miércoles, 2 de junio de 2010

Los responsables del desatre pretenden irse de rositas (Roberto Centeno)

Los responsables del desastre pretenden irse de rositas

“cotizalia.com” (elconfidencial.com”) , Lunes 24 de Mayo de 2010

Al borde del desastre: los responsables del 71,5% del gasto se van de rositas

Roberto Centeno

Catedrático de Economía de la Universidad Politécnica de Madrid

Después de mentir cien veces y de desdecirse otras cien, el demente de Moncloa, “el político más tonto de Europa ”, según el diario alemán de mayor tirada, Zeitung , que nos está llevando a una ruina que durará varias generaciones, ante la presión máxima de Europa, y la exigencia sin precedentes desabrida de Obama ( “you must reduce dramatically the deficit, and right now” ), no se le ocurrió otra cosa, para ganar tiempo, que aplicar el mayor recorte social desde la guerra civil. Un recorte de una injusticia extrema, donde la parte del Estado se recorta proporcionalmente, la autonómica no se toca, y olvida abordar el verdadero núcleo del problema. A su vez, un Rajoy exultante —“de esta, Presidente por mucho que me hagan la pinza el trío Rato, Cascos, Feijoo”— pero que no tiene tampoco ni la menor idea de lo que esta pasando, propone otra serie de recortes, incuestionables todos. El mismo chocolate del loro también. De cortar de raíz el despilfarro autonómico, ni pío.

Cuando sobran 1,5 millones de empleados públicos, cuando la tasa de absentismo supera el 20% (algo para no creérselo, frente al 1% en Alemania), cuando el despilfarro resulta tan gigantesco, tan absurdo y tan insultante que carece de parangón a nivel mundial, cuando la asignación de recursos resulta demencial, deciden bajar el sueldo a todos y no entrar en el problema.

¿Qué decir de los 30.000 coches oficiales, más que en todo EEUU, cuyo PIB es 11 veces mayor que el nuestro, que deberían reducirse en un 90% y que no se van a tocar? 200 coches oficiales, casi todos de alta gama, circulan diariamente por Sevilla, 300 por Barcelona, donde hay 133 conductores fijos en plantilla, y así en todos lados, pero eso no se toca.

¿Y qué decir de los más de 35.000 asesores de confianza, familiares y amigos – solo 1.600 de Gallardón- con un costo de más de 5.000 millones año que no se van a tocar? ¿O los innumerables canales de televisión autonómicos, que nadie ha pedido, y cuyo déficit anual supera ya los 15.000 millones de euros, más que todo el recorte social junto?

¿Y qué de los más de 200.000 funcionarios con un coste de más de 12.000 millones de euros, dedicados a destruir España a tiempo completo, inventando, redactando y controlando reglas de mercado diferente en cada Autonomía, o persiguiendo a quienes rotulan, o se expresan en español, y que tampoco serán tocados?

¿O qué del concierto económico vasco-navarro absolutamente infumable e injusto, que permite que las dos regiones mas ricas del país, paguen 8 veces menos de lo que les correspondería en el régimen general, casi 20.000 millones de euros menos y que no se va a tocar?

Por no hablar de los 700 millones de euros que nos roba la SGAE , de las subvenciones gigantescas a los sindicalistas de pesebre, que son un insulto a los pensionistas y dependientes que se ven recortadas sus prestaciones.

¿O qué del despilfarro masivo del dinero de los catalanes por el tripartito, no el único caso pero tal vez el más llamativo: 36.000 funcionarios fijos adicionales innecesarios, 3.000 millones, informes inútiles para hartar, embajadas para situar a parientes y amigos, viajes fastuosos, etc.?

¿O qué en fin de un Estado estructuralmente inviable conducido por insensatos, aprovechados y cobardes, que nos hundirá los próximos cien años, llevándose por delante el bienestar de varias generaciones, al euro, y Dios sabe cuántas cosas más? La quiebra de España empieza a estar ya descontada en los mercados, todos los grandes tenedores de fondos han liquidado sus posiciones de deuda española. Y los bancos europeos, que han tirado con pólvora de rey el dinero del BdE, no están liquidando aún, pero ya no compran más. Solo la banca española, también ella al borde de la quiebra, mantiene las compras y está dando un balón de oxígeno provisional , también con dinero del BdE, a este régimen irresponsable, despilfarrador y corrupto.

