jueves, 29 de mayo de 2008

Decálogo democrático mínimo, en parte posible ya y atractivo electoralmente

Decálogo democrático mínimo, en parte posible ya y atractivo electorlamente (Juan Pablo Mañueco. web democracia-real)

Un ya veterano interesado por el tema de Castilla , Juan Pablo Mañueco (Guadalajara 1955), tiene ahora su espacio en Internet – democracia-real, hacia el final del estado totalizador de lo público -, desde el cual intenta difundir sus reflexiones políticas, no menos que desde el diario La Nueva Alcarria.

Si acaso sigue llamando la atención su impenitente posición pancastellanista proclive a un extraviado castellanismo extensivo e imperial que parece que para un hombre de su formación debería haber llegado el momento de revisarla críticamente. No obstante eso cabe reconocerle un recuerdo que le honra de las viejas instituciones medievales comunitarias castellanas (que no leonesas) y la capacidad que aun poseen para sugerir alternativas a la actual situación de partitocracia asfixiante a la que no se va fácil salida.

Muchas de las antiguas prácticas políticas castellanas nos recuerdan vivamente muchos de los principios y prácticas del federalismo helvético, con un tipo de democracia semidirecta en que claramente predomina el ciudadano frente a cualquier otro tipo de organización; particularidades entre las que cabe destacar:

a. Elección popular directa de los representantes y de los jueces.

b. Iniciativas legislativas populares.

c. Referéndum (a diversos niveles).

d. Mandato imperativo.

e. Juicio de residencia .

f. Pacto (phoedus) como principio de las leyes o federalismol (local, comarcal, provincial, autonómico, nacional, continental). -nacionalismo y federalismos, contradicción en los términos-.

g. Prioridad del ciudadano sobre los partidos. ( El ciudadano primera y última palabra en todos los ámbitos de decisión política, a través de iniciativas legislativas y referéndum).

A partir del viejo acervo político castellano – aunque esto no lo mencione explícitamente- sugiere Juan Pablo Mañueco su decálogo mínimo.

DECÁLOGO DEMOCRÁTICO MÍNIMO, EN PARTE POSIBLE YA Y ATRACTIVO ELECTORALMENTE.

Juan Pablo Mañueco.
Web democracia- real


La Democracia llega a España .

Esta mañana del 28 de diciembre la noticia más impactante figuraba en grandes titulares en todos los periódicos del día. Llevaba por título el mismo que encabeza este texto, y, de manera resumida, decía así:

A partir de ahora los ciudadanos españoles podrán...

· Elegir los actos de gobierno de sus representantes, puesto que los programas electorales habrá que cumplirlos.

· Decidir las cuestiones importantes de la vida pública mediante referéndum popular vinculante.

· Establecer los sueldos de la clase política y de los servidores públicos, e intervenir en la contratación de éstos y en la evaluación de su rendimiento laboral.

"Elegir directamente y al margen de los partidos los "Tribunales e Interventores de Cuentas Públicas". Formar parte de las "Comisiones democráticas de Investigación" que se establezcan para garantizar la higiene y limpieza de las cuentas públicas y cualquier adjudicación pública o cuestión de la vida política que deba investigarse.

Participar en el Poder Legislativo mediante la Iniciativa Legislativa Popular, que será sometida a referéndum vinculante cuando un porcentaje asequible del electorado lo demande.

· Juzgar los posibles delitos y negligencias de los jueces y fiscales a través del Tribunal del Jurado.

· Elegir democráticamente a jueces y fiscales, e incluso participar en la interpretación de la ley democrática desde un Tribunal, con el debido asesoramiento de los peritos en leyes.

· Organizarse y financiar sus organizaciones mediante el presupuesto público -que a ellos pertenece- y en la cantidad que ellos mismos decidan, para constituir "Organizaciones de Ciudadanos" encargadas de velar por sus intereses ante las Administraciones, a fin de que todas ellas cumplan en todo momento y con la debida diligencia los servicios que están obligados a prestar, garantizando también que la soberanía y supervisión del hecho público permanece siempre en los propios ciudadanos, e incluyendo la posibilidad de revocar al electo, en determinadas condiciones democráticas, si éste no cumple los términos del mandato que le ha sido conferido, o de despedir al empleado público que incumpla sus obligaciones.

· Mantener y ejercer en todo momento las potestades que les pertenecen como propietarios del "hecho público" o "república" que son y poseedores y soberanos del "Poder Social" o "Poder Verificativo de la Sociedad", a fin de que sus asalariados públicos -políticos y administrativos- les presten los servicios dependientes que les han sido encargados y por los cuales cobran sus salarios.

Algún día la democracia en España será real y esta noticia evidente.

Pero, incluso en el actual periodo predemocrático en que nos encontramos, algunos de los puntos de este decálogo ya serían dignos de suscribirse con sumo gusto. Y hasta sólo uno de ellos podría parecer resbaladizo; si bien, reflexionándolo un rato, también dicho punto podría defenderse.
¿Qué le parecen estos puntos a usted, inocente lector, que acepta por "democracia" un sistema como el actual, en el que usted nada decide verdaderamente? ¿Desearía disponer de alguno?

POSDATA. Y si todos estos puntos le parecen sensatos y racionales -imprescindibles para que exista algo digno de llamarse ´democrático´-, pero el programa entero le parece UTÓPICO... sepa que esa es la crítica más FÁCILMENTE REBATIBLE: No adopte todos los puntos, escoja uno o algunos... e incorpórelo(s) a su ideario democrático personal. Y comience a exigírselo a "nuestros" políticos.

lunes, 26 de mayo de 2008

La subsidiaridad, entre la libertad y la autoridad (Stéphane Gaudin.Movimiento federalista bretón)

La subsidiaridad, entre la libertad y la autoridad (Stéphane Gaudin.Movimiento federalista bretón)


LA SUBSIDIARIEDAD, ENTRE LA LIBERTAD Y LA AUTORIDAD

Stéphane Gaudin (para Breizh-2004, Movimiento Federalista Bretón y Europeo.)
Tomado de El grano de arena ( http://www40.brinkster.com/celtiberia/ )

¿Qué se puede esperar de la subsidiariedad hoy en día? Este principio que levanta muchas interrogantes ha sido puesto de actualidad por el Tratado de Maastricht, así como gracias a numerosas obras que le han sido dedicadas. Puede resultarnos útil por tanto estudiar un poco más a fondo este concepto que ocupa hoy en día un lugar central en el cuerpo doctrinal de los eco-federalistas europeos.Durante la Antigüedad el subsidium era un método de organización militar: una línea de tropa permanecía en alerta, por detrás del frente de batalla, dispuesta a dar auxilio en caso de debilidad. Con el tiempo, este método se convirtió en un principio que se extendió al orden filosófico, jurídico, social y político. Sus raíces son muy antiguas, incluso aunque el término "subsidiariedad" parece más reciente. Los trabajos de Aristóteles, de Tomás de Aquino, de Althusius, de Proudhon, la Encíclica Rerum Novarum del Papa León XIII (1891), más la Quadragesimo Anno de Pío XII tienen su inspiración en este principio. Más tarde aún, el Papa Pío XII en su Discurso a los Cardenales, el 20 de febrero de 1946, precisará que: "toda autoridad social es por naturaleza subsidiaria".
LOS ORÍGENES DE LA SUBSIDIARIEDAD
En su obra "Política", Aristóteles describe una sociedad orgánica -la Polis- en cuyo seno encajarían jerárquicamente los grupos: familias - pueblos. Cada uno de estos grupos tratarían de ser autosuficientes, pero sin jamás conseguirlo del todo; a excepción de la Polis, considerada como un espacio político total. Aquí es el único cuerpo autónomo - y por tanto perfecto (la autonomía, Autarkeia, era considerada por los antiguos griegos como sinónimo de perfección) - en el que el ciudadano puede desplegar sus potencialidades, de cara al bien común. Este "estado natural", permite a los grupos de los que está constituido, ser "capaces de sobrevivir en el dominio de sus propias actividades":
1. Actividades que se complementan pero que no se solapan entre sí. De esta forma, la Polis respeta la autonomía (auto nomos: que se da a sí mismo sus propias leyes) de los grupos que son competentes para asegurarse a sí mismos sus propios asuntos. Tomás de Aquino retomará por su parte este antiguo principio, con este importante matiz: la persona sucede a la Polis como "substancia primera" (Boecio). La persona es, a imagen de Dios, única, a través de su voluntad, de su conciencia, de sus actos y de su libre albedrío. "La idea de persona, salida del pensamiento cristiano y hasta cierto punto de la cultura escandinava, consagra la dignidad de esta substancia autónoma, a la que ninguna autoridad le está permitido ignorar su existencia utilizándola como medio".
2. El hombre trasciende por tanto a su pertenencia por su relación íntima e individual con Dios, "es miembro de la sociedad en tanto que ser dependiente, obligado a captar de su alrededor, en su entorno social, los elementos vitales y de su desarrollo físico, intelectual y moral. Puesto que es un ser espiritual, cuyas acciones propias son inmanentes , la persona transciende el medio social en el que se encuentra incrustado".
3. Para el pensamiento tomista, el principio de subsidiariedad está al servicio de la persona (que pertenece a pesar de todo a una colectividad) mientras que para Aristóteles, se encuentra al servicio directo de los múltiples grupos - espaciales, "los clanes"; y temporales, los "linajes" - que conforman la Polis.
ALTHUSIUS, PRECURSOR DEL FEDERALISMO
A principios del siglo XVII, un jurista germánico y calvinista, Althusius (1557-1638), rector del Escuela Jurídica de Herborn desde 1602, escribió la gran obra "Política methodice digesta" (1603) que le hará célebre hasta convertirle, hoy en día, en uno de los precursores de la "doctrina" federalista.
Hombre de decisión y de acción, se propone poner en práctica sus ideas en el seno del Síndico de la ciudad portuaria de Emden, en Frisia oriental, para luchar contra la autoridad del conde soberano Enno. Permanecerá en ese cargo hasta su muerte. Althusius es un hombre de su tiempo, que defiende la tradición comunalista y los cuerpos intermedios que son muy numerosos en su época (familias, corporaciones, ligas, gremios, ciudades, provincias...).
Considerando que para ser solidario, es necesario, por encima de todo, ser libre y autónomo, Althusius es un feroz defensor de las comunidades en las que sus miembros respetan las leyes a través del "pacto jurado". Para él, "la política es la ciencia que consiste en unir a los hombres entre ellos para mejor integrarlos en la vida social, de forma que la comunidad permanezca mejor y más fuertemente conservada entre los asociados". A esto es lo que denominará "simbiótica". En esta frase se transluce la influencia aristotélica. Como él, Althusius considera que la sociedad humana no está formada por individuos sino por comunidades que se articulan alrededor de un principio de armonía. Estas comunidades orgánicas, en tanto que "persona representata" (personas morales) son, como cada ciudadano, sujetos de derecho, y gozan de las mismas libertades. Para subsistir, prosperar, realizarse y proyectarse, los hombres se asocian voluntariamente con el fin de paliar los deseos que solos, nunca hubieran podido satisfacer. Si la asociación se reconoce entonces insuficiente, más asociaciones se pueden reunir y se prestan a formar un "jus foederis" (o una confederación) para el bien común. Esta alianza no tiene necesariamente en cuenta necesariamente la proximidad geográfica. Dos comunidades alejadas la una de la otra pueden encontrar intereses e ideales comunes. Dentro de esta perspectiva Althuseriana, solo el pueblo detenta la soberanía "puesto que vive en esferas ya soberanas y casi autosuficientes. La participación en el poder solo se justifica por la autonomía social, que es ante todo un hecho, y se convierte en un derecho por su necesidad natural". Recordemos que en aquella época Alemania era una mosaico de pequeños estados, de ciudades libres y de minúsculos reinos (unos 350). El Estado, en aquella época, no debía intervenir en el interior de estas comunidades; sino que se debía ocupar de asuntos que se delegaban en su competencia, es decir la paz, la defensa, la policía, la moneda. El principio de subsidiariedad era un instrumento jurídico y un freno a las potenciales derivas totalitarias.
Su pertenencia al Síndico de Emden, permite a Althusius concretizar socialmente este principio que había quedado como algo puramente filosófico en Aristóteles y Tomás de Aquino. Este pensamiento se iba a perpetuar de nuevo en la época contemporánea con Proudhon.
LA SUBSIDIARIEDAD EN PROUDHON
El principio de subsidiariedad está en el centro mismo de la teoría federalista de Proudhon; la subsidiariedad, según Proudhon, permite equilibrar las relaciones por lo general tirantes entre la autoridad y la libertad. Demasiada autoridad conduce al despotismo, demasiada libertad a la anarquía.
En su obra: "El Principio Federativo", aparecido en 1862, afirmaba: "El problema político (...), reducido a su expresión más simple, consiste en encontrar el equilibrio entre dos elementos opuestos, la autoridad y la libertad. Todo falso balance se traduce inmediatamente para el Estado, en desorden y ruina, y para los ciudadanos, en opresión y miseria. En otros términos, las anomalías o perturbaciones en el orden social resultan del antagonismo de estos dos principios; éstos desaparecerán cuando los principios se encuentren coordinados de forma que no se puedan perjudicar el uno al otro". Esta "coordinación" ideal se encuentra en el principio de subsidiariedad. El ciudadano oscila entre estos dos polos (autoridad y libertad), con sus competencias, al servicio de las comunidades simples (familias, talleres, sindicatos) y de las comunidades más complejas (comunas, cantones, regiones, Estados). El fin buscado en cada uno de los escalones es siempre el de la autosuficiencia. El ciudadano conserva, en cada nivel, una parcela de soberanía que le convierte en un actor responsable en el seno de una ciudad federalista, ya no natural -el pacto- sino contractual -el contrato-. La forma del contrato prima sobre la del régimen. Para Proudhon, el enemigo principal sigue siendo primordialmente el centralismo estático y nivelador, ya sea democrático o monárquico. El centralismo beneficiándose de la "incapacidad ciudadana" (criterio por lo demás muy subjetivo) intentará progresivamente inmiscuirse en todos los asuntos sociales privados o públicos, transformando así al ciudadano-activo en sujeto-pasivo. El pensamiento proudhoniano nos advierte que la sociedad debe, en la medida de lo posible, superar al Estado si pretende la mejor vida.

