en las lenguas profanas la división de una palabra que no sea compuesta tiene sentido solamente si se quiere silabear la pronunciación o si ella se encuentra al final de un renglón y no es posible escribirla entera. En árabe no existen palabras compuestas y en la lengua escrita las palabras son indivisibles, tanto que no es posible subdividirlas para ir al comienzo del renglón sucesivo: las dos partes en las cuales ha sido artificiosamente separada la palabra mustaghfiru no tienen, por lo tanto, ningún significado por sí mismas, porque no se trata de una palabra compuesta, ¡y en cambio la descomposición ha <partido> en dos la misma <raíz> de la palabra. Si además se considera que el árabe es una lengua <sagrada> y que en el Corán son duramente reprobados aquellos que <separan lo que Allâh ha ordenado unir se podrá comprender mejor porqué esta <división> nos parece grotesca.
Este <marco> característico se aviene en todo caso muy bien a quien ha elegido así tan oportunamente su seudónimo, porque en realidad el presunto <arrepentido> (5) no es otro que un personaje del cual ya hablamos tenido ocasión de hablar en otra ocasión en efecto la última larguísima nota a la traducción de la qasîdah no es sino una reedición de los <argumentos> sostenidos en una carta dirigida a Bruno Rovere y los temas tratados en la introducción nos son ya bien conocidos.
En nuestros artículos precedentes ya hablamos señalado las tentativas emprendidas por este supuesto <arrepentido> para obtener <la ayuda del Oriente> y debemos constatar que él ha sabido ordenar muy bien su trama de mentiras y engaños hasta el extremo de llegar a asociar oficialmente uno de sus seudónimos, hasta ahora aquel más grotesco, al


nombre del Shaykh at-Tâdilî, precisamente en la revista que <fue> aquella en la que escribía René Guénon.
Bajo cierto aspecto su <empresa> es comparable, en tono menor, a aquella de Johanny Bricaud, que en 1928 llegό en su calidad de Gran Maestro de la Orden Martinista a sellar un <pacto de alianza> con...el Shaykh Ahmed ben Aliwa (7)
Ciertamente el señor Mostagh Firou más bien tiende a compararse a algún otro, precisamente a quien en 1952, cuando vivía en Shaykh at-Tâdili, publicó en Etudes Traditionnelles la traducción de otra <qasîdah> de este Maestro del esoterismo islámico (8) pero una lectura comparada de los comentarios que acompañan estos dos <poemas> es suficiente para hacer comprender el abismo que, hoy más que nunca, separa al supuesto <arrepentido> de aquella persona.
En efecto, mientras la presentación de la qasîdah sobre la shahâdah por parte de aquel que, sólo, podía representar autorizadamente al Shaykh at-Tâdili en Occidente se limitaba a dar breves señales sobre la figura de este Maestro, seguido por una colección de ahâdith inherentes al argumento de la qasîdah y de una brevísima nota de detalles, la actual amueblada de notas y presentaciones sofoca literalmente el texto: baste decir que para cada renglón del poema hay cerca de diez renglones de notas, las cuales, por otra parte, más que clarificar el contenido del texto sirven de pretexto para exponer las concepciones propias del presentador.
Ello no impide que este último, haciendo clara referencia a sí mismo, afirme que <...para aquellos que pueden ser considerados, directa o indirectamente, como sus discípulos (i.e. del Shaykh at-Tâdilî), la preocupación por un trabajo operativo de extinción (fanâ) prevalece sobre la difusión y la publicación de sus escritos>(9) ¡y se felicita por otra parte por no haber traicionado el pensamiento de este Maestro!. En realidad, el mensaje principal contenido en el prefacio, que, por cuanto es dado saber a un lector ordinario, lleva la firma de un <oriental> y que concluye con una referencia a los <...objetivos que se prefijaba este gran Maestro de la tradición islámica, es una invitación a los masones para adherir al exoterismo islámico (10). Sin entrar a considerar esta última posibilidad, debemos indicar que, como ha precisado muchas veces René Guénon, corresponde al Occidente solicitar la ayuda del Oriente-y no al Oriente ofrecerlo al Occidente, y a este propósito se pueden citar algunos pasajes muy significativos de Oriente y Occidente: <...corresponde al Occidente tomar la
iniciativa.. .el Oriente no tiene ninguna razón para tomar esta iniciativa...; ...es necesario que la iniciativa parta del Occidente (11). En las actuales condiciones los representantes autorizados de las tradiciones orientales no pueden interesarse intelectualmente en el Occidente; o por lo menos no pueden interesarse sino por las raras individualidades que se dirigen a ellos, directa o indirectamente, y que representan casos demasiado excepcionales para ofrecer la posibilidad de una acción generalizada. Podemos afirmar esto: jamás ninguna organización oriental constituirá <filiales> en Occidente...> (12) Estas palabras de René Guénon describen perfectamente, sin necesidad de modificar una sola coma, aquello que fue la conducta del Shaykh at-Tâdilî frente a los Occidentales, y al mismo tiempo muestran que los <intereses> del señor Mostagh Firou no son intelectuales, sino que más bien responden a un deseo de proselitismo, por el cual los verdaderos orientales deberían sentir una profunda repugnancia.
Por otra parte él no puede ser considerado bajo ningún concepto <un representante autorizado por las tradiciones orientales> o, como él ama definirse, <un discípulo indirecto del Shaykh at Tâdilî> al que jamás conoció, sino solamente un discípulo