Lo que debe hacer Rajoy y no hará

Ha pasado el tiempo de la prédica. Ahora, Don Mariano el tiempo se ha acabado . Por si no se ha dado cuenta España camina directa a la catástrofe, los mercados de deuda están ya prácticamente cerrados para España, y solo es cuestión de semanas, máximo meses, el que todo se venga abajo. El déficit de las AAPP, con intereses que empiezan a ser ya inasumibles, no se está reduciendo, crece sin parar. Y con un jefe de gobierno enloquecido y unos presidentes autonómicos que viven en otra galaxia, (“Nosotros no tenemos que apretarnos el cinturón, porque hemos hecho los deberes”, dicen en Valencia, la Comunidad más endeudada de España en términos de PIB. “Nosotros casi no tenemos margen”, dicen en Cataluña, la más endeudada en términos absolutos), es a usted, don Mariano, el líder de la oposición, a quien corresponde evitarlo ¿Y cómo hacerlo?, pues sólo hay una manera. Convoca usted para la semana que viene en Madrid a todos los líderes económicos y alcaldes del PP, les explica la situación real de las cuentas públicas, y les exige:

1. Reducción de coches oficiales en un 90% con carácter inmediato.

2. Reducción de asesores en un 90% en un período de seis meses.

3. Reducción de viajes al 90% con carácter inmediato.

4. Reducción de oficinas al 50%, empezando por las más lujosas, en un período de un año.

5. Reducción drástica del absentismo, poniendo en la calle a los infractores. No se pueden mantener cifras del 20%. Es un insulto a la sociedad, y sobre todo, la experiencia, tanto en el sector público como privado, es que a pesar del costo del despido, poner en la calle a estos delincuentes sociales, es lo más barato y sobre todo más eficaz.

6. Adelgazamiento de la Administración, pero empezando con decisiones concretas, no con vaguedades genéricas, reduciendo drásticamente puestos innecesarios. En concreto amortizando las decenas de miles de puestos fantasmas creados en los últimos seis años.

7. Cierre o fusión inmediata del 80% de las empresas públicas creadas para ocultar gasto. Etc, etc.


Nada hará, don Mariano. En su hora más amarga, España se encuentra desarbolada, sin principios y sin líderes.

La senda del desastre

Cuando uno analiza los vencimientos y refinanciaciones a que tienen que hacer frente tanto el Estado como el sistema financiero, no hace falta tener muchas luces para darse cuenta de que España está quebrada, y que esa situación, mantenida artificialmente con el dinero del BCE puede saltar por los aires en cualquier momento, como ocurrió el pasado 7 de mayo, donde nadie nos prestaba dinero, ni siquiera ¡al 18%! Y fíjense que no estoy hablando de los grandes despilfarradores, Comunidades y Ayuntamientos, de cuyos montantes, gracias a la permisividad suicida del BdE y del Ministerio de Economía (que ¡firma todas las autorizaciones de endeudamiento y avales de crédito que le ponen delante estos insensatos!) no tenemos ni idea.

Pues bien, mientras Grecia acaba de anunciar una reducción del déficit del 41% en el primer cuatrimestre, España, en el primer trimestre (aún no tenemos las cifras de cuatrimestre) incrementó el déficit de caja del Estado en un 41%, hasta los 15.500 millones de euros. Vamos directos al desastre. En cuanto a deuda, un test interesante: en julio deben colocarse 25.000 millones, y está por ver cómo y a quién. Y para no extenderme más, los bancos y cajas tienen que refinanciar con aval del Estado en su mayoría, porque a ellos ya nadie les presta nada, 85.000 millones de euros este año, 90.000 en 2011 y 100.000 en 2012. Es cuestión de semanas que los mercados, como ocurrió a principios de mayo, acaben dándonos la puntilla.

lunes, 24 de mayo de 2010

El reino de la cantidad (Dalmacio Negro)