En la misma época, los Papas, buscarán inspiración principalmente en los escritos del italiano Taparelli, del obispo alemán Kettele y del francés La Tour du Pin, para elaborar la "doctrina social de la Iglesia". En fin, los tres tienen en común el pretender rehabilitar los cuerpos intermedios. Para Ketteler (1848): "en tanto que familia, la comuna se basta para cumplir su fin natural, por lo que debemos dejarle libre autonomía...El pueblo gobierna por sí mismo sus propios asuntos: es necesario una escuela práctica de política en la administración comunal, donde se reproducen a pequeña escala los asuntos que son tratados a gran escala en los parlamentos. De esta forma el pueblo adquiere la formación política y la capacidad que hace al hombre sentirse independiente", así el autor podrá añadir las bases necesarias a la práctica de una "ciudadanía ascensional". Taparelli sugiere que: "el todo debe venir en ayuda de la parte y la parte del todo, es decir que la parte no desaparezca en el todo y que el todo no absorba la parte en su unidad". La Tour du Pin, por su parte, propone construir un orden orgánico, natural y jerarquizado, fundado en gran parte sobre las corporaciones. Es necesario, afirma, acabar con el hombre pervertido por el reinado del dinero y de la usura restableciendo una moralidad de la solidaridad e inyectando "Edad Media" en una sociedad cada vez más industrializada. La nostalgia social de La Tour du Pin acabaría inspirando el régimen fuertemente corporativista de Salazar, en Portugal; y en menor medida, el de Mussolini, en Italia.
"EL NUEVO ESTADO" DE FRANÇOIS PERROUX
El economista francés François Perroux ya intuyó los defectos que iban a presentar estos regímenes excesivamente corporativistas, inadaptados a la época contemporánea, indicando que "sin intervención rigurosa del Estado, un sistema corporativo conduce de forma irremisible a la formación de neo-feudalidades económicas". Por tanto, Perroux propone un "Estado Nuevo", puesto que estimaba que el Estado liberal no iba a ser capaz de superar las graves crisis sociales de los años treinta. Fundando, en parte, su teoría económico-social sobre las comunidades de trabajo, compuestas de representantes, de patronos, de asalariados, Perroux estimaba que era necesario contar con un ejecutivo fuerte y una descentralización de funciones sociales: numerosas competencias que hoy en día se confían al Estado estarán aseguradas igual de correctamente, con la misma eficacia y con menor coste en el marco regional, dotado de una existencia, de unos medios de acción efectivos incluidos los relacionados con la comunidad de trabajo. Estos órganos como los engranajes administrativos propiamente dichos se encuentran en situación de asegurar la regularidad y la continuidad de los intercambios entre el Estado y la sociedad. La Revolución Francesa destruiría los cuerpos intermedios, últimos vestigios del feudalismo. El 4 de agosto se hizo tabla rasa de las instituciones medievales para que primaran los engranajes de la República. Poco a poco, el recién creado ciudadano se encuentra solo cara al todopoderoso Estado cada vez más centralizador. El siglo XIX vio surgir el liberalismo triunfante, responsable de numerosos males sociales, siendo el del éxodo rural el más característico. El hombre había dejado de ser la "piedra angular" de la sociedad, puesto que el dinero le había reemplazado. Para contrarrestar esta involución, los Papas van a elaborar la "doctrina social de la Iglesia". Oscilando entre la ingerencia y la no-ingerencia del Estado, la Iglesia critica los excesos del materialismo que disuelve la dignidad, y por tanto la libertad humana. La encíclica Quadragesimo Anno, hace de la subsidiariedad el eje de su reflexión: "Como no se puede quitar a los individuos y dar a la comunidad lo que ellos pueden realizar con su propio esfuerzo e industria, así tampoco es justo, constituyéndose un grave perju¡cio y perturbación de recto orden, quitar a las comunidades menores e inferiores lo que ellas pueden hacer y proporcionar y dárselo a una sociedad mayor y más elevada, ya que toda acción de la sociedad, por su propia fuerza y naturaleza, debe prestar ayuda a los miembros del cuerpo social, pero sin destruirlos y absorberlos" (Q.A.79; p.93).UNA
"TERCERA VIA" ESPIRITUAL
Los Papas, en particular León XIII, no pretendían una vuelta a una utópica Edad Media, sino que deseaban un proyecto cristiano de cara a la industrialización de una sociedad, una nueva actitud de cara al materialismo y al individualismo que afectaban de forma especialmente dramática a las clases más desfavorecidas; una "tercera vía" espiritual entre el capitalismo y el socialismo a través de un humanismo teocéntrico, respetuoso de la diversidad y de la riqueza del cuerpo social. Precediendo a la Rerum Novarum, la encíclica Humanum Genus (1884) precisaba: "Mas como no pueden ser iguales las capacidades de los hombres, y distan mucho uno de otro por razón de las fuerzas corporales o del espíritu, y son tantas las diferencias de costumbres, voluntades y temperamentos, nada más repugnante a la razón que el pretender abarcarlo y confundirlo todo y llevar a las leyes de la vida civil tan rigurosa igualdad. Así como la perfecta constitución del cuerpo humano resulta de la juntura y composición de miembros diversos, que, diferentes en forma y funciones, atados y puestos en sus propios lugares, constituyen un organismo hermoso a la vista, vigoroso y apto para bien funcionar, así en la humana sociedad son casi infinitas las diferencias de los individuos que la forman; y si todos fueran iguales y cada uno se rigiera a su arbitrio, nada habría más deforme que semejante sociedad; mientras que si todos, en distinto grado de dignidad, oficios y aptitudes, armoniosamente conspiran al bien común, retratarán la imagen de una ciudad bien constituida y según pide la naturaleza."