<fracasado> de quien verdaderamente fue el único discípulo occidental de aquel Maestro en ser regularmente investido de una función iniciática.
Mas precisamente él fue el único discípulo del Shaykh at-Tâdilî, ya sea oriental u occidental, en ser investido con la función de Maestro espiritual, función ésta que lo autoriza a efectuar las adaptaciones para una tarîqah en Occidente, que no fuera, por lo tanto, una <filial> de una organización oriental.
Cuando René Guénon negaba en modo categórico que una organización oriental pudiera constituir <filiales> en Occidente, no excluía la posibilidad que una tarîqah tuviera en Occidente una <zawiyah> para los Orientales de nacimiento y residentes en países occidentales: En efecto, en París existía una <zawiyah> de aquel género, y él estaba perfectamente al corriente, como resulta de su correspondencia (13). Aquello que quería censurar era que los Orientales de nacimiento pudieran constituir en Occidente <filiales> para los Orientales por adopción, simplemente repitiendo la organización y los métodos en uso en Oriente: sin embargo, quedaba abierta la posibilidad que algunos Occidentales asimilasen directamente la intelectualidad oriental y por lo tanto pudieran desarrollar un papel de mediación y de adaptación y permitir así la constitución de una <via> adaptada a individuos de origen occidental. En efecto <...la tradición, lejos de ser un obstáculo a las adaptaciones que las circunstancias exigen, ha provisto siempre de los principios adecuados para todo aquello que se revele necesario y tales adaptaciones son absolutamente legitimas... a condición de que aquel que las realiza no obre en tanto que <individuo>, sino como un instrumento consciente de un principio espiritual; pero es evidente que el papel de <adaptador>, análogamente a aquel de <traductor>, puede ser desarrollado solamente por quien conozca, al mismo tiempo, aquello que debe ser adaptado y la mentalidad de aquellos para los cuales será efectuada la adaptación, y corresponde por lo tanto a aquellas raras individualidades occidentales que han asimilado directamente la intelectualidad oriental, excluyendo en cambio a los Orientales de nacimiento, que no tienen ningún motivo para asimilar la mentalidad de los Occidentales, en particular de aquellos modernos.
Una de estas raras individualidades occidentales y, hasta dónde conocemos, la única en ser regularmente investida de la función efectiva de Maestro espiritual, fue justamente aquella a la cual el señor Mostagh Firou quiso compararse: pero querer <repetir> un papel tan excepcional es no sólo inútil, sino también imposible y equivaldría a aquello que el mismo supuesto <arrepentido> desaprueba y califica como la tentativa de repetir la obra René Guénon.
¿Porqué, por lo tanto, dirigirse nuevamente a Oriente para obtener una ayuda que ya ha sido dada por quien tenía la posibilidad de conferirla a quien tenía el grado para recibirla, y cuyo depósito ha permanecido intacto en cuanto a lo esencial?.
Es claro que el señor Mostagh Firou, habiendo sido radiado de la organización iniciática constituida por su Maestro, busca ahora restablecer la cadena iniciática así interrumpida (por él) reanudando relaciones con los descendientes del Shaykh at-Tâdilî, pero éstos, no teniendo ninguna función iniciática (15) no tienen nada que transmitir; por otra parte el supuesto <arrepentido>, habiendo traicionado la función a él confiada, no está actualmente en grado de recibir algo válido desde un punto de vista tradicional, a causa de la fractura que semejante traición ha determinado con todo aquello que es de orden espiritual y que se manifiesta hasta en la grotesca división de su último seudónimo. Por lo tanto, no sólo no están las condiciones para que pueda realizarse una <ayuda del Oriente>, sino que aquello que se verifica es exactamente lo contrario, esto es el


compromiso de Orientales auténticos en iniciativas de Occidentales de los cuales el verdadero animador no es otro que la contra-iniciación.
En ausencia de una transmisión regular de elementos tradicionales el señor Mostagh Firou <toma en préstamo> ciertos aspectos del método propio del Shaykh at-Tâdilî, en particular el respeto por ciertas reglas de vida tradicional (adâb) que por su misma naturaleza contingente no son integralmente transferibles a diferentes condiciones de tiempo y lugar, sino mediante oportunas adaptaciones. Haciendo así, el supuesto <arrepentido>, en perfecta armonía con la traición de su función, parece ignorar que la tarîqah del Shaykh at-Tâdilî y aquella del Maestro que él habría debido representar son distintas e incluso los métodos empleados son diferentes, en conformidad con el dicho <todo Shaykh tiene su tariqah> : en efecto, mientras un muqaddam o un khalîfah no pueden aportar legítimamente ninguna modificación a las reglas del método iniciáticο del Maestro que representan, quienes han llegado a la Maestria espiritual pueden efectuar las adaptaciones que, lejos de abrogar las reglas de su maestro, reglas que quedan inalteradas e inalterables para quien sigue la tarîqah de aquel Maestro, devienen como las características distintivas de <su> tarîqah.
De cuanto precede resulta claramente que la constitución en Occidente de una tariqah adaptada a los Occidentales es posible sólo en el caso en el cual un Occidental llegue a obtener la Maestría espiritual, porque si se limita a obtener la función muqaddam o de jalîfah de un Shaykh oriental, o incluso aquella de Shaykh nominal (16) aquello que podrá constituir no será otra cosa que unα <filial> de una organización adaptada a los Orientales. Pero el señor Mostagh Firou, después de haber traicionado la función de muqaddam en una tarîqah adaptada a los Occidentales, vuelve a Oriente en la vana tentativa de revivir su función y tomar prestado, esto es, sin transmisión regular, algunos elementos de un método adaptado a los Orientales: ¡Bello ejemplo del itinerario al revés!.
Por otra parte ya hablamos subrayado en nuestros artículos precedentes la profunda ignorancia de las reglas <técnicas> que caracteriza al supuesto <arrepentido> y que lo lleva a forjar reglas de pura fantasia o, peor todavía, a invertir el orden jerárquico de las funciones iniciáticas.
A este propósito debemos observar que en las notas a la traducción de la qasîdah, pese a no haber ninguna referencia en el texto, el señor Mostahg Firou vuelve desastrosamente sobre la cuestión de la presunta equivalencia entre muqaddam y jalifah, trayendo argumentos que están en flagrante contradicción con su tesis.
En efecto él se refiere a la frase de Sidi Umar ibn Sa'id al-Fûtî, citada por B. Rovere en su artículo, según el cual <...el jalîfah es un sustituto del Shaykh bajo todo aspecto y por esto los muqaddam ...le deben toda la οbediencia pero afirma la interpretación ya dada en su carta a B. Rovere, según la cual en este caso el término Jalîfah es un sinónimo de Shaykh.
En sostén de su interpretación, que además no es compatible con el significado literal de la frase, el supuesto <arrepentido> cita dos afirmaciones del Shaykh at-Tâdilî: en la primera trata de <La vida tradicional y la sinceridad>, está dicho que <... Los Maestros espirituales perfectos de los Sûfi figuran entre los awliyâ. Con motivo de su conformidad (a la norma) rigen lo creado con la Verdad a las órdenes del Profeta, porque ellos son los Jalifas bien guiados...> ; en la segunda trata del comentarlo al libro del Shaykh Ahmed at-Tijânî intitulado <La Jοya>, está dicho que <...el secreto y el significado de la función de Califa, de la cual el Shaykh (at-Tijânî) había sido investido, es parte de los grados comprendidos en esta tarîqah (Tijânîyyah)...>(18).