EL REINO DE LA CANTIDAD

Dalmacio Negro (La Razón 21 Enero 2003)

En la actual cultura cuantitativa impera el principio de la cantidad. Es significativa la importancia de la estadística, que de simple instrumento del conocimiento se ha convertido en el criterio del saber y de la acción. Esto se relaciona con la mentalidad colectivista de la que es a la vez causa y efecto. Es el imperio del número y casi se podría decir que el mundo está regido hoy por la estadística, que decide qué es lo que vale y lo quc se vale. La cultura cuantitativa es mecanicista: contempla la realidad como un conjunto de fuerzas en las que se impone la masa, concepto tomado de la física. Aplicado al mundo social y político, el criterio de la mayoría rige como absoluto: el peso de la mayoría, decide qué es bueno y qué es malo; qué es verdadero y qué es falso; qué es bello y qué es feo; qué se debe preferir y qué hay que rechazar u odiar; qué se debe hacer y qué no hay que hacer;... De este modo, hasta el relativismo, que se representa falsamente como pluralismo, se hace absoluto. Ya decía Comte que sólo hay una verdad absoluta: que todo es relativo. La cultura cuantitativa es un fruto, en cierto sentido la consecuencia casi inevitable, necesaria, del racionalismo moderno. El racionalismo absolutiza la razón, que es sólo un aspecto de la inteligencia. Pues la inteligencia es, como decía Zubiri, inteligencia sentiente, siendo la razón una de sus funciones, la de juzgar y discernir. Mas para el racionalismo, que es un reduccionismo, no hay más realidad efectiva que la que la razón descubre y manipula, siendo ella la que pone la realidad, la que decide qué es real, inventando el mundo y la realidad, falsificándolos. La razón absolutista prescinde de la realidad. Ésta es de suyo real, no porque la razón lo decrete. Por esta vía, la razón prescinde de la realidad, que no ve más que como una masa indefinida de hechos y de cosas, pura cantidad; y sólo reduciéndola a números puede controlarla creyendo que la conoce. Es así como se llega a perder la realidad, el contacto inteligente con lo real. Es el caso mencionado de la estadística.

El europeo, atenazado por el cientificismo, está alejado de la realidad. Por ejemplo, la política, que domina todo, se ha reducido a economía, y la ciencia económica, en la que juega hoy un papel fundamental la estadística, ha devenido macroeconomía perdiendo su sustancia política: la de ser un conocimiento de las normas de adiministración de la familia, del hogar (oikos y nomos, oikonomia=economía). Importan los grandes números, no las realidades humanas a las que se refieren. Los hombres y las mujeres concretos quedan reducidos a números, a individuos cuya vida regulan y deciden innumerables reglamentos y normas de toda laya.

Es así como se puede decir que una economía marcha muy bien si el producto nacional bruto aumenta, aunque exista paro, y no se sepa como reducirlo. O que, en casos concretos, como la política de la vivienda, ésta sea muy buena si se construyen más casas, aunque los destinatarios no puedan acceder a ellas por su coste debido a las leyes y a las numerosas interferencias y regulaciones administrativas ajenas a la realidad. O que los sistemas fiscales y asistenciales, que sólo ven individuos, no hombres y mujeres, destruyan materialmente la familia. O que la crisis demográfica, debida en gran parte, además de lo anterior, a la incertidumbre que suscita la cultura cuantitativa, se quiera remediar con la inmigración: si falta un número de hombres se sustituye por otro número de hombres sin contar los efectos que esto puede tener sobre la cultura; pues no sólo acabará influyendo en las actitudes ante la actividad productiva, sino sobre lo que se llama la cultura europea, que podría desaparecer como tal, como una cultura cualitativa, es decir, poseedora de unas características peculiares, con todas las consecuencias imaginables.

En el reino de la cantidad, la cantidad no es lo medido por la cultura; en él, la cantidad mide la cultura degradándola a una forma de ilusimismo en la que lo determinante es lo colosal, lo grande, lo llamativo, la novedad; lo que se tiene, no lo que es.