Así pues, durante mucho tiempo conducido por la Iglesia Católica a través de su doctrina social, el principio de subsidiariedad volverá a la esfera política en el siglo XX gracias al protagonismo dentro de su cuerpo doctrinal que le asignarán los grupos federalistas militantes por una nueva Europa democrática. Este término ya era familiar en los Estados dotados de estatutos de tipo federal o confederal como Alemania (Länder), Suiza (Cantones) o España (Comunidades Autónomas)...Solo el Estado francés, unitario y centralista desde hace siglos parece alérgico a este concepto; hasta el punto de que el término se encuentra aun ausente de la mayor parte de los diccionarios de la lengua francesa. Hoy en día este principio reaparece correlativamente a la construcción del espacio europeo y con la cuestión de la repartición de las competencias entre las Comunidades y sus Estados miembros (especialmente en el famoso artículo 3b del Tratado de Maastricht)[1], y viene bien recordárselo a ciertos "euroescépticos" asustados por la deriva centralizadora y burocrática bruselense.
¿HACIA UN NUEVO CONCEPTO DE SUBSIDIUM?
Pienso no obstante que conviene evitar considerar el principio de subsidiariedad como el remedio milagroso a nuestro estado de deficiencia democrática. Creo que hoy en día no se dan las condiciones mínimas en la base necesarias para una correcta aplicación de este principio. En efecto, las sociedades modernas industrializadas sufren una fragmentación del cuerpo social en una miríada de individuos reagrupados en estructuras antagonistas y que defienden sus intereses a corto plazo. Consustancial a esta atomización social y a la pérdida de referencias identitarias que supone, desaparece progresivamente el sentimiento natural de pertenencia comunitaria, a menudo en favor de una cultura de empresa artificial y pobre. Añadamos a todo esto la pérdida de la reflexión y de espíritu crítico de nuestros contemporáneos, distraídos de sus deberes de ciudadanía por los medios audiovisuales. Además, las estructuras nacional-estatales están dispuestas a integrarse (y desintegrarse) en la "Megamáquina" (Mumford, Bahro, Latouche) de la economía globalizada cuyos principales corolarios son: el nacimiento de las macro-regiones económicas (ALENA, MERCOSUR, UE, ANSEA..), la intensificación de los intercambios de mercancías, de personas y de capitales, la deslocalización de industrias, la sobreproducción, la aceleración de las transferencias de información, la disminución de los costes de transporte y el aumento del poder de las organización internacionales (ONU, OTAN, etc...).
Atenazada entre la mundialización de los objetivos y la individualización de las servidumbres, este tipo de sociedad no está en disposición de preservar su autonomía y su soberanía. En este contexto, las instituciones de Bruselas tienen todas las de ganar al reclamar la utilización de este principio, que de aplicarse hoy en día, entrañaría de hecho, la instauración de un principio de ingerencia insoportable y sin contrapartida en los asuntos nacionales, regionales y locales de los países europeos. El principio de subsidiariedad necesita para ser efectivamente aplicado la previa recomposición del cuerpo social alrededor de principios mutualistas. Esta recomposición ya está en curso, pero irá cada vez más contra las instituciones legales nacional-estatales y europeas. La legítima voluntad de los pueblos a hacerse cargo de su destino a través de la aparición de estas nuevas comunidades generatrices de solidaridades concretas y de verdadera convivencia, se nutrirá irremediablemente del sistema de partidos y de lobbys portadores de ideologías obsoletas, y que son hoy en día, los únicos beneficiarios del sistema oligárquico vigente.
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[1]Artículo 3 B del Tratado de la Comunidad Europea,(TCE):

" La Comunidad actuará dentro de los límites de las competencias que le atribuye el presente Tratado y de los objetivos que éste le asigna.
En los ámbitos que no sean de su competencia exclusiva, la Comunidad intervendrá, conforme al principio de subsidiariedad, sólo en la medida en que los objetivos de la acción pretendida no puedan ser alcanzados de manera suficiente por los Estados miembros, y, por consiguiente, puedan lograrse mejor, debido a la dimensión o a los efectos de la acción contemplada, a nivel comunitario.
Ninguna acción de la Comunidad excederá de lo necesario para alcanzar los objetivos del presente Tratado."
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jueves, 22 de mayo de 2008

Comprender el regionalismo y el tradicionalismo (Nigel Pennick)

Comprender el regionalismo y el tradicionalismo

Nigel Pennick

http://www40.brinkster.com/celtiberia/regionalismo.html

Cuando las cosas que hacemos y usamos no son hechas localmente, u organizadas localmente, entonces comprometemos seriamente la identidad local. La influencia de los mass-media, la industria, el comercio y las presiones de la globalización son de hecho inmensas. Por comodidad, beneficio o por simple ignorancia, se desestiman formas locales de hacer las cosas, reemplazándolas por la uniformidad de lo estandarizado. Incluso si esto fuera deseable, como afirman algunos políticos, este tipo de posturas no es sostenible en el mundo moderno. Filosóficamente, se promueve la ilusión humana del predominio sobre la naturaleza, un camino de vía única que, en ausencia de lo sagrado, depende de la creciente explotación de unos recursos que están rápidamente disminuyendo en nuestro limitado mundo. Estas técnicas no provienen ni del mundo natural ni de la naturaleza humana, y sin embargo están perpetuando sistemas que parecen llevarnos ineludiblemente hacia su inevitable final.

La dislocación humana es el resultado inevitable de esta experiencia individual de separarse del medio ambiente local, las estaciones y el clima. Existen muchas facetas de este hecho dentro de nuestras sociedades contemporáneas. Los edificios con aire acondicionado, e incluso los coches, niegan las condiciones predominantes del medio al tiempo que dilapidan valiosa energía y contribuyen al calentamiento global. La iluminación eléctrica se mantiene innecesariamente toda la noche, negando la oscuridad y difuminando la luz de las estrellas, con el consiguiente impacto medioambiental. La hora que vemos en el reloj ya no está relacionada con la posición del sol: las zonas horarias y el denominado "horario de verano" (daylight saving time) suplanta lo natural por lo artificial. La hora local ya es apenas reconocible, ya que la hora oficial centralizada se cuela en las casas gracias a los medios electrónicos.La percepción de las estaciones, también sufre dislocación por culpa del comercio. En Inglaterra, los festivales tradicionales pasan desapercibidos para la mayoría de la gente. Pocos reconocen Pentecostés, San Juan o Santiago. Las decoraciones navideñas adornan las calles desde principios de noviembre hasta finales de febrero, mientras que los Huevos de Pascua hechos con chocolate aparecen en las tiendas alrededor de la Noche de Reyes (¡si es que saben lo que es!). Los catálogos de compras para el invierno aparecen en medio del verano, y los del verano en pleno invierno. Incluso los fenómenos naturales son apenas reconocidos como una realidad que suceda localmente. Los reporteros de televisión de Inglaterra denominan a los aguaceros del Mar del Norte mediante el término Anglo-Hispánico estadounidense de Tornado. Las tradiciones locales y la sabiduría tradicional es de esta forma ignorada, y suplantada por otro tipo de consideraciones no del todo apropiadas.

Cada una de estas (y otras) consideraciones pueden parecer insignificantes en si, pero el efecto acumulativo de todas ellas es nuestra dislocación respecto al lugar, el tiempo y la identidad. Esta pérdida de diversidad cultural y la consecuente disminución de la calidad espiritual de nuestra existencia cotidiana es equivalente para la vida humana con la pérdida de habitats ecológicos y de esta forma la pérdida de diversidad en la naturaleza. La extinción de las variaciones locales conlleva el empobrecimiento cultural y a la alienación social así como a una desvaloración del medio ambiente local. De esta forma, las características intrínsecas que expresan la cultura local son infravaloradas y son substituidas por otras menos adaptadas y menos apropiadas dentro de las importanciones comerciales globalizadas. La verdadera cultura local en todos los niveles es reemplazada por mitologías electrónicas. El resultado de estos hechos es que mucha gente se siente ahora separada de su contexto.

A lo peor, nuestra identidad, que hace lo que nosotros somos, no puede ser por más tiempo definida en base a una cultura local colectiva y sus valores compartidos. Cuando esto sucede, donde estamos deja de tener relevancia para nosotros. Nos hemos convertido en personas transferibles. Somos reducidos a individuos alienados, nuestra identidad viniendo solo de nuestros nombres de familia, nuestra herencia genética, y la documentación que nos obligan a llevar como sujetos del estado y clientes de negocios. Aparte de esto, nos identificamos por las modas que seguimos. En vez del contexto de la cultura local, está la construcción de identidades personales alrededor de productos de consumo, cultos y subculturas de moda. Estos individuos no tienen ninguna misión en la vida más que ser consumidores de lo que se les ofrece, y alimentar a nuevos individuos que les sustituirán cuando no puedan seguir consumiendo.

LA CONSERVACION HOLISTICA

Incluso al nivel tan avanzado en que nos encontramos en el proceso de dislocación, pasos hacia la re-localización son posibles cuando todos los elementos de la identidad local son tenidos en cuenta. En algunos lugares, se promueven intentos para dar la vuelta a la carrera globalizadora. En 1998, por ejemplo, organizaciones conservacionistas se reunieron en Escocia para crear un nuevo proyecto englobando las Islas Argyll de Coll, Islay, Oronsay y Tiree. Anterior a este proyecto, que fue promovido por el Heritage Lottery Fund, la vida salvaje, el campo, las tradiciones culturales y la herencia histórica habían sido tratadas separadamente, como si no tuvieran conexión entre ellas. El nuevo proyecto, al que se le dio el nombre Anglo-Gaélico de Nádair Trust, se fundó en mayo del 2000.

Nádair es un modelo absolutamente integrado para la auténtica renovación en un contexto regionalista. El lugar donde la revista "The regionalist" se escribe, entre los megaparques agroindustriales a las afueras de Cambridge y los Parques de la Ciencia, donde la cultura local y el paisaje sagrado ya ha sido seriamente, sino totalmente, dañado, este proyecto holístico y de renovación es algo más que un desafío.

EL PAISAJE ESPIRITUAL

A diferencia de las modas siempre cambiantes del comercio global, el regionalismo promueve la estabilidad y la continuidad de la cultura humana. Se manifiesta holísticamente, a través de toda la gama de culturas humanas y su interacción con el ambiente. Implica estar presente en su propio contexto, ya que si uno no sabe de donde vienen las cosas, entonces no se puede entender donde se encuentra uno y cual es el significado concreto.