Ahora bien, por cuanto en esta última cita la función de jalîfah o <substituto> está atribuida al mismo Shaykh at-Tijânî y por cuanto una función no puede ser <sustitutiva> de si misma; es claro que aquello de lo cual el Shaykh at-Tijânî había sido denominado <substituto> no era otro Shaykh, sino el Profeta mismo, como, por otra parte, está precisado en otro punto de La vida tradicional es la sinceridad, dónde está dicho que <...los Maestros espirituales son los Califas sucesores del Profeta...> .
En otros términos hay diversos grados de Califato, la jerarquía de los cuales refleja la jerarquía de quienes son <sustituidos>, pudiéndose así distinguir los Califas de Allâh, los Califas del Profeta y los Califas de los Maestros espirituales; pero así como el Califa del Profeta no es un Profeta, sino que le está subordinado en rango, así el Califa o Jalîfah de un Maestro espiritual es de un rango subordinado a aquel del Shaykh.
Por lo tanto, cuando Sîdî  Umar ibn Sa'îd al-Fûtî afirmaba que <...el jalîfah es un substituto del Shaykh...> no intentaba referirse a alguien que hubiese obtenido la Maestría espiritual, porque en este caso habría debido decir más bien que ¡<...el jalîfah es un sustituto del Profeta...>!.
Otra cuestión <técnica> sobre la cual el señor Mostagh Firou vuelve en la nota yuxtapuesta a la traducción es aquella de las funciones iniciáticas que pueden ser ejercitadas por las mujeres, o, mejor, que no pueden ser ejercitadas, porqué a diferencia de cuanto había sostenido en la carta dirigida a B. Rovere, ahora el supuesto <arrepentido> niega a la mujer el ejercicio de toda función <exterior> u <oficial>, a menos que ella...¡no asuma la semblanza masculina!.
Esto lo dice para evitar una discordancia <...entre el papel oficial y la palabra Coránica: "...en cuanto a los hombres, ellos preceden a las mujeres en un grado" ‚que expresa la condición cósmica de la mujer respecto al hombre... > (20):  ¡es necesario reconocer que el señor Mostagh Firou no tiene el menor sentido del ridículo!.
Dejamos de todos modos a su <agudeza> la tarea de evitar una discordancia entre la <palabra Coránica> por él citada y la afirmación de Muhyiddîn ibn `Arabi, según la cual una mujer, incluso sin cambiar su aspecto exterior, puede dirigir el salât tanto de mujeres como de hombres, naturalmente, cuando se verifican para ella las condiciones que determinan las atribuciones de la función de Imâm del salât (21)
Al final de sus anotaciones el señor Mostagh Firou afirma justamente que <un simple iniciado> en ausencia de un encargo específico no puede transmitir a otro la iniciación recibida; por nuestra parte debemos recordar que hay situaciones que invalidan la transmisión de la influencia espiritual incluso por parte de quien ha recibido un encargo específico, y no entendemos referirnos solamente a la radiación de aquellos que han recibido el encargo de la organización iniciática en la cual debía ser ejercitada su función. En efecto, la autoridad que confiere la función puede establecer condiciones accesorias que consientan el ejercicio: en el caso específico de Mostagh Firou como más de un testimonio puede confirmar, la posibilidad de transmitir la iniciación está vinculada a un asentimiento unánime preliminar dado por los miembros de la tarîqah reunidos en hadrah (22) , asentimiento que para el supuesto <arrepentido>, en cuanto radiado de la tarîqah, no es más posible obtener.
Por otra parte, tenemos que precisar que no nos interesa el hecho de que muchos o pocos puedan seguir sus siniestras iniciativas, porque para la ley de afinidades que regula estas cosas él no podrá reclutar sino individuos <descalificados> desde el punto de vista iniciático; aquello que nos impele a continuar hablando de este triste episodio es el hecho de que se involucra la obra y el nombre de René Guénon, y ahora también del Shaykh at-Tâdilî, para fines que no son sino del dominio de la contra-iniciación. Es


claro que esta última, como apunta a apoderarse de los centros espirituales para utilizar, al revés, la fuerza psíquica que a ellos está ligada, del mismo modo busca de utilizar para sus propios fines la obra de René Guénon y de otros Maestros espirituales, pero mientras nos sea posible continuaremos luchando para defender esta obra de semejantes ataques, buscando seguir las indicaciones de aquellos que escribieron, respecto a los falsos discípulos y a los falsos fieles guardianes de la obra de René Guénon: <...si otras ocasiones como éstas se presentaran, y aun cuando nosotros no podamos continuar la lucha contra tales genios siniestros, otros tomarán nuestro puesto y continuarán impidiendo que esta obra sea ofuscada que es y será perla incomparable, inspirada para aquel fin del ciclo que estamos viviendo>.
J.-B.L.
NOTAS
1 Qasidah <Yâ muridan...> traducción del árabe y notas de Abdul-l-Jalil at-Tâdili y A. Mostagh Firou, Etudes Traditionnelles n. 494, Octubre-Diciembre 1986.
2 La qasîdah se inicia con el verso: <Oh tu que deseas la vinculación con Allâh (Υâ murîdan nisbata Allâh)>, que también es usado a modo de <titulo> para distinguirla de otros poemas del género. A este propósito deberíamos señalar unα inexactitud en la traducción publicada por Etudes Traditionnelles referente justamente al término nisbah que es traducido impropiamente como <proximidad> o <cercanía>: en efecto, expresiones éstas últimas que corresponden más bien al término qurb , mientras que tienen muy poco que ver con el término nísbah, cuyo significado, como es precisado en el Libro de las Definiciones (kitâb at-ta'rîfât) de Al Jurjâni, es en cambio aquel <relaciόn> o <vinculación> (ta'alluq), esto es de algo que puede existir independientemente de unα yuxtaposición o <cercanía>.
3 Cfr. La Vida Tradicional y la Sinceridad, publicada en los números 26-27, 28 y 29 de la Rivista di Studi Tradizionali, y la traducción parcial del <Comentario al Libro del Shaykh Ahmed at-Tijâni titulado "La Joya">, publicado en los números 35, 36, 37 y 38 de la Rivista di Studi Tradizionali.
4 Cfr. Cor. II-27 y XIII-25: en ambos versículos esta expresión está referida a aquellos que violan el pacto y esto se aplica muy bien al señor Mostagh Firou, como veremos dentro de poco. Por otra parte, también en la qasîdah está dicho que <...la división es una enfermedad> (verso 50), pero evidentemente el señor Mostagh Firou no ha prestado mucha atención al contenido del poema.
5 En verdad el pedido de perdón (istighfâr) debería encontrar normalmente su presupuesto en el arrepentimiento (tawbah), que, según Al-Jurjâni, corresponde a un <retomo> (rujû') hacia Allâh, pero por lo que nos ha sido dado saber sobre el personaje en cuestión no hay actualmente signos que indiquen una intención de detenerse en su camino de alejamiento del Principio.
6 Cfr. nuestro artículos Clarificaciones Necesarias y Una Penosa Confirmación, publicados respectivamente en los números 58-59 y 64 de la Rivista di Studi Tradizionali.