Los pacificadores (José Jiménez Lozano, Diario de Ávila 15 mayo 2010)

A la luz de una candela

JOSÉ JIMÉNEZ LOZANO. PREMIO CERVANTES

Diario de Ávila 23 de mayo 2010

Los pacificadores

Hace unos años se tuvo la intención al menos, de crear en la en­señanza pública, y entre los mismos alumnos, el cargo o puesto de arre­glador o buen componedor de con­flictos. Y las funciones de este jovenci­to serian evitar todo roce o conflicto que pudiera nacer en ese ámbito es­colar, si bien no se me alcanza -y solo las disposiciones legales oportunas me supongo que habrán solucionado las dudas- cuál ha de ser el grado de conflicto en el que intervendrán, y có­mo se puede prever que éste surgirá. En otro tiempo, como se carecía de tales adelantos, los conflictos sur­gidos eran imprevisibles, y los que surgían solían congelarse antes de que pasaran a mayores; aunque no siempre; pero, si esto sucedía, venía luego la represión, un poco o un mu­cho como en la Edad Media se hacía con las comadres que se habían in­sultado y tirado de los pelos. Enton­ces, se las unía precisamente por las manos a una misma tabla, y, en los castigos escolares, aunque cada cual podía recibir su castigo particular, se encomendaba, además a los belige­rantes una tarea común, porque des­de siempre se ha sabido que la convi­vencia muy estrecha, y sobre todo en una misma suerte adversa, produce tolerancia y comprensión.

¿Ha intervenido, entonces, el Paci­ficador en un primer momento de violencia verbal? ¿En el momento en que cada uno de los chavales pasa lis­ta a los que pudieran venir en su ayu­da entre familiares y amigos, como en el anuncio televisivo del primo gran­dullón? ¿Qué adjetivos, epítetos, ape­lativos, y definiciones o contunden­cias comienzan a ser ocasión de conflictos o los generan? un difícil asunto, dado so­bre todo que los niños pue­den ver y escuchar la tele­visión en sus casas, y ver y escuchar, por lo tanto, en su esplendor, todo un abanico de insultos de boca de los señores políticos, un día sí y al siguiente tam­bién; y puede ha­ber un rapaz que, usando de su derecho de réplica, seña­le con el dedo todo ese mues­trario de violencia.

En estos mismos años, ha habido noticias de que admoniciones hechas a los chavales acerca de los palabras que salían de su boca han sido rechaza­das por éstos con el no pequeño ar­gumento de que hombres muy ilus­tres en política y letras también los decían en la tele mismo, con lo que podría deducirse que, con tales ad­vertencias solo quería disuadírseles de su inclinación a ser pro-hombres públicos o literarios, ya que, sin ir más allá, estos palabras han sido eleva­dos a categorías estéticas del nuevo realismo.

De mane­ra que na­da más necesario, sin duda, que el trasla­do a esos medios políticos y culturales, o la réplica en ellos, de esos cargos de Pacificadores en las aulas y los patios esco­lares. Pero nada tam­bién menos seguro en su eficacia; y parece que antes se logrará la pacifi­cación y la cortesía en el colegio más con­flictivo que en aquellas otras altas esferas, políti­cas y culturales.

jueves, 20 de mayo de 2010

La reforma del sistema electoral - Antonio Ruiz Vega

antonio ruiz vega

20 de mayo de 2010 - El Manifiesto



ANTONIO RUIZ VEGA

Recientemente Izquierda Unida y el partido Unión Progreso y Democracia se han unido en su protesta contra el actual sistema de representación parlamentaria, que evidentemente les perjudica. El reglamento por el que se rigen las elecciones al Congreso (al fin y al cabo las más decisivas) ha sido objeto de muchas críticas ya que viene a primar a los partidos mayoritarios y reduce las expectativas electorales de los más pequeños.