Por ejemplo, las construcciones locales lo son en primer lugar porque usan materias primas locales, hechas por artesanos especializados. Pero no solo están hechos de materiales regionales, sino que están orientados hacia los vientos predominantes y situados de acuerdo a los principios tradicionales de la región. Al ser del lugar los hace completamente adaptados a su existencia en ese lugar, con la utilización más económica posible de energía en construcción y uso. A través del tiempo, las gentes han mejorado y adaptado sus edificios locales de acuerdo a los últimos descubrimientos, sin llegar a perder vista de sus tradiciones. Resumiendo, esta forma de construcción en nuestros días no es supersticiosa, nostálgica o de culto a lo pintoresco o con deseos de petrificación. Tampoco es un ejercicio de Romanticismo Naturalista. Si seguimos la guía del tradicionalismo radical, llegaremos a comprender lo que se ha perdido con el abandono de la mayor parte de las tradiciones vernáculas.

De acuerdo con la tradición espiritual europea, que ha sido la forma mayoritaria de entendimiento aquí durante la mayor parte de la historia humana, cada lugar tiene un único guardián o espíritu tutelar, que puede ser considerado como el alma de un lugar, o el "anima loci". Los romanos lo reconocieron y veneraron como "genius loci", el espíritu del lugar, que puede tomar muchas formas culturales. Están los espíritus del lugar que refleja las formas naturales del campo; aquellos relacionados con alguna característica particular, como una colina sagrada, pozo sagrado, árbol de espíritu, y aquellos que se han manifestado a los humanos con apariciones sobrenaturales. Algunos se identifican con fundadores y fundadoras, héroes y santos cuyas leyendas nos informan del carácter sagrado del lugar. Cuando son reconocidos, el lugar se fortalece.

Estos seres tienen existencia real o mítica, o bien son guardianes, santos patrones y sus caracteres históricos están indefectiblemente unidos con la identidad del lugar. Los caracteres adscritos a ellos según la tradición, historia mítica o leyenda refleja de alguna manera el núcleo interno de la identidad de estos lugares. Sus fundadores pueden ser los reyes británicos Bladud de Bath y Gwrgan Varvtwc de Cambridge. La emperatriz Richelis es recordada en Andlau (Alsacia), junto con su osa. Hay quienes de sus lugares de enterramiento se convirtieron en lugares de peregrinación, como los reyes Pabo Post Prydain de Llanpabo, en Anglesey, Athelstan en Malmesbury y St. Edmund en la sepultura de St. Edmunds. También existen los guardianes de personajes históricos como Sir Bevis de Southampton, Guy de Warwick y Lady Godiva de Coventry.

Los dioses y diosas, así como los santos mitológicos de la iglesia, tienen también su sitio. San Sidwell es recordado en Exeter. Zisa es recordada en la ciudad de Augsburg en Bavaria, que fue en su DIA el sepulcro de esta diosa Sueba. El antiguo rey Británico, Leir, del rey Lear de Shakespeare, es recordado en el nombre de la ciudad de Leicester, con su estatua en Watermead. Las personificaciones también son tenidas en cuenta, como en el caso de la estatua de Bavaria en Munich y Portlandia en Portland, Oregon.

En julio de 2001, la estatua de St. Edmund se levantó en el centro comercial de Bury St. Edmunds, Suffolk, East Anglia, la ciudad que lleva su nombre. Hay ya muchas referencias a Edmund, el rey de East Anglia asesinado por los soldados daneses en el 870 durante el asedio a la ciudad. Al mismo tiempo, el Príncipe Carlos puso el primer ladrillo en la edificación de la nueva torre central de la catedral. Su diseño está de acuerdo a la arquitectura religiosa de Suffolk.

Parte del trabajo en la campiña de las Midland asociado al Metro de las Midlands implica un nuevo tranvía entre Birmingham y Wolverhampton, en 1998 supuso la inauguración de la estatua de Sleipnir, el legendario caballo de Woden con ocho patas. Fue colocado sobre una colina en Wednesbury, donde antes se situaba un templo al dios de Mercia. Es un bello ejemplo de lo que puede hacerse para celebrar la identidad local.

LAS MÚLTIPLES POSIBILIDADES DE LAS TRADICIONES LOCALES

Tradicionalmente, la identidad local siempre ha estado presente en artefactos hechos por humanos. Los edificios locales reflejan la materia prima del lugar y el medio ambiente. Las herramientas locales están perfectamente adaptadas a las necesidades locales. Las tradiciones locales de vestimenta para diario o vestidos ceremoniales para ocasiones especiales incorporan diseños tradicionales que reflejan la identidad local e individual. Un bello ejemplo es el modelo de suéter de los pescadores que define simultáneamente cada puerto de Inglaterra, Escocia, Irlanda y Dinamarca, mientras que tiene variaciones por clanes familiares que les identifica individualmente.

Otras formas culturales pueden retratar lo local de una forma creativa. La pieza orquestral de William Jackson realizada en 1990 y titulada "St. Mungo: A Celtic Suite for Glasgow" refleja la base espiritual de los símbolos de la ciudad de Glasgow, que vienen de la leyenda de San Kentgern (popularmente conocido como San Mungo). Un siglo antes, estos emblemas se habían rehabilitado bajo una forma moderna por el notable arquitecto Charles Rennie Mackintosh en algunos de sus edificios de Glasgow, re-interpretando la leyenda símbolo fundacional de la antigua Stranthclyde. Este tipo de comprensión de las tradiciones nos devuelve un proceso creativo del que pueden surgir nuevas formas, absorbiendo la esencia local.

Pero, debemos siempre tener en cuenta, conociendo la naturaleza intrínseca del ser humano, que cualquier buena idea puede ser usada para propósitos perversos. Debido a esta posibilidad, debemos ser conscientes de algunos que intentarán hacer de la identidad regional el pretexto para el enfrentamiento étnico y el nacionalismo excluyente. Quienes asi actúan no están desarrollando la conciencia regional, sino que están negando el pluralismo y la diversidad que existe en cada región. Este proceso se realiza escogiendo solo sus temas sectarios según sus intereses, mientras que tratan de borrar cualquier otro. Desde el principio hasta el final del siglo pasado, Europa fue sacudida en guerras que provenían justamente de esta percepción puesta en acción. De acuerdo con uno de los temas de la Espiritualidad Tradicional Europea, es la función del Bardo, portador de la tradición local, el utilizar sus habilidades y sabiduría para traer la paz y la reconciliación.

Nigel Pennick es una autoridad en antiguas creencias, tradiciones, runas y geomancia. Entre sus libros destaca "The Ancient Science of Geomancy" y "The pagan book of days".

martes, 6 de mayo de 2008

Pequeño diccionario de impertinencias espirituales. Jean Biès

Petit dictionaire d’impertinences spirituelles.

Jean Biès.

Editions Entrelacs. Paris 2006


AURORA

La Aurora se pavonea en su vestido de gloria, la mirada de dioses por cola.

AUTODESTRUCCIÓN

Las ideologías también tienen sus neurosis autodestructivas. Hay en el sufijo - ismo, que les es común una toxina inevitable, como la que se inocula el escorpión amenazado.
El hitlerismo destruyó el ideal caballeresco que él se imagina personificar.
El comunismo se revela el más temible enemigo del socialismo - amigo - del -pueblo.
El islamismo es la peor inversión que el Islam pueda nutrir en su seno.
El ultraliberalismo es la más radical puesta muerte de las libertades politico-económicas.

CASTA

Cada casta tiene sus tamaños y sus límites.
El religioso puede ser un santo o un hipócrita; el belicoso, un héroe o un tirano; el negociante, un mecenas o un ladrón; el criado, el subordinado fiel o un canalla.

CASTAS

1. Lo mismo que los cuatro ciclos pueden aplicarse a la vida humana, así se puede considerar las cuatro castas en correspondencia con las tendencias fundamentales del ser humano.
Según las circunstancias pueden prevalecer en cada uno una tendencia espiritual, brahmánica, o la necesidad de acción del ksatriya, el deseo de posesión de vaishya , una atracción por la materialidad cara al shûdra

2. Se puede siempre ingeniarse a negar la existencia de las castas, como también de las clases. No se pueden para negar mutatis mutandi la existencia de los "neumáticos", de los "psíquicos", de los "hylicos" de San Pablo, o la de los "sattvicos", del "rajasicos", del "tamasicos" de la India; o la de los "santos", de los "genios" y "del grandes de carne" de Pascal; a la qué conectar aún la de las funciones junguianas "intuición-pensamiento", "sentimiento", "sensación".

CERRADURA

Con el ojo en la cerradura del Absoluto, dice el sabio, oirás batir el corazón de Dios.

CIUDAD

1. por su inmensidad unitiva la naturaleza ofrece al hombre una imagen inmediata de la no dualidad.

Por la multiplicación de sus muros fragmentando el espacio, la ciudad le impone una mentalidad dualista.

2. La ciudad funde el dualismo.
La cuál genera el múltiplo.
La cuál instaura la cantidad.
La cuál destruye el Espíritu, esencialmente cualitativo.

3. Es por su obsesión de ocupar autoritariamente todo el espacio, y por olvido de este vacío infinitesimal que permite a todo respirar, que la ciudad perdió del soplo que es el Espíritu, y que al decir no a la vacuidad, negó a Dios.

COMA

El universo no es más que una coma en el silencio del Creador.El hombre es toda una frase en la coma del universo.

DEMOCRACIA

1. La oportunidad de la democracia es que puede ser la menos peor de las tentativas políticas.
Su desgracia es que es contemporánea de la peor fase de la Edad final.

2. La democracia es menos un sistema político que una terapia de grupo. La libertad que garantiza degenera rápidamente en palabrerías permanentes, en logorrea irreprensible.
Todos se sienten bien de estar así aliviados , se pasan, y se vuelven a poner allí.

3. Democracia: el hombre tiene ahí todas las libertades, salvo la de una total vida interior.
Privado de poder adquirir la verdadera libertad, se ve del mismo golpe amenazado en todas las otras.

DEVENIR PÓSTUMO

1. La última y fundamental finalidad de la vida interior es asegurarse la obtención de un destino favorable después de su muerte.

Si no se ha cumplido ningún trabajo en vista de la purificación de los elementos obscuros y la adquisición de “méritos” no hay nada que esperar de otra modalidad de existencia, sino una completa disolución de elementos groseros a través del cosmos.

Si la vida ha sido al contrario empleada en la mejora de su estado de ser por la puesta en práctica de “virtudes”, - todas las facetas de lo sacrificial- tendrá lugar la espera de acercarse a su “esencia”, es decir reencontrarla, la cual es por naturaleza la Esencia divina misma .

2 “Pruebas “exige el escéptico.