7 Cfr. Chevillon, C., La vie et les idées de Jean Bricaud en la revista <Annales initiatiques>, Enero - Junio de 1934; a este propósito René Guénon precisaba a un corresponsal suyo (carta de 27 de Julio de 1934): <...ignoraba completamente esta nota de los "Anales Iniciáticos"; es evidente que el Shaykh no ha sabido jamás quien fue Bricaud y mucho menos el Martinismo, y que todo esto no es debido a la iniciativa de P...>. (<J'ignorais tout à fait cette note des "Annales Initiatiques"; il est bien evident que le Sheykh n'a jamais su ce que c'était que Bric. Ni que le Mart., et que tout cela n'est dû qu'à l'initiative de P...>).
8 Se trata de la Qasîdah sobre la Shahâdah, cuya traducción fue publicada en el número 304 de la revista Études Traditionnelles, y no en el número 348 como erróneamente había afirmado el señor Mostagh Firou en su introducción.
9 Según el señor Mostagh Firou, los discípulos del Shaykh at-Tâdilî están mas preocupados por un trabajo operativo de extinción que en difundir la obra del Maestro y esto, según su modo inevitablemente errado de concebir la vía iniciática, depende de un episodio de la vida de este último, el cual, habiendo sido distraído en el curso de un retiro espiritual de la preocupación de publicar su obra, cuando terminó este retiro quemó sus escritos. En verdad, es del todo normal que para un discípulo la preocupación principal esté constituida por el trabajo operativo de extinción de la <propia> individualidad, independientemente de la verificación de episodios similares al recientemente reportado. Sin embargo es igualmente normal y <tradicional> que un discípulo se preocupe por publicar los escritos de su Maestro y esto por obvias razones que evidentemente escapan al presunto <arrepentido>, para el cual <la instancia exterior de publicar de los datos tradicionales> (¡sic!) es un <medio iniciático> (cfr. Études Traditionnelles, n. 494, p. 190).
10 Referencias a la iniciación masónica son también reportadas en las notas a la traducción de la qasîdah, no sin groseras deformaciones; en la nota 17, por ejemplo, es citado un pasaje de un antiguo catecismo masónico referente a la <llave> de los secretos de un masón y es traducido así: <...esta llave no está en el metal, sino en una lengua sincera cuando un Hermano le dio su espalda (¡sic!)> En realidad el texto original es el siguiente: <What metal is it of? No manner of metal at all; but a tongue of gond report is as gond behind a brother's back as before his face.>, y la expresión good report nada tiene que ver con la sinceridad, porque se refiere a la buena reputación de la cual el masón debe gozar en tanto que <libre y de buenas costumbres>. Esta última frase, en efecto, se dice en inglés <free and of gond report> y constituía la <palabra de pase> entre los <operativos>.
11 Cfr. Oriente y Occidente, p. 158 de la edición italiana y p. 145 de la francesa.
Ibidem, pp. 195-196 de la edición italiana y p. 178 de la francesa.
En una carta del ro de Noviembre de 1927, a propósito de la tarîqah Alawíyyah, René Guénon precisaba a su corresponsal: <Parece que esta confraternidad se está
extendiendo notablemente; he sido informado que hasta tiene una zawíyah en Paris, en boulevard Saint-Gemain, a pocos pasos de aquí; esto, por otra parte, hace temer que ella devenga demasiado abierta y pueda así desviarse como muchas otras. (Il paraît que cette confrérie prend beaucoup d'extensiόn; je viens même d'apprendre qu'elle a une zawiyah à Paris, boulevard Saint-Germain, à deux pas d'ici; cela fait d'ailleurs craindre qu'elle devveene troup ouverte et ne devienne trop ouverte et ne dévie ainsi comme beacoup d'autres); el 31 de Diciembre de 1927, al mismo corresponsal, agregaba: <Pienso haber dicho ya que los Alawiyyas tiene ahora un centro en París, destinado, por otra parte, exclusivamente a los Arabes y a los Kabyles; a pesar de haber sido invitado a ponerme


en contacto con ellos, no he tenido el tiempo, incluso estando aquí cerca; sin embargo será oportuno arriesgar a verlo, porque puede ser mas interesante que la filial en formación y en la cual serán admitidos también los europeos, como también me parece haberle ya dicho, la introducción de elementos occidentales es muy fácilmente causa de desviación> (Je crois vous avoir dit que les Alaouias ont maintenant un centre à Paris, d'ailleurs destiné exclusivement aux Arabes et aux Kabyles; bien qu'on m'ait engagé à me mette en rapport avec eux, je n'en ai pas eu le temps, et pourtant e'est tout à cόtê d'ici: il faudra bien que J'arrive à voir cela, car cela peut étre plus intéresant que la branche qui est en formation et dans laquelle on admetra des Européens, comme il me semble vous l'avoir dit également; l'introduction des éléments occidentaux est trop facilement une cause de déviation).
12 Cfr. Oriente y Occidente, p. 227 de la edición italiana y p. 208 de la francesa. Para la confirmación de la necesidad de una adaptación para los Occidentales de los métodos orientales remitimos extensamente a cuanto escribiera René Guénon a un corresponsal suyo (carta del 12 de Marzo de 1925): <En todo caso, mientras la mentalidad occidental permanezca como la actual, ninguna escuela oriental verdaderamente seria podrá pensar en establecer filiales en Europa o en aceptar vincularse con grupos ya constituidos. Por lo demás ciertamente no encontrarían los elementos necesarios para constituir una verdadera organización y los peligros de desviación serían demasiado grandes incluso para que una tentativa pudiera ser realizada con alguna posibilidad de éxito. En cuanto a la posibilidad de brindar ayuda a individualidades aisladas proveyéndoles del punto de apoyo necesario sin una organización constituida en el lugar, la cosa se presenta imposible, si no desde el punto de vista teórico, por lo menos desde el punto de vista práctico, porque una acción ejercitada a semejante distancia estaría demasiado atenuada para ser realmente eficaz, y probablemente no bastaría para neutralizar las reacciones hostiles del ambiente. Agregaremos todavía cuanto sigue: los métodos orientales, así como se presentan, no están adaptados al temperamento occidental (naturalmente pueden exceptuarse las excepciones, e los inconvenientes pueden ser mucho menores para los Occidentales que viven en Oriente; pero yo hablo para aquellos que se encuentran en Europa y en modo general); de modo que si un día u otro fuera posible en Occidente hacer algo a este respecto, será por lo tanto, siempre necesaria una adaptación...> (En tout cas, tant que la mentalité occidentale sera ce qu'elle est présentement, aucune école orientale vraiment sérieuse ne pourra songer à établir des branches en Europe, ni accepter le rattachement de groupements quelconques qui y seraient déjà constitués. Du reste, les éléments nécessaires pour former une véritable organisation ne se trouveraient certainement pas, et les dangers de déviation seraient beaucoup trop grands pour qu'un essai même puisse être tenté avec quelque chance de succès. Quant à venir en aide à des individualités isolées en leur fournissant le point d'appui nécessaire sans organisation constituée sur place, la chose paraît impossible, sinon théoriquement, du moins pratiquement, parce qu'une action exercée ainsi à distance, serait trop atténuée pour être réellement efficace, et probablement insuffisante pour neutraliser les réactions hostiles du milieu, J'ajouterai encore ceci: les méthodes orientales, telles qu'elles sont, en sont pas appropriées au tempérament occidental (il peut naturellement u avoir des exceptions, et l'inconvénient peut être beaucoup moindre pour des Occidentaux vivant en Orient; mais je parle pour ceux qui sont en Europe, et d'une façon générale); s'il devient possible un jour ou l'outre de faire en Occident quelque chose à cet égard, une adaptation sera donc toujours necessaire...).