No se suele entrar en la causa última de estos desajustes, que no es otra que la circunscripción electoral provincial, como demostraremos.
En efecto, son esos votos que van quedando descolgados en cada provincia lo que provocan la infrarrepresentación de los partidos minoritarios.
Una de las soluciones previstas para paliar el problema sería la de aumentar el número de escaños, pero en contra de ella cabe aducir que aumentaría el gasto público y la burocracia parlamentaria, ambos ya elefantiásicos.
El abandono de la circunscripción provincial solucionaría este problema de un modo radical, contribuyendo también a convertir el sistema electoral en matemáticamente justo.
Imaginemos que se fuera a una circunscripción única, de ámbito nacional, a la que cada partido presentara una lista por el total de los escaños a dirimir (más un número a decidir de suplentes). Concluido el escrutinio, se dividiría el total de votos válidos (vamos a dar una cifra teórica de 25 millones) entre los 350 escaños. En este caso el escaño saldría a unos 75.000 votos y al dividir por esta cantidad los votos obtenidos por cada partido daría el cociente de escaños, casi exacto, con apenas redondeo.

Basta hacer una pequeña extrapolación de datos para comprobar que los partidos mayoritarios verían así muy mermada su representación (el PSOE perdería unos 20 escaños y el PP algunos menos), mientras que IU, por ejemplo, obtendría unos 12 en lugar de los 2 actuales y UP y D, 4 en lugar del único actual.

Al desaparecer el vínculo (ya muy escaso, por no decir prácticamente nulo) entre diputado y territorio, aumentaría (más, si eso fuera posible), el control de los comités centrales de los partidos. No creo que la diferencia fuera espectacular, pues el actual sistema de formación de listas cerradas ya pone este control en manos de la cúpula del partido. Más sería imposible, francamente.

Una solución intermedia sería mantener las listas provinciales, cuyos diputados serían cubiertos según el resultado electoral, dejando un cupo “no territorial” para los votos que fueran quedando sueltos. El resultado, en escaños, sería el mismo.
En ambos casos, como puede fácilmente comprobarse, numerosas provincias quedarían sin representación parlamentaria, pues su electorado difícilmente daría ni para un solo diputado (menos todavía al, razonablemente, dividirse el voto entre varios partidos). Esto podrá parecer una tragedia, pero no creo que, en la práctica, fuera muy diferente al esquema actual, por cuanto el parlamentarismo español define la ausencia de vinculación entre electores y elegidos. La desaparición de la circunscripción provincial, o al menos su relativización, quizá promoviera estrategias regionales más compactas. En cualquier caso ya hay autonomías, como la catalana, que van paulatinamente a la eliminación de este estamento intermedio, la provincia, que muchos consideran obsoleto.

Es improbable, sin embargo, que este sistema (o cualquier otro semejante) llegue a aplicarse. Nadie tira piedras a su tejado y no veo el modo mediante el cuál partidos con escasa implantación, como los antedichos, podrían imponer su punto de vista (sin duda justo) a los mayoritarios. Hay que constatar, sin embargo, la injusticia intrínseca del actual estado de cosas, establecido durante la Transición en loor de una mayor “gobernabilidad” del país. En la práctica ha creado un bipartidismo no muy diferente del de la Restauración decimonónica y es un eficaz cerrojo a la participación ciudadana. Consagra la Partitocracia, que no es exactamente lo mismo que la Democracia.

jueves, 6 de mayo de 2010

El valioso tiempo de los maduros (Mario de Andrade)

EL VALIOSO TIEMPO DE LOS MADUROS.

Mensaje de Mario de Andrade
(Poeta, novelista, ensayista y musicólogo brasileño)

“..Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora...

Me siento como aquel chico que ganó un paquete de golosinas: las primeras las comió con agrado, pero cuando percibió que quedaban pocas, comenzó a saborearlas profundamente.

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.

Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades como la envidia, los rencores o los celos.

No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.

No tolero a maniobreros y ventajeros.

Me molestan los envidiosos que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.

Detesto, si soy testigo, de los defectos que genera la lucha por un majestuoso cargo.

Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos.

Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.

Quiero la esencia, mi alma tiene prisa.....

Sin muchas golosinas en el paquete...

Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.

Que sepa reír, de sus errores.

Que no se envanezca, con sus triunfos.

Que no se considere electa, antes de hora.

Que no huya de sus responsabilidades.

Que defienda la dignidad humana.

Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.

Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas….

Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.

Sí…. tengo prisa… por vivir con la intensidad, que solo la madurez puede dar.