Como el movimiento se demuestra andando, la “esencia “se prueba por ella misma siendo y haciéndonos el mismo ser con ella. Al escéptico le molará extenuarse en heroicos esfuerzos, no llegará a probarse que no es

ESPERAS

Del fondo de su Absoluto el Principio esperó la creación del Universo;

Del fondo de su Infinito el Universo, esperado la emergencia del Hombre;

Del fondo de su angustia el Hombre, esperado la' aparición del Hijos de Dios.

Del fondo de su divinidad el Hijo de Dios espera la respuesta del hombre.

FUTBOL

Parménides compara el Ser – que es Verdad- a una esfera realizada, “bellamente circular” (Alêtheiês eukyklou), siendo la esfera imagen de la perfección del ser, por oposición a esa nada que siguen apasionadamente las “multitudes indecisas”

Son ellas las que aclaman a los jugadores de fútbol dando furiosas patadas en la imagen misma de la Divinidad parmenidiana, que es inmóvil, al contrario que el “balón redondo”.

OCCIDENTAL-ORIENTAL

1. Es necesario el Occidental imponer por todas partes una impronta, hacer su número.

A menos de imitarle, el Oriental se desea lo más desapercibido posible, sumerge su casa, en el paisaje, habla sílabas amortiguadas. Apenas quiere existir, se acusa este paréntesis .

2. Lo que es a transgredir para uno, son las leyes de la ciudad, de donde las revoluciones; y las morales de casta, de donde las emancipaciones.

Lo que lo es para el otro, es el carrusel fantasmagórico de las apariencias, a fin de alcanzar la trascendencia liberadora, de donde la revolución interior y la ascética emancipación de todo encadenamiento kármico.

3. Para el Occidental, la felicidad está en el curso a lo múltiple, la mezcla de los disfrutes; lo horrible yace en el agujero de una tumba.

Para el Oriental, está en la retirada de los placeres, la embriaguez de los sacrificios; el infierno está en el encerramiento en los calabozos del exterior.

OLOR

Fundiéndose - y sacrificándose -, la cera dispensa su luz, como, consumiéndose, el incienso extiende su perfume.

OSCURIDAD

Cuando las tinieblas se conceden el desplacer de un fallo, hacer el bien se les vuelve permitido.

NATURALEZA

1. Poblando de dioses la naturaleza, el paganismo ha retenido el brazo de llevar el hacha, recitado oraciones antes de abatir lo indispensable.

Exilando a Dios en el cielo, el monoteísmo ha abandonado a su suerte una naturaleza desacralizada y se ha hecho cómplice de los demoledores.

2. Este follaje: tus cabellos.

Estos perfumes tararean tu esencia

Este aire circula en ti bajo la forma de soplos vivientes.

Este río de riñones múltiples habla de tu flexibilidad a saltar.

En la montaña se extrae tu estatura

RECUERDO

1. El recuerdo de Dios conmemora la memoria y se recuerda lo inmemorial.

2. No tenemos que entrar al Paraíso: estamos ahí.
Nosotros tenemos solamente que acordarnos donde estamos.

REINO

Al declarar que "el Reino está en medio de vosotros, el exoteismo impone la exterioridad horizontal, el grupo despersonalizante, la dispersión."

Enseñando que el "Reino está en el interior de vosotros", el esoterismo recuerda la interioridad vertical, la unicidad de la persona, la concentración.

SENTIMIENTO

Que Dios sea Amor no significa que El haga el sentimiento.

SEPARACIÓN

Tal es la desproporción que separa al hombre caído de su Creador que parece infranqueable. Para no considerar más que el nivel físico solamente, existe entre cada uno de los átomos que lo constituye la distancia que hay entre él y la galaxia vecina de la nuestra.

SHÛDRA

1. Cuando les da a los shûdra (los espíritus rencorosos y vulgares) la envidia de jugar a los kshattriya (los guerreros, los caballeros), inventan el nazismo y las dictaduras militares. Cuando se les pone en la cabeza hacer los vaïshya, (los negociantes, los gestores), desencadenan la doctrina liberal y desencadenan el consumismo. Cuando imitan a otros shûdras y se hacen los émulos, imponen el comunismo. Cuando se toman por brâmana (los detentadores del Conocimiento), maquinan el fundamentalismo religioso.

2. Por shûdra es necesario sobre todo entender hoy no una casta inferior con relación al orden social tradicional, sino una categoría psicológica que ha llegado a ser mayoritaria, presente en los todas categorías de las sociedades orientales y occidentales, y conectado todo lo que corresponde de peor en el individuo: vicio, arribismo, cinismo, menosprecio del otro, egoísmo fundamental.

SILENCIO

1. El mejor medio de hablar del silencio es no decir nada; el mejor homenaje que se le pueda rendir es escucharlo.

SONRÉIR

1. La sonrisa es al reír lo que la brisa es a la tempestad.

2. La sonrisa es una mordedura que consiguió su conversión.
Muestra menos los dientes, que muerden, que los labios que besan.
Y con todo, dilatados, los labios no podrían abarcar, y, por demasiado visibles, los dientes podrían bien morder.

3. No más que la naturaleza, el hombre no sabe que él sonríe.
Con todo, la naturaleza humana sonríe en la caricia acariciadora de una frente febril, el pie humano sonríe, quien goza la danza.
Simples términos como perdón o gracias son sonrisas habladas.

SUEÑO

En todo hombre dormido vela una muerte.

SUEÑOS

Objetos inmateriales, resplandores, reflejos, follajes, vuelo terrenal de gavilán, móvil inmovilidad la niebla, soles nocturnos, glaciares ardientes, sueños con que Dios puebla su sueño despertado.

SUFRIMIENTO

1. No se comprende nunca en el momento lo que nosotros ocurre; se comprende mucho tiempo después porqué se nos ocurre eso.
Más que la incomprensión del momento, es la espera de la explicación lo que es sufrimiento.

2. Al sufrir con nosotros en su carne, el Cristo nos ha ayudado por adelantado a sufrir con alguno -, y por otra parte, a sufrir menos.

3. Tomada entre su deseo perdido de la criatura y su fidelidad a su propia Esencia, Dios sufre.
El hombre sufre, tomado entre su apego a si mismo y su aspiración a lo divino.

TUMBA

1. La tierra es la tumba física, el éter, es la tumba sutil.

2. Nuestra tumba está menos en la tierra que en el corazón de los que los olvidaron.

TELEVISIÓN

1. Altar doméstico al fuego perpetuo, el televisor truena hoy en la sala de estar, como antes la cafetera cociendo permanentemente a fuego lento sobre el horno de nuestras abuelas.

2. La palabra televisión viene del griego têlé, "lejos", y del latín visio, "visión". Têlé es de misma raíz que téleos "último". Si la televisión designa la "visión distancia", lo teleo visión sería "la visión del fin".Exactamente lo inverso del sánscrito védânta, el "fin de la visión", es decir la coronación del conocimiento del saber visto por los antiguos sabios.

Têlé y teleos vienen elloa mismos de téleuté, que expresa la idea de conclusión. Téleté, de la misma raíz, significa en cambio "iniciación" (a los misterios sagrados). La téletévisión sería pues la televisión iniciática, la que introduciría a las "esencias", substituiría lo sublimes a lo subliminal y sustituirían el Apocalipsis-fin de mundo por el Apocalipsis-revelación divina.

TIEMPO

1. Hubo un tiempo sin preguntas ni respuestas;

un tiempo donde solo hubo respuestas sin preguntas;

un tiempo donde hubo respuestas a las preguntas;

un tiempo donde hubo más preguntas que respuestas;

un tiempo donde ya no hubo más que preguntas sin respuestas.

2. Podrían que el fin de los tiempos sea en primer lugar el fin del tiempo.
Lo que realiza la telemática, la cual suprime toda duración y "seduce incluso a los elegidos".

3. El mundo manifestado se basa en del cadena del espacio y la trama del tiempo.
Las técnicas llamadas avanzadas suprimen el uno y el otro.
Una conclusión se impone.

4. El tiempo de lo esencial, toma su tiempo: sabe el arte madurar. Es el que hace a los sabios.
El tiempo de lo existencial es el de nuestros relojes; solo hace ancianos.

VACÍO

1. Las pilas están llenas de corrientes de aire, los arcos lo están de aliento, las bóvedas no son más que viento.

¡Y con todo, es un puente!

2. La piedra de fundación sobre la cual la Iglesia ha estado basada es la tumba después de la Resurrección; dicho de otra manera, una piedra vacía al interior -: representación miniaturizado de la Vacuidad absoluta del No Ser.

3. Por su divinización, el hombre llena el Universo de su vacío insignificante.
Por su descreación, se deja llenar del Vacío-Plenitud.

4. Al murmullo del vacío se sabe al Ausente presente.

VID

Uvas: manojos de espejos convexos. Pájaros que se ven aún más pequeños.

VIDA

1. Si se viviera plenamente una sola de sus de jornadas, se encontraría la densidad de una vida entera. El hombre está disperso hasta tal punto que la vida debe consentirle decenas de millares de días para que él finalmente comprenda.
Y un día, cansada de guerra , no le proporciona más: el hombre deja de vivir sin haber vivido.

2. ¿De donde viene esta necesidad en el hombre de matar la vida?

Se mata hoy al ser humano en nombre de Dios, que es Vida; es pues en nombre de la Vida que se da la muerte.

jueves, 24 de abril de 2008

Unidad y diversidad.RES

UNIDAD Y DIVERSIDAD

La naturaleza universal del hombre no puede ser aprehendida en virtud de características externas, sino en virtud de características internas, de manera que frente a la extensión , la dispersión y la multiplicidad lo verdaderamente universal es intensidad, concentración y unicidad; así la universalidad del Sacro Imperio romano germánico de occidente no estaba basada en lazos materiales, políticos o militares sino en un lazo inmaterial, ideal y espiritual que era la fidelidad; un entramado de fidelidad que era cimiento de unión de comunidades múltiples y diversas; situación que permitió la existencia de una civilización medieval tradicional relativamente estable donde pudo coexistir la unidad y la jerarquía con una amplia medida de diversidad, de libertad y de independencia. Ausente en su fundamento la organización externa en materia política, militar o económica la soberanía del emperador estaba basada en una acción de presencia, no en una acción directa, en términos taoístas se llamaría wu-wei, obrar sin obrar, algo desde luego solo concebible un una civilización tradicional fuertemente impregnada de un sentido espiritual, y cuya eficacia fue mucho más a nivel simbólico que a nivel real.