13 Nos preguntamos, sin embargo, si ellos estaban al tanto del contenido de la presentación y de la nota, porque, incluso en ausencia de una función iniciática, sus cualidades de Orientales auténticos habrían sido sin duda suficientes para hacerles reconocer el carácter grotesco de ciertas afirmaciones.
14 Cfr. Iniciación y Realización Espiritual, cap. XVII, p. 136 de la segunda edición francesa.
15 Intentamos referirnos aquí al hecho que, como ya habíamos observado en nuestro último artículo, a causa de las desviaciones verificadas en muchas <turuq> el titulo de Shaykh es atribuido incluso a quienes no han llegado realmente a la Maestría espiritual, en cuyo caso éste corresponde a un cargo nominal y no a una función iniciática.
16 Cfr. Rivista di Studi Tradizionali, n. 58-59. P. 86.
17 Cfr. Revista di Studi Tradizionali, n. 29. P. 167.
18 Cfr. Rivista di Studi Tradizionali, n. 36. P. 19. Observamos a este propósito que el señor Mostagh Firou pese a haber sacado esta cita, como otras, de nuestra Revista, ¡se cuida bien de citar la fuente!.
19 Cfr. Rivista di Studi Tradizionali, n. 29, pp. 76-77
20 Cfr. Cor. II-228
21 Cfr. ΑΙ-Futûhâtu-l-Makkiyyah, cap. 69 (Volumen VI de la edición de Uthmân Υahyâ, parágrafo 592, p. 428).

22 El término hadrah, que significa literalmente <presencia>, indica una reunión ritual que deben <presenciar> todos los miembros de la tariqah y que normalmente sirve de soporte a una <presencia espiritual> que ejercita su acción en el curso de la misma.

domingo, 4 de febrero de 2018

Santas Misas y Divina Liturgia (Nikos Vardhikas)

Santas Misas y Divina Liturgia

Nikos Vardhikas

(Vers la Tradition)

En este estudio abordamos el medio mayor (1) puesto a disposición de los cristianos para que puedan realizar el estado de María que ha integrado el Logos en su propio cuerpo. El estado de del Transfigurado no está dado por la Liturgia, aunque realiza tanto la Navidad como la Pascua, la Ascensión y Pentecostés; recapitula toda "la economía de la salvación".

El libro de J. Hani sobre este tema (2) es completo y subraya bastante el hecho de que el carácter del rito cristiano básico es sacrificial y no conmemorativo. Sin embargo, para descartar mejor esta última tesis protestante tal vez, el autor deja la impresión de que los ritos orientales y el latino son más o menos equivalentes, como lo han sido en el pasado, y que sólo subsisten unas pocas divergencias (normales) de estilo y tradición cultural y nacional. Esta es la tesis del propio Magisterio Latino (3). Ahora, esto no es así y el tema es lo suficientemente importante como para que lo remediemos aquí.
De hecho, sobre el papel, los Ordines de Missae (4) son casi idénticos entre el rito latino y los ritos orientales (como ejemplo de los cuales tomamos el rito bizantino de San Juan Crisóstomo); con algunas diferencias notables, las palabras mismas son muy similares. Lo que realmente difiere y cambia todo son:
-los gestos rituales que acompañan las palabras o que las palabras acompañan.
-la forma en que se dicen las palabras (en voz seca o en salmodia, en "claro" o en secreto)
-la "decoración": orientación del edificio y del oficiante, emplazamiento del altar, presencia o ausencia de iconos y según qué "programa".

Esta situación, que no puede dar cuenta de las diferencias y su importancia más que haciendo la experiencia, está en sintonía con el espíritu de la ortodoxia y el mandato de "venid y ved".

1. Parte ritual: cómo se cumple el sacrificio

La noción del símbolo "adecuado" o, según R. Guénon,"símbolo actuado" es crucial para entender el carácter operativo de un rito que supuestamente realiza la Presencia Real.

Es durante la preparación de los dones (5) que se cumple el sacrificio ritual mismo, antes de la consagración; esta" transforma" los dones, pero el cumplimiento del sacrificio mismo, para que la liturgia recapitule toda la economía de la salvación, requiere tanto la "repetición" ritual como la oración de la consagración.

A. La Oblación

He aquí el rito del ofertorio u oblación (6)
Después del revestimiento, el sacerdote se lava las manos y se dirige a la Mesa de la "prótesis" donde se han puesto los Dones. El pan que se usa en el rito es siempre ofrecido por los fieles; es redondo y elevado y lleva en medio un sello en forma de cruz:
                                                          IC    XC
                                                       NI    KA (7)
Toma un de pan en su mano izquierda, y la “Lanza” en su mano derecha.

Alabado sea nuestro Dios, ahora y  siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Él hace la señal de la cruz con la lanza sobre el pan.

En memoria de Nuestro Señor, Dios y Salvador, Jesucristo (tres veces)

Corta la parte derecha del sello:

Fue llevado como un cordero al matadero.

Corta el lado izquierdo del sello:

Y como un Cordero inmaculado, que permanece callado ante su esquilador, no dice ni una palabra

Corta la parte superior del sello:

En su humillación, su juicio fue levantado

Está cortando la parte de abajo:

¿Quién contará su generación?

Elimina la parte estampada, llamada "el Cordero":

Porque su vida ha sido arrebatada de la tierra

Pone el cordero derramado en la patena. Pica el Cordero con la lanza:

El Cordero de Dios es sacrificado, que quita los pecados del mundo, por la vida y la salvación del mundo.

Corta el Cordero en forma de cruz:

Tú crucificado, Cristo, la tiranía ha sido derrocada, la potencia del enemigo vencida; porque tú mismo nos el Señor nos has salvado, ni un ángel ni un hombre; gloria a ti.

El Cordero es devuelto al lugar correcto

Pica el Cordero debajo del IC (Jesús):

Uno de los soldados le picó el costado con su lanza y salió de la Sangre y el Agua. El que ha visto testimonia, y su testimonio es verdadero.

Vierte agua y vino en el cáliz al mismo tiempo:

Bendita la unión de tus Santos (dones)

Entonces, cortando porciones de otros panes, el sacerdote los pone en la patena; las porciones se preparan así para todas las órdenes de santos: La Virgen, los Ángeles, los Profetas, los Apóstoles, los Santos Padres, los Mártires, los Monjes, los Sanadores, los Sanadores, los Padres de la Virgen (8), el santo del día, el santo del templo, el autor de la Liturgia, todos los santos, los vivos y los muertos y el oficiante mismo.

Te ofrecemos incienso, Cristo nuestro Dios, en el olor del perfume espiritual; acéptalo en tu altar más allá de los cielos (9), y envíanos a cambio la gracia de tu Espíritu Santo.

El padre inciensa la Estrella (10) y la pone por encima del pan:

Y la Estrella vino allí donde estaba el niño, con María su madre María.