Pretendo no desperdiciar parte alguna de las golosinas que me quedan…Estoy seguro que serán más exquisitas, que las que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.

Espero que la tuya sea la misma, porque de cualquier manera llegarás..... "

lunes, 26 de abril de 2010

Contaban lo que pasaba (José Jiménez Lozano, Diario de Ávila 25-4-2010)

A LUZ DE UNA CANDELA

JOSÉ JIMÉNEZ LOZANO, PREMIO CERVANTES

Diario de Ávila 25 abril 2010


Contaban lo que pasaba

En un tiempo, aunque ahora no lo parezca, el periodismo fue naíf o, para decirlo más exactamente, fue pri­mitivo en el sentido en que se habla de los primitivos italianos, es decir, de Giotto, Cimabúe o fray Angélico; co­mo una maravillosa tabla del mundo o el mirador de un globo aerostático, y allí se veían los caminos, los bos­ques, los mares y los océanos, los paí­ses, las ciudades y aldeas, y a los hom­bres, mujeres y niños, a los animales domésticos o feroces, pintados admi­rablemente; e incluso los reyes y gen­tes principales se paseaban por allí, y se les veía en su casa o en la calle, co­mo vemos a las gentes que están en los cuadros holandeses.

Se veía, según se iba leyendo, la ta­bla que el periodista había pintado o desde el globo al que se nos había in­vitado a subir, aunque también a ve­ces había allí dibujos que el mismo periodista o un dibujante trazaban. Y entonces los periódicos eran como los cuentos que comprábamos de niños, o los que nos traían los Reyes. Incluso si en ellos había también cosas tristes, y hasta terribles, porque el mundo es el mundo, nunca jamás hubo Arcadia alguna en ninguna parte, y entonces se producía como un desprendimiento de muchas pieles de búfalo que de­cía Maestro Eckhart, y nos tornamos sensibles a la desgracia ajena.

Y el caso es que los periódicos ha­bían nacido primeramente, digamos que como chismorreo, es decir, como del eterno impulso de las mañanas del mundo, y que ha ocurrido siempre a todo hombre, desde el tiempo de las cabañas prehistóricas hasta hoy, que, al levantarse de la cama, ha abierto la ventana de su estancia, y se ha ma­ravillado de que allí siguiera el mundo, y enseguida ha senti­do la necesidad de investi­gar lo que ha ocurrido en él durante la noche, por­que cada mañana es una gozosa extrañeza de que aún estemos vivos, y en­tonces se sienten de­seos de hacer una gi­ra por el mundo en­tero, y de enterarse de lo que ha ocu­rrido. Y, si puede ser, también o sobre todo en tierras lejanas.

Digamos entonces que los señores políticos y las gentes de los dineros se percataron del extraordinario instrumento que se les venía a las manos, si lograban hacer de los lectores partidarios o cofrades, y compradores; y si las mercancías, en vez de ser, aparecieran transforma­das por las palabras en puras mara­villas, porque el papel es tan mansa criatura como el jumento y se deja cargar con lo que sea, hasta con los arsenales del odio y de la muerte. Y así serían ya las cosas en adelante, pero, en cuanto los políticos apare­cieron en los periódicos, junto a los vendedores de
crecepelo y los delin­cuentes, perdie­ron todo su encanto, porque fueron converti­dos en bocinas de todos ellos, y la vida escapó de los papeles. Y luego ya, den­tro del sistema tecnoló­gico, todos somos arras­trados por las pensa­res y sentires que se nos imponen, la pu­ra eficacia y la abso­luta irrelevancia de las nociones de bien o de mal que no sean las convenidas. Porque eso es lo que hay en el mundo.

lunes, 12 de abril de 2010

"Subsidios", "Prebendas Políticas" etc. etc.

Es muy corto, tremendamente claro y se aplica 100% a nuestra realidad social:

“Subsidios” “Prebendas Políticas”, etc..etc..

Pensamiento de A.Rogers (1931)

Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo.. El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona.

Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, y eso... mi querido amigo...
...es el fin de cualquier nación.


“No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola”.

Dr. Adrian Rogers, 1931
Pastor americano