Se tiende a olvidar o a ocultar frecuentemente que desde el momento del nacimiento del Imperio de Occidente con Carlomagno, estuvo aquejado de una afección maligna que se podía denominar faústica, afección típicamente occidental como recuerda O. Spengler, una variante de una universal tendencia política a la codicia de poder y ventajas. Así en el debe de este imperio, como en todos los habidos, figuró pronto la guerra de expansión y conquista frente a sajones, ávaros, wendos o magiares entre otros, que desde una concepción monista de la verdad podía tener una explicación como misión, aunque ciertamente teñida de violencia; no así el caso de la guerra de invasión y conquista de territorios del imperio romano de oriente, cristiano mucho antes que existiera ningún imperio occidental. Ya la propia fundación del Imperio de Occidente se realizó en buena medida frente al Imperio de Bizancio, se reclamó una nueva fuente de legitimidad religiosa dogmática y jurídica, frente a la Ortodoxia de Oriente, alentada políticamente por el emperador desde el concilio de Francfort hasta llegar con las novedades dogmáticas occidentales al Cisma, impropiamente llamado de Oriente, puesto que las novedades fueron introducidas por los occidentales y en sus primeros momentos con la oposición del entonces Obispo de Roma a las pretensiones heterodoxas imperiales. Humus adecuado para la incubación del espíritu faústico, la tradición fue siempre frágil en Occidente, incluso en la Edad Media.

Desaparecidos paulatinamente los fundamentos espirituales tradicionales o verticales, por así llamarlos, de la soberanía, y reducida ésta a una dimensión secular, laica, material u horizontal, es decir la del estado moderno, surge inevitablemente debido a la inversión de las direcciones una intervención política directa que tiende a la uniformización, a la nivelación, al centralismo y al absolutismo con la consecuencia de la supresión de autonomías, de derechos, fueros, privilegios y la desnaturalización étnica. Perdido progresivamente el fundamento sagrado y celeste del orden humano y reducido a medidas puramente humanas, subjetivas, y conjeturables, avanza un progresivo desorden o entropía social que tiene curiosas manifestaciones, junto a una creciente metástasis de estados nacionales y micronacionales se produce una creciente laminación uniformizadora que elimina la diversidad de pensamiento, de mercados, de vestimentas, de alimentos, de razas, de plantas, de animales, en suma avance imparable hacia el desmadre y el caos. Se presentan así dos aspectos aparentemente opuestos de dispersión y uniformización , pero perfectamente coherentes en el fondo , no pretendiendo la globalización mundialista otra cosa que una pura reducción cuantitativa y economicista, para la que resulta un obstáculo hasta los últimos y endebles baluartes de justicia distributiva que mantenían hasta el momento los viejos estados nacionales. La propia guerra que de acuerdo con las teorías evolucionistas y progresistas debería desaparecer, ha progresado por el contrario muchísimo, cualquier guerra de la que la humanidad conserva memoria empalidece ante las guerras del siglo XX, y la propia globalización que se pretende fin de la historia no parece sino que va a universalizar el fenómeno de la guerra en alguna de las variadas formas de guerras o guerrillas de secesión, de narcotráfico, de revolución o de terrorismo. Algún cándido, sin duda poco versado en la Biblia y el Apocalipsis, suspira por un estado moderno, laico, secular y global o pseudouniversal como colofón final.

Sumergidos una civilización reducida, en el mejor de los casos, al horizonte de la razón instrumental no se tiene perspectiva suficiente para contemplar otras dimensiones del ser y la política como tantas otras cosas se enfoca con una óptica distorsionada que fue certeramente expresado por Nicolás Berdaieff, y que de alguna manera serán el leit motiv de estas reflexiones:

La política no es real en el sentido último, metafísico, de esta palabra, no llega hasta las raíces del ser; la política permanece en la superficie y no crea sino una apariencia de ser.

(N. Berdaieff. El sentido de la creción. Ed Carlos Lohlé. Buenos Aires1978, p335)


No faltará naturalmente los rechazos contundentes de esas afirmaciones y se echará mano de ese coloso poder que es el estado, como prueba irrefutable de la pesada realidad que es la política. No solo se ponderará su realidad sino su bondad, ¡manes de Hegel!, el estado como realización del espíritu absoluto. Sin llegar a esos extremos sino con una especie de buen sentido se justifica a veces de una manera un tanto neutral y abogadesca al estado como sustentador del bien común, cuyo calado no es tan profundo como a primera vista pudiera suponerse; de nuevo Berdaieff en sus agudas observaciones acerca del estado desde un punto de vista ético, da un contrapunto poco convencional:


El estado por su origen, su esencia y su fin no está más animado por el pathos de la libertad, que por el del bien, o por el de la persona humana, aunque tenga relación con ellos. Representa ante todo el organizador del caos natural, cuyo pathos es el orden, la fuerza, la expansión, la formación de grandes entidades históricas. Si mantiene de una manera coercitiva un mínimo de bien y justicia, no lo hace nunca porque sea naturalmente bueno o equitativo – estos sentimientos le son extraños –sino únicamente porque sin ese mínimo, se produciría una confusión general, que amenazaría con disociar las entidades históricas; porque peligraría de perder él mismo toda potencia y toda estabilidad. El principio del Estado es ante todo la fuerza y la prefiere al derecho, a la justicia y al bien. El acrecentamiento de su potencia es su destino, lo encadena a las conquistas, a la extensión, a la prosperidad, pero peligra también de llevarlo a su pérdida. En el conflicto de las fuerzas reales y del derecho ideal, el Estado opta siempre a favor de las primeras, y no es el mismo más que la expresión de sus correlaciones. No puede revestir ninguna forma ideal,- todas las utopías que lo sugieren están viciadas en su base -, no es susceptible más que de mejoras relativas, y estas están ligadas a los límites que se le impone. El estado aspira siempre a transgredir sus límites y a llegar a ser absoluto, sea bajo la forma de monarquía, de democracia o de comunismo .

(N. Berdaieff. De la destination de l´homme.Essai d’ethique paradoxale. L’Age d’ Homme. Laussane 1979 pp 253-254)


De forma que el estado moderno, sea cual sea, en cuanto bien común, es sencillamente un mal necesario, algo convenientemente ocultado por políticos, funcionarios y nacionalistas de vario pelaje, ese monstruo frío que muy en el fondo vislumbra certeramente el pueblo. Así que paradójicamente el bien común es un mal menor, el bien un mal, pero en nuestras latitudes saturadas de numerosos nacionalismos idolátricos se pretende, a manera del timo de la estampita, vender la moto de que el estado, surgido en el parto de la violencia, es la culminación feliz de la nación o micronación que se quiere fieramente independiente y capaz de suministrar una especie de anticipo jubiloso del paraíso, lo que deja patidifusos a los irreverentes que no aman locamente naciones ni menos aún estados.

El origen de esa imparable tendencia está en la misma noción de pueblo, que desde un punto de vista tradicional es la prolongación en la tierra de un orden celeste de derechos y deberes fuera de los cuales ningún sentido tiene el pueblo ni el hombre; pero liquidado el sentido tradicional y emergiendo un sentido meramente profano que ningún resquicio deja al orden trascendente, el pueblo pasa a ser colectivo definible y cuantificable por caracteres de inclusión o exclusión, lo interno externo, lo universal particular, la herencia espiritual genes biológicos, la fidelidad y el respeto coerción legal, es decir el pueblo tradicional, o jana en sánscrito, se convierte en demos, en moderna nación o nacionalidad, pero es dudoso que ningún moderno entienda ya de que se habla. El punto de vista nacionalista íntrínsecamente ligado a la exclusión es un permanente foco de discordia actual o potencial, según el momento y la historia corrobora bien la ejecutoria violenta del nacionalismo como invento moderno:

.
En todo caso los Estados disimulan tras ellos las naciones, con sus interese y sus fracasos, sus amores y sus odios respectivos. La nación representa incontestablemente un valor superior al Estado que no tiene más que una significación funcional, en relación con la formación, la protección y el desarrollo de la primera. Pero el valor nacional, como todos los otros valores, puede desfigurarse y pretender una significación suprema y absoluta. Llega a ser entonces nacionalismo egocéntrico, enfermedad de la que todos los pueblos están más o menos aquejados y que execra a todas las naciones salvo la suya, tiende a apoderase de la totalidad de los valores. Incluso reconociendo el valor de la nación, la ética debe pues condenar la aberración del nacionalismo, comparable a las del estatalismo, del clericalismo, del cientifismo, del moralismo, del esteticismo, que ofrecen todos formas de idolatría. En todo caso, si debe condenarlo, debe pronunciarse también contra la mentira que se le opone: el internacionalismo. Las naciones, en tanto que valores positivos, forman parte jerárquicamente de la unidad concreta de la humanidad que engloba su diversidad

(N. Berdaieff.Op Cit. Pp 261-262)

Nuestro país, destinado acaso a convertirse pronto en unos segundos Balkanes ,suministra una privilegiada atalaya para observar el imparable fenómeno de nacionalismos y micronacionalismos , estados y microestados, que a falta de una perspectiva tradicional y cíclica de la historia se convierte en un enigma que no aciertan a explicar ni la economía, ni los credos religiosos, ni la perspectiva evolucionista y progresista, ni la estatalista, ni la emoción aterrorizada del buen pueblo. Pero quizá el fenómeno más interesante no son precisamente los denominados nacionalismos periféricos, que la propaganda y los medios ponen cotidianamente en el punto de mira del ciudadano, sino más bien lo otro. ¿ Y que es lo otro?, lo otro es lo que en lenguaje periodístico se ha denominado: lo que queda de España, ese conjunto de retales no muy bien definidos que son Castilla, León, Extremadura, Murcia y otras. Fijándose en Castilla como retal objeto de atención preferente, llama la atención su extraordinaria laminación y uniformización debida al moderno estado español, nada extraño si se tiene en cuenta que el 60% o 70% de los castellanos viven en Madrid, capital del estado. Una primera impresión superficial, que a base de repetirse se ha convertido en tópico, se expresa en el sentido de que el castellano no es nacionalista, es bastante apolítico, es universalista y poco localista etc. Todos estos atributos son muy relativos y en la mayoría de los casos encierran una componente sofística poco acorde con la verdad.