Enciende la primera vela y cubre el pan (por encima de la Estrella):

El Señor ha reinado, se ha revestido de orden, se ha revestido de potencia el Señor y ha fijado la tierra, que no será estremecida.

Enciende la segunda vela y cubre el cáliz:

Tu virtud, Cristo, ha velado los cielos y la tierra está llena de tu consentimiento.

Inciensa al Aire (11) y cubre las dos especies:

Cúbrenos con tus alas, echa fuera a todos los enemigos y pacifica nuestra vida. Señor, ten piedad de nosotros y de tu mundo y salva nuestras almas, como Bien y Amigo del hombre.

La mesa del ofertorio es incensada por 3 veces:

Bendito Cristo nuestro Dios, que ha consentido. Gloria a ti. Ahora, siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Tres prosternaciones ante la mesa.

Dios, nuestro Dios, que has enviado el Pan Celestial, alimento del mundo entero, nuestro Señor y Dios Jesucristo, Salvador, Liberador y Benefactor, que nos bendice y santifica; bendice esta ofrenda y acéptala en tu altar más allá de los cielos. Acuérdate, como Bueno y Amigo del hombre, de los que trajeron estos dones y también a aquellos que lo hicieron.
Guárdame sin falta durante la Hierurgia de tus Misterios Divinos. Porque santificado y glorificado es tu nombre venerable y majestuoso: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Ahora y  siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

B. La Epíclesis durante la Consagración

Tras el reenvío de los catecúmenos (formal, ahora) y antes de la consagración o anáfora, que comienza, como en el rito latino, con el Credo y termina con el Pater, los Dones Cubiertos salen de la Mesa de la Prótesis (u Ofertorio) y entran, pasando por la nave, en el Santuario (12) por la Puerta Real (o Bella; o Triunfal), mientras el coro canta el himno de los Querubines:
  Nosotros que somos aquí en el misterio, la imagen de los Querubines, y que cantamos el himno a la Trinidad tres veces sagrado, dejamos toda nuestra preocupación cotidiana; porque pronto recibiremos al Rey del Universo, invisiblemente escoltado por las órdenes angélicas (13).

Entonces el sacerdote grita:

¡Las puertas, las puertas! Seamos atentos en la sabiduría!

Y así es, puertas cerradas, que comienza la anáfora, con la recitación del Credo.
Los anáforas latina y bizantina son bastante similares; pero faltando en el primero, entre los siglos IV y XX, la epíclesis o invocación del Espíritu Santo.

Las "palabras de institución" de Cristo, repetidas por el oficiante, se consideraban suficientes para la consagración. Esto traiciona una concepción muy diferente del papel del clero entre las dos iglesias, una diferencia que ya ha provocado muchas invectivas; entre otras cosas, F. Schuon se manifestó en contra de la utilidad de la Epíclesis, en nombre de la promesa cristiana - esta tesis, válida hasta cierto punto, no debería llegar a dar un carácter mágico a los sacramentos (14).
Sin el Espíritu, no hay Trinidad; sin la Trinidad, Dios no es participable; y entonces el culto no es más que conmemorativo, y no un Misterio que concede (según las capacidades) la gracia deificante.
El Concilio Vaticano ha permitido tres formas "alternativas" de oración de consagración, las tres con Epíclesis; desafortunadamente, como dice J. Hani, la forma más completa, no siendo obligatoria, es raramente elegida.

El Nuevo Catecismo (15) admite que es la Epíclesis la que hace presente al Espíritu Santo; pero, según esta actitud incomprensible del Magisterio Romano que hemos mencionado a menudo, la omisión no se siente como algo importante (16). Finalmente, aquí hay aún un error de Graecorum que no era finalmente uno.

He aquí el texto de la Epíclesis Bizantina:

Lo que es tuyo, que viene de ti, te lo ofrecemos en todo, y para todo.
 CORO: Te cantamos, te bendecimos, te damos gracias, Señor, y te rogamos, nuestro Dios.
PADRE: Nosotros te ofrecemos aún esta culto espiritual (17) y no sangriento y te invocamos, oramos, te rogamos, te suplicamos : envía tu Espíritu Santo sobre nosotros y sobre estos dones ofrecidos.
Y haz este Pan de Cuerpo precioso de tu Cristo.
Amén.
Y lo que hay en este Cáliz, sangre preciosa de tu Cristo.
Amén.
Operando la transformación por tu Espíritu Santo.
Amén. Amén. Amén.
Para que se conviertan para los que lo reciban causas de sobriedad del alma, remisión de los pecados, comunión de tu Espíritu Santo, plenitud del Reino de los Cielos, confianza (18) en ti, y no causas de juicio o condenación (19).

C. La distribución y el rito del zeón; comunión bajo las dos especies

Después que el Padre termina la consagración y antes de la comunión de los oficiantes, el Cordero consagrado es mezclado con el vino consagrado.

Estemos atentos.
Cosas santas (20) a los santos.
 CORO: Uno solo es Santo, uno solo el Señor, Jesucristo, para la gloria (21) de Dios Padre, Amén.

El sacerdote divide  el Cordero en cuatro trozos: IC, XC, NI y KA:

El Cordero de Dios está partido y dividido; está partido sin dividirse; es siempre consumido y nunca agotado, pero santifica a los que lo reciben.

Las porciones se colocan en la patena. Con la porción IC, el sacerdote hace el signo de la cruz en el cáliz, luego lo pone dentro:

Plenitud (llenando) del Cáliz de la Fe, del Espíritu Santo. Amén.

RITO DEL ZEON (22)

El sacerdote bendice el agua caliente:

Bendito sea el calor de tus Santos (23) (Dones), Señor, en todo tiempo, ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén.

El agua se vierte en forma de cruz en el cáliz:

Calor de fe plena del Espíritu Santo. Amén.

FIN DU ZEON

Luego los oficiantes comulgan, y el resto de las porciones se ponen en el cáliz.
Es entonces la comunión de los fieles.

El rito del zeón es único a la liturgia bizantina; no existe en las otras liturgias orientales; de hecho, es una "innovación" del siglo VI, hecha necesaria por las querellas cristo-peumatológicas. Aunque se trata de una riqueza simbólica más, no se puede considerar que su omisión invalide gravemente el significado del rito, como es el caso si no es hecha ninguna mención al Espíritu Santo; la epíclesis es una mención verbal -aquí hay una "mención" gestual. Exactamente como toda la anáfora entera efectúa en forma verbal lo que la Oblación hace en forma gestual.

El hecho de reservar, como en Occidente desde el siglo XII (¿), el vino "derramado para la multitud" sólo al clero constituye una anulación del símbolo de la Eucaristía - tanto del símbolo de la conmemoración (es decir, la repetición del acto fundador como in illo tempore) como del símbolo de la transformación del comulgante. Según la misma admisión del Nuevo Catecismo (que muestra así que es inconsciente del alcance de lo que dice),"la Sagrada Comunión realiza más plenamente su forma de signo cuando se hace bajo las dos especies" (24). Sin embargo, es sólo a través de esta "realización del signo" (25) que los ritos son operativos - no a través del estatuto ontológico de Cristo (error de Schuoniano) o el estado ritual del oficiante (error católico).
No obstante, continúa el Catecismo en su inconsciencia, "por razones pastorales", la comunión bajo una sola especie "se ha establecido legítimamente" como "la más habitual" -prácticamente la única- en el rito latino.