La componente nacionalista del castellano medio poco tiene que ver con el ardor de neófito de los nacionalismos periféricos emergentes, se trata de una vaga admisión de su carácter de español, es decir perteneciente al fin y al cabo a un estado moderno llamado España del que se considera más sujeto paciente que otra cosa, por tanto político a su pesar que con un cierto tono escéptico admitiría en la mayoría de los casos algunas sentencias de Berdaieff:

La política rodea la vida humana como una formación parasitaria que le succiona la sangre. La mayor parte de la vida política y social de la humanidad contemporánea no es una vida ontológica real, es una vida ficticia, ilusoria. La lucha de partidos, los parlamentos, los mítines, la propaganda y las manifestaciones, la lucha por el poder: todo esto no es la verdadera vida, no guarda relación con la esencia y los fines de la vida, es difícil penetrar a través de todo esto para llegar al núcleo ontológico

(N. Berdaieff. Una nueva Edad Media. Ed Carlos Lohlé. Buenos Aires 1979. p164 )

Así el momento solemne en el que el pueblo castellano delega su representación en un partido con su papeleta, que no otra cosa es la democracia moderna, se cumple como quien rellena una quiniela, pero con bastante menos espectativas por un posible premio. Un partido de fútbol le presenta bastante más interés que un debate parlamentario de partidos, una serie televisiva medianamente pasable más que una campaña electoral y un concierto de rock más que un mitin. Y en el fondo de su corazón detesta pagar impuestos para el mantenimiento del estado español. La constitución, suponiendo que la conozca, le deja bastante frío, en el mejor de los casos le puede atribuir el mismo valor que al código de la circulación:

Ninguna legitimidad tanto de las antiguas monarquías como de las jóvenes democracias, con su teoría del pueblo soberano, ha conservado su imperio sobre las almas. No se cree ya más en una forma jurídica o política, y nadie daría más de medio copec por una constitución

(N. Berdaieff. Ob Cit. P70)

En lo que se refiere a universalismo, se trata en la mayoría de los casos de una confusión con la homogeneidad uniformizadora de la globalización, a la que propenden todas las naciones y megápolis, la pseudouniversalidad de coca cola, Mc Donalds y Eurodisney. En ese sentido se trata de evitar todo lo que suene a autóctono, mirado con un cierto complejo de inferioridad, resultando en efecto el castellano al revés que el andaluz un pueblo muy poco folclórico y típico; solo como ejemplo la Comunidad de Madrid acaba de rechazarun ofrecimiento de una notable agrupación musical para enseñar en las escuelas a los niños una sola canción y una sola danza del rico folclore madrileño; se incurre pues con facilidad en aquel dicho de Oscar Wilde de que nadie puede interesar a los demás si no es genuino. El castellano como otros tantos pueblo de Europa occidental fue perdiendo a lo largo de los siglos el sentido tradicional de la universalidad, con episodios de feroz exclusivismo como las cruzadas, la Inquisición, las guerras de religión, la secularización y el pragmatismo hedonista.

El castellano medio, incluido el madrileño, es por el contrario empobrecedoramente localista en demasiadas ocasiones, debido en buena parte a su laminación y despojo por parte del estado moderno, que comenzó mucho antes que en otras regiones, y sufre así un extraño síndrome de Estocolmo con relación a su raptor; en lugar de considerarse como pueblo y como individuo parte de España, se considera directamente español, de lo que se deducen comportamientos y pensamientos no siempre simpáticos y amistosos; en su opinión todos deberían ser igual que él; así por ejemplo un catalán o un gallego debería ser lo que el considera ser español y no hablar más que español, que en su estrechez ignora que es básicamente castellano, en lugar de sus lenguas vernáculas.

En medio de este fin de fiesta, no han dejado de presentarse voces de alarma que alertan acerca de la conveniencia de que Castilla esté presente y alerta en medio de la arrebatiña generalizada para llevarse su parte; lo que desde un punto de vista económico no deja de tener su lógica, probablemente mayor que la de aquellos que dan por supuesto e inevitable que en una lucha por la liquidación y finiquito, las regiones más fuertes económicamente hablando y más pobladas tienen todas las condiciones para llevarse lógica y fatalmente la mejor parte del pastel.

Pero lo más curioso no son estas lógicas implacables de lucha por el poder y la ventaja, sino los que las propagan. Suele tratarse de pequeños partidos políticos que surgidos en Castilla, aunque no todos, tienen una indeleble marca de origen que los identifica a cien leguas. Inhábiles para una identificación medianamente aceptable de lo que es Castilla, y tributarios de la uniformización estatal española, proponen amplias tierras para definirlas sin anclajes históricos que valgan, en base a una lengua común, al tópico de la parda meseta surcada de churras y merinas y a la convivencia secular de pueblos; recuerdan en sus argumentos los patéticos discursos de fin de año de aquel general gallego que con voz temblorosa y aflautada hablaba de la unidad y hermandad de los pueblos de España. Dan pues amplia razón a los periodistas que hablan más de lo que queda de España que no de Castilla, de Extremadura o de la Rioja. Y al igual que a su modelo a esta especie de neofranquismo castellanista o pancastellenista de nuevo cuño le surgen sus separatismos, cantonalismos y demás herejías: así leoneses que reclaman su herencia cultural, cántabros que ni soñando quieren tener su capital en Valladolid, riojanos que idem de lienzo y otras mil batallitas de aburrida enumeración. Proponen con entusiasmo Castilla nación, o Castilla comunera, desconociendo la mayor parte el significado de este adjetivo, otros Castilla fieramente independiente y otros una, grande y libre; tienen sin duda miedo a ser pocos o a ser poco extensos. Todo ello, para más inri, en medio de los pueblos políticamente más escépticos de la vieja piel de toro.

Extrañamente coincidentes algunos de estos pequeños partidos con los nacionalismos periféricos, hasta el punto de haber sido acusados de estar financiados por aquellos, proponen sin pudor una lista de las características nacionales castellanas, entre las que no dejan de incluir la singularidad de la lengua, que en este caso no se trata de una lengua postergada, sino de una lengua de extensión mundial hablada por unos 400 o 500 millones de personas. Al carecer propiamente de enemigo al que atacar, mecanismo paranoico y sádico que al parecer da buenos resultados en otros nacionalismos, no proponen sino las consignas de una España en pequeñito, o de lo que queda de España, pues estrictamente hablando su difusa idea de Castilla no significa nada, triviales discursos con toque de victimismo, y por supuesto, como partidos que son, homilías para que les voten con objeto de realizar sus inanes propuestas. Naturalmente el personal ya de por si poco propicio a la política, los acusa de insoportables y palizas, les aconsejan que se abstengan de hacer aburrida e insulsa propaganda partidaria, que se marchen con la murga a otro sitio a dar la lata, e incluso no faltan los que con razón les dicen que son más castellanos que ellos y que saben mejor que ellos lo que es Castilla. Víctimas de su agitación y ofuscación partidaria, no acaban de entender por que no los votan masivamente y porque no se engrosan sus filas con entusiastas seguidores; curioso desconocimiento del pueblo que en teoría quieren representar.

Hay otras variantes que más que nacionalismo pretende ejercer un vetusto izquierdismo a nivel local, reconociendo su progresivo desahucio a niveles más extensos, aunque curiosamente su definición territorial no deja de coincidir con el neofranquismo pancastellanista de los otros minipartidos; las propuestas por este lado además de los consabidos intentos de conseguir votos, se centran en la vieja propuesta de la socialización de los medios de producción, la igualdad económica, la exaltación proletaria y programas redentores y salvíficos del mismo jaez, amen de abundantes descalificaciones como vil reaccionario y fascista, adjetivo este último comodín y polisémico donde los haya, a los que no son partidarios de sus eslogans:

La socialización de los medios de producción no es verdaderamente el fin y la substancia de la vida. No encontrareis en lo económico nada que tenga que ver con los fines, no con los medios de la vida. La socialización de los medios de producción no es verdaderamente el fin y la substancia de la vida. La igualdad económica no es el fin de la vida. Y tampoco el trabajo material organizado y productivo, que el socialismo diviniza. La divinización socialista del trabajo material, con desprecio de sus valores cualitativos, proviene del olvido del fin y del sentido de la vida. Si el socialismo ha tomado tanta importancia en nuestra época es porque los fines de la vida humana se han oscurecido, han sido reemplazados definitivamente por los medios de la vida.

(N. Berdaieff. Ob Cit. P154)

En cualquier caso todos estos micropartidos: nacionalistas e izquierdistas ignoran o quieren ignorar la tragedia histórica castellana, la liquidación inaugural de sus fueros peculiares por el estado absolutista, que por lo visto era el progreso de la secularidad y el abandono de la tradición medieval ; atrapados por su idea recidiva de ser una nación moderna con su estado ad hoc y su inevitable uniformización, dominado por la derecha o por la izquierda, que poco importa ya eso en la época del pensamiento único, no comprenden que la persecución partidista del poder no añadirá más que nuevas discordias, confusión y trivialidad. De la misma forma que ante los enormes riesgos que presenta la economía gigantesca y globalizada de colapsar a millones de hombres, como puede ocurrir si fallara el suministro eléctrico a una megápolis millonaria durante una semana , se propuso la idea de una reducción de la economía a una escala humana, como fue la idea de Schumacher en su conocida obra “ Lo pequeño es hermoso”, desarrollo de consecuente de una ética budista de la economía; así la restauración del viejo concejo popular, de los fueros, de los pactos (phoedus), podría ser una reducción de la política a escala humana, una ayuda a los fines del hombre y no una subordinación de este a los partidos, a los estados y a las organizaciones y poderes supranacionales. Sería además una importante labor de ecología cultural antes de que se pierda definitivamente entre estados, partidos, diputados, programas, componendas, boletines oficiales, arribistas, sinvergüenzas y otros hasta la noción de lo que fue la Castilla comunera medieval.

lunes, 21 de abril de 2008

En el nombre de la ciencia. Andrew Goliszek

Es habitual en los lugares destinados a hablar de temas regionales hablar de temas como historia, arte, folclore, hábitat rural, naturaleza, deportes autóctonos y un sin fin de cosas a los que están más o menos habituados todos los que transitan por esos lugares.