No se dan estas razones; ¿hay razones "pastorales" para anular el simbolismo (es decir, la operatividad) de un rito tan esencial? ¿Es aquel que procede a esta alteración el buen pastor?
En cuanto a la palabra "legítimamente", con toda evidencia no significa en  conformidad con el sentido -logos- del rito, sino solamente por un procedimiento debidamente avalado (en este caso, la doctrina del Concilio de  Trento) (26)

Debe quedar claro ahora que la hostia misma (su fabricación por miembros regulares del clero, su forma individual (27), su carácter ácimo) no permite físicamente la realización de un rito como la oblación y el compartir. Además, el carácter ácimo puede reforzar la historicidad del culto (Jesús tuvo que usar matzot para su comida pascual) pero debilita el simbolismo de la integración y transformación del mundo caído. La hostia no es ofrecida por los fieles, es obra de los "purificados"; el jugo fermentado y embriagador sólo es bebido por el clero; y, en la misma lógica, Esta que realizó el Logos en ella la primera, en su cuerpo, no puede hacerlo más que porque, incluso antes de su nacimiento, era inmaculada (28); en esta lógica no cristiana, todo se mantiene!

2. Parte ceremonial

Ahora hablaremos del entorno en el que se desarrolla el rito. Todo templo Oriental tiene, a imitación del de Salomón, un santuario, levantado tres escalones (al menos) y separado de la nave por una balaustrada atravesada por un arco triunfal (hasta el siglo XV) o por una iconostasio  que lo vela totalmente. Balaustrada o Iconostasio, este santuario está prohibido a todos excepto al clero y abriga el Altar, situado detrás de la Puerta central (o el Arco), que tiene una cortina de terciopelo o brocado. La consagración es una cortina cerrada. Además, la proporción de oraciones secretas (conocidas como voz baja) comparadas con las oraciones "públicas" es de aproximadamente 2:1.
Este carácter secreto del rito enfatiza a todos su carácter místico y ayuda a evitar la trivialización de lo sagrado.

Las únicas partes leídas o habladas en voz normal son las oraciones secretas, el Credo y el Padre. Todo lo demás (incluso las lecturas del Evangelio y de los Apóstoles) es cantado; no hay otra manera de tratar un texto sagrado que atribuirle este carácter de "palabra de poder"; este punto parece tan obvio y de una larga tradición (judía y universal) que no es necesario discutirlo más a fondo.
El despojo interior actual de los lugares católicos de culto se supone que purifica y eleva el pensamiento, un poco como en una mezquita - pero que, ella, está orientada hacia la Meca (por su mihrâb) y no es un lugar de sacrificio. La iconografía de los templos Orientales tiene un solo propósito: hacer presente el hecho (también admitido por el Nuevo Catecismo) de que la celebración es celestial; se realiza en presencia no sólo de los fieles, sino también de santos, ángeles, muertos, toda la Iglesia en una palabra.

Está prohibido (o es más bien impensable), en el Oriente, celebrar más de una liturgia el mismo día en el mismo templo (29); el carácter universal y sacrificial del rito se reduciría ipso facto al de una simple conmemoración.

 No sólo todo templo oriental está rigurosamente orientados (hasta el punto de que los scouts ortodoxos aprenden a orientarse con las iglesias), sino que no se trata de que la consagración se haga "frente al pueblo".

Que el sacerdote latino pueda rezar de espaldas al Oriente recuerda la "Gran Resurrección" predicada en Alamut en 1167, cuando la "liberación" de las restricciones rituales de la Ley fue proclamada de espaldas a La Meca.

Sabemos que a veces la falta de orientación en el Este se debe a una teoría más "filosófica" que la tradición: por ejemplo, la alineación con el punto de salida del sol en el día de la fiesta del santo de la iglesia – pero constituye sin embargo una alteración de la tradición. Las iglesias góticas también pueden tener tales "tesoros" de ingeniosidad: una altura de 888 unidades "simbolizando", el nombre Iesus (según el sistema aritmético griego), por ejemplo; sin embargo, es esta arquitectura la que está en el origen del cambio de posición del altar, vuelto inevitablemente desnudo porque "salió" del ábside.

Aquí el simbolismo se convierte (en ambos ejemplos) demasiado abstracto y demasiado cerebral; ya no son símbolos claros y cuyo significado "impone", sino construcciones mentales eruditas. Por otra parte, las iglesias románicas siguen siendo ejemplares en su claridad (y falta de gigantismo).

3. Conclusión

Los beneficios esperados en cada liturgia no son idénticos; los dos hablan de la remisión de los pecados, de la serenidad del alma y de la promesa de la vida eterna (y algunos se apresuran a decir: ya es mucho). La liturgia oriental añade: la deificación del espíritu, el alimento del Intelecto (que opera de una manera extraña a la naturaleza de este), la comunión del Espíritu Santo, el cumplimiento (pleroma significa eso, y no otra cosa) del Reino de los Cielos y la confianza en (o familiaridad con) Dios.

No podemos constatar la pérdida del sentido de lo sagrado cada día y negarnos a verlo en primer lugar en el rito fundamental. En éste, sin embargo, tan pronto como dejamos el nivel de "papel", vemos que nada se olvida para anular el significado del simbolismo cristiano del Sacrificio - al menos, en la Misa actualmente en vigor.

Sin embargo, todas las alteraciones (30) siguen la misma lógica: una concepción del cristianismo, a la que llamamos personalmente ismaelo-templaria, según la cual un clero castificado es el único "iniciado" en los misterios y reina (31), a través de una jerarquía (e incluso un hombre) infalible sobre la muchedumbre de fieles a los que ya no transmite la influencia espiritual de sus orígenes (en la medida en que depende de los medios rituales que este clero detenta por necesidad): Ya no la bautiza en la muerte y resurrección de Cristo, no le da el vino consagrado, no la deja "mezclarse" con la Misa a través de sus ofrendas. No la alcanza más que a través de la "palabra desnuda", especialmente moral pero no espiritual. Este puede ser una vía que "se defiende", pero no es el camino de Cristo ni de los Padres.

Todos aquellos que estén interesados en el esoterismo cristiano deben comprender que este pasa necesariamente (sin agotarse aquí) por los ritos del bautismo y del Sacrificio -- y que los ritos pueden alterarse como los Concilios enteros pueden estar equivocados (32). Ciertamente, los ritos más justos no constituirían ciertamente una "garantía" de mayor espiritualidad, sino sólo el prerrequisito indispensable. El estudio de lo que estaba en marcha (de la lógica detrás de la locura aparente) para que llegar allí es el único método que puede indicar la salida; este estudio no nos pertenece, debe venir de los hijos de la Iglesia latina (33)

Nikos VARDHIKAS.

NOTAS

1) Medio, y no cumplimiento garantizado de este propósito.
2) La Divina Liturgia, París (Trédaniel) 1981.
3) Sólo una nota al final de la Introducción indica que el autor sabe que ésto no es (o ya no es) el caso. Lo que hay que tener en cuenta desde el principio, y que confunde a muchas personas de buena voluntad, es el hecho de que, en su teología, la Iglesia Romana dirá aproximadamente lo mismo que J. Hani (el Nuevo Catecismo lo prueba), lo que no le impide, en su práctica pastoral o ritual, no tenerlo en cuenta e incluso anular esta teología de facto. Preferimos culpar esta antinomia de la ignorancia e inconsciencia de lo sagrado, así como a la desorientación resultante del reemplazo de la tradición por la definición dogmática infalible de un Magisterio erigido como criterio absoluto de la Verdad.
4) He aquí las dos Órdenes.
Latino                                           Oriental
Confiteor                                  Doxologías, Sinápticas, antífonas
Introito                                     Pequeña entrada (El Evangelio)
Kirie-Gloria                              Himno Tres veces santo
Lectura                                    Lectura
                                                Renvío de los catecúmenos - Himno de los querubines y                                                        Procesión - Gran Entrada (Dones Preparados) - Cierre de las                                                  puertas
Credo                                      Credo
Anáfora                                   Anáfora
Padre                                      Pater
Agnus Dei                               Sancta Sanctis, compartir, rito de la zeon
Comunión                               Comunión
Acción de Gracias                   Acción de Gracias
Entre las palabras y oraciones exactamente iguales, aquí están las siguientes que son suficientes para mostrar origen antaño común:
Kyrie Eleison (Oriental no lo dice:- Christe Eleison)
el Credo (sin filioque)
Sursum Corda-Habemus ad Dominum
Dignum e iustum
Nunc y semper et in saecula saecula saeculorum
el Sanctus
El Paternoster (sin la palabra quotidianum)
Pas vobiscum - y cum spiritu tuo ( no dice dominus vobiscum)
Tu solus Sanctus.
5)Προσχομιδή, transferido al final de los maitines, pero anteriormente haciendo  parte de la Liturgia misma.
6) Guardamos la ortografía oriental, en lo que se refiere al uso de mayúsculas.
7) Jesucristo Vence.
8) Esta "letanía" difiere, como es normal, de la letanía latina en varios nombres; la única diferencia digna de mención es que la letanía oriental incluye a los profetas del Antiguo Testamento y a los padres de la Virgen, mientras que omite a José, "padre" de Jesús - y el hecho de que aquí no es una letanía sino piezas para ser consagradas.
9) Υπερουράνιον Θυιαστήριον
10) La Estrella es una estructura cruciforme curvada, que sirve de soporte al Velo para que no toque el Pan.
 11)El Airer es un tejido que cubre ambas especies, y que a veces figura el Espíritu; justo después de la entrada de los dones en el Santuario, se agita sobre ellos (antes de la consagración) y no simplemente se retira.
12) Para estas partes de un templo, ver abajo
13) La traducción, en Prières de l' Église Orthodoxe (por Jacques Touraille), París (DDB) 1989,
es errónea: no se puede entender el griego ως υποδεξόμενο  como "a fin de recibir'; ni traducir δορυφορούμενο  por "escoltado" en singular. Los mismos errores se pueden encontrar en O. Clément, cf: infra.
14) La concepción mágica también existe en la Ortodoxia, especialmente en la piedad popular rusa.
15)1107.
16) No hay duda de que esta frase del N. C. se debe a una enmienda o algún otro tipo de compromiso.
17) El texto griego dice λογιχή (razonable) y no πνευματική (espiritual) λατρεια.
18) παρρησία;confianza, o "familiaridad, valentía, coraje".
19) Nosotros diferimos, otra vez aquí, con la traducción de J. Touraille: traducimos como "para llegar a ser causa de"y  no "llegar a ser". La cosa tiene su importancia, porque lo que la Liturgia dice aquí es una vez más que el Misterio no es mágico: depende de cada uno.
20) Τά άγια Denota dones consagrados, como en los antiguos misterios.
21) J. Touraille: En la gloria  ( εις δόξαν).
22) Zeon significa "hervir"; se trata de agua caliente.
23) ¡J. Touraille: de tu santidad!!!
24)1390.
25) Sobre este tema, véanse los dos libros de J. Borella: El misterio del signo y La crisis del simbolismo religioso.
26) Invirtiendo aquí la fórmula (temerosa para los ortodoxos) utilizada para el bautismo de los herejes: válida pero no lícita, se podría decir que esta Comunión, si es lícita, no lo es sin embargo valida. Pero esto sería caer en el juridicismo romano, que distingue sin razón las cosas que forman un todo y del que no se puede cambiar una sin afectar a los demás. Por lo tanto,  Doctrinas-Dogma-Ritual-Eclesiología no pueden ser claramente distinguidas en dominios separados; es por la misma razón que un fracaso ritual no puede dejar de resultar de (o a la inversa, causar) un fracaso doctrinal análogo.
27) Probablemente más higiénico, ya que en Oriente todos comulgan con la misma cuchara.
28) El dogma (católico) de la Inmaculada Concepción de María es tomado a menudo por los propios católicos como significando la concepción de Jesús a través de María.
29) Huelga decir que es impensable que un templo tenga también varios altares o capillas, sin que éstos tengan la forma completa de una pequeña iglesia aparte.
30) Podemos usar esta palabra: las liturgias orientales son ahí que muestran cuál es la norma de la fidelidad tradicional y cuál es la excepción.
31) Porque no hay escapatoria: la escapatoria oriental tradicional, el monacato, está neutralizado, porque todos los monjes pertenecen al clero "regular". Cualquiera que no admita algo, en nombre de la más estricta ortodoxia, se pone el mismo fuera de la Iglesia, donde para el cristiano, nulla salus. ¡Es un abuso de posición dominante!
32) Esto ha existido desde los primeros tiempos, así que el Concilio "bandido" de Éfeso (449). Un Ortodoxo puede escribir tranquilamente, sin abandonar la ortodoxia, que "los obispos pueden, con su poder apostólico, establecer como regla de fe una fórmula errónea" (O. Clément, L' Église Orthodoxe, Coll. Qué sais je 949..
33) Además de los libros que ya señalados, hemos utilizado: un Misal Romano, Limoges, sin fecha (principios de siglo); Explicación de la divina liturgia de N. S. Cabasilas (texto del siglo XIV, editado por Sources Chretiennes); y un estudio sobre la Liturgia del Hieromonaco Gregorio, disponible sólo en griego, Η Θεία Λειτουργια

Hay que señalar que la misa actual es aún más simplificada que la que se ve en el Misal Romano de antes del Vaticano II.