Hay sin embargo otras cuestiones que se evitan cuidadosamente dando por supuesto que son cuestiones de ámbito privado que no merecen ningún tipo de atención. Una de esas cuestiones es el tema delicado del aborto, que concierne también a Castilla como a otros muchos lugares del mundo ancho y ajeno. Es este caso más que referirnos a una actividad más o menos clandestina, prohibida y oculta como lo era hasta hace pocas décadas, nos referimos a la moderna industria del aborto practicada a nivel mundial con diversos tipos de autorizaciones y bendiciones tanto de la administración como de la opinión pública. El texto aquí aportado se refiere a EE.UU. cabeza del imperio mundial, pero en absoluto está limitada a él, únicamente que hay mayor información porque el secretismo es menor en EE.UU. que en Europa, debido a la mayor experiencia y andadura de la prensa de investigación, a las abundantes comisiones ante el Congreso y el Senado, y otras particularidades de la que fue la primera nación fundacionalmente democrática del mundo.

De la lectura del texto se saca la conclusión de que en este momento se practican horrores comparables a los de Auschwitz, Sobibor, Treblinka o a los de la siberiana Vorkuta del GULAG pero no en países dominados por fuerzas políticas análogas al nacionalsocialismo hitleriano o al comunismo soviético sino en estados formalmente liberal-democráticos.Y esto desde hace más de un decenio. Lo testimonios recuerdan la obra de teatro de Peter Weiss: "La indagación", escrita con motivo de la revisión de los procesos de los torturadores nazis en la entonces República Federal Alemana en la década de los sesenta del pasado siglo

************* ANEXO ********************

En el nombre de la ciencia

Capítulo 9: Lo que nos reserva el futuro.

El matadero humano: la subida en flecha de la cosecha de tejidos y el tráfico de órganos

Apenas acababa de levantar el día en una pequeña ciudad del Midwest cuando, en los alrededores de una maternidad, un técnico lanzó a un contenedor dos bolsas de basura llenadas restos de fetos tratados la víspera. La trituradora de palanca, donde se destruían en general los restos de feto y que conducía a las alcantarillas de la ciudad, estaba averiado. Se oyó un ruido de bolsa de basura golpeado contra el metal, y los restos cayeron en el vertedero con los otros detritos.

En la clínica, otro técnico estaba ocupado consultar una lista de pedidos generados por informática, viniendo de investigadores de las cuatro esquinas del mundo. En la actualidad, las solicitudes incluían riñones, cerebros, del tuétano espinal, de los pulmones, una pierna y su cadera, un timo y dos hígados. Las solicitudes correspondían a las citas de las pacientes que venían a hacerse abortar ese día. A lo largo de la mañana y de la tarde, se extraerán fetos, algún con edades de por lo menos treinta semanas (a veces matados solamente una vez salidos del vientre), se los disecará en cadena, se los condicionará en la nieve carbónica, y se los enviará por UPS, FedEx y Airbone a laboratorios, compañías farmacéuticas, universidades y clínicas a efectos de experiencias médicas.

Aunque las leyes federales prohíben la venta de tejidos y partes del cuerpo humano, la orden del Presidente Clinton, en 1993, de permitir la financiación con el dinero de los contribuyentes investigaciones sobre los fetos abortados, permitió la subida en flecha de una nueva industria: la recogida y la venta de órganos de bebés. Menos de un año después de la firma de esta ley, el US National Institute of Health (NIH) que garantiza su propio servicio de recogida veinticuatro de cada veinticuatro horas en clínicas de abortos que participan este programa, ha publicado las directivas y la información sobre estas actividades. El paso que sigue se extrae de la guía del NIH del 11 de marzo de 1994, Avalability Human Fetal Tissue.

"Los tejidos embrionarios y fetales están disponibles en el laboratorio central de embriología de la Universidad de Washington". El laboratorio, apoyado por el Nacional Institute of Health, puede proporcionar tejidos procedentes de fetos normales y anormales de edades gestacionales de un plazo de 40 días. Se obtienen exacciones en algunos minutos y se esterilizan los tejidos, puestos bajo observación, tratados según las exigencias de cada investigador. Actualmente, los métodos de procedimiento incluyen la fijación inmediata, la refrigeración en nitrógeno y la colocación en una solución tampón o medio elegidos y/o proporcionada. Las exacciones son enviadas por correo expreso en la noche y llegan la mañana del día siguiente. El laboratorio puede también proporcionar una serie de cortes de embriones humanos preservados en un fijador de metilo Carnoy, sellados en parafina y puestas en placa de 5 micrones. "

Para evitar las irregularidades, o encubrir las pruebas de venta, las clínicas de abortos bordea la ley alquilando locales, en su recinto, a compañías de "cosecha" que, hasta cierto punto, sirven de intermediario entre los médicos que practican abortos y los investigadores que necesitan órganos y tejidos humanos. Se remunera la clínica de abortos por el alquiler que permite a los colectores establecer un "taller de recorte" dónde toman y disecan a los bebés abortados que "se les da". A su vez, los recolectores hacen "subvenciones" de partes corporales a los investigadores. Por lo tanto, en vez de vender directamente tejidos, se paga a las compañías de cosecha para "servicios de recuperación" por una parte y para los "gastos de entrega" de otro, y no por el comercio de residuos humanos.

Disecado y vendido en pedazos, un bebé solo él puede generar hasta catorce mil de dólares. Una compañía de esta calidad, Opening Lines, Inc.de West Franklin, en Illinois, utiliza más de cien fetos al día y hace la publicidad abiertamente sobre "tejidos de calidad superior, precios más accesibles, todos gastos incluidos, preparados previa petición y suministrados en las cantidades que desean y según sus necesidades". Sus precios, según el Dr. Miles Jones, vienen determinados por la ley del mercado y por el interés del comprador para tejidos humanos. El folleto de la compañía, que anima a los abortistas "transformar maravillosamente la decisión de sus pacientes", propone las tarifas detalladas siguientes

Espécimen bruto (> 8 semanas) $ 70
Espécimen bruto (<> 8 semanas) $ 125
Bazo (<> 8 semanas) $ 50
Páncreas (<> 8 semanas) $ 75
Timo (<> 8 semanas) $ 100 Riñones - dividido $ 150
Hipófisis (> 8 semanas) $300
Tuétano óseo (<> 8 semanas) $ 50
Ojos (<> 8 semanas) 40% de descuento para un ojo $50
Pieles (> 12 semanas) $ 100
Pulmones y corazón $ 150
Cadáver de embrión intacto (<> 8 semanas) $ 600
Cráneo intacto $ 12-5
Tronco intacto (con/sin miembro) $ 50C
Gónadas $ 550
Sangre de cordón umbilical (snap frozen LN2) $ 125
Columna vertebral $ 150
Tuétano espinali $ 325

Precios validos hasta el 31 de diciembre de 1999.

Se disimula a menudo un hecho al público: es necesario orientar a menudo los bebés en la buena posición, luego disecarlos lentamente, vivos, en el proceso de recogida, con el fin de garantizar que los preciosos tejidos no sean dañados. Un artículo de los Archives of Neurology de 1990 describe que las técnicas de aborto necesitan de tres a cuatro horas más que lo normal si se quiere conservar el tejido intacto y obtener las mejores muestras posibles. Cuanto más largo es el procedimiento, más está sometido a tortura el bebé.

He aquí una trascripción parcial de un testimonio en un pleito que tuvo lugar en julio de 1997; el Dr. Leroy Carhart, colector de tejidos la Universidad del Nebraska, demandaba en juicio al Estado del Nebraska contra la prohibición de algunas técnicas de aborto.

Carhart: El método que utilizo generalmente consiste desmembrar la extremidad luego volver de nuevo e intentar retirar el feto por el pie o la cabeza, poco importa, por la extremidad que puedo agarrar en primero.

El abogado: ¿Cómo hicieron "para desmembrar la extremidad?

Carhart: Por tracción y rotación, cogiendo la parte que se puede coger; la mayor parte del tiempo, se encuentra cerca del diafisis de la parte expuesta del feto. Se extrae hacia abajo por el hueso, utilizando el hueso interna como contra -tracción y haciendo girar para desmembrar el hombro, la cadera, o no importa que otra cosa. A veces, pueden coger una pierna sin poder hacer salir la otra.

El abogado: ¿En este caso, cuándo extraen contra el brazo y lo retiran, el feto está siempre en vida?

Carhart: Sí.

El abogado: ¿Consideran, por ejemplo, que un brazo representa una parte importante del feto?

Carhart: Según mi manera de ver las cosas, pienso que si pierdo un brazo, es una gran pérdida para mi. Pienso que debería interpretarlo de esta manera.

El abogado: ¿Y a continuación, que pasa una vez el brazo retirado? ¿Intentan más tarde retirar el resto del feto?

Carhart: A continuación vuelvo de nuevo e intento hacer descender los pies o la cabeza, o sea a veces tomo el otro brazo, y lo quito también y a continuación hago descender los pies.

El abogado: En qué momento el feto …¿En que momento muere el feto con este procedimiento?

Carhart: No sé realmente. Sé que el feto está en vida durante la mayor parte del procedimiento porque puedo ver la pulsación de su corazón por ecografía.El abogado: En qué momento del procedimiento tiene lugar la muerte del feto, entre la ablación inicial... la ablación de los pies o de las piernas y el aplastamiento de la cabeza, o, perdón, la descompresión de la cabeza.Carhart: Y bien, usted verá, una vez más, yo no se verdaderamente lo que es la muerte del feto. Debo, honradamente, comunicarles una determinada duda, su Honor. Pueden retirar el contenido de la caja craneana y el corazón del feto seguirá batiendo durante varios segundos o varios minutos. ¿Entonces consideran que el feto está aún en vida? Debería decir que probablemente sí, aunque el cerebro no tenga más función. Pienso, por lo tanto que está en realidad en estado de muerte cerebral.

El abogado: ¿Pues la muerte cerebral podría producir cuándo ustedes comienzan la succión del cráneo?

Carhart: Pienso que hay muerte cerebral porque la succión solo dura de 2 a 3 segundos, por lo tanto es ciertamente durante este plazo de tiempo qué ella tiene lugar, y no cuando penetras en el cerebro, porque la gente que recibe una bala en la cabeza no se muere inmediatamente, o incluso no se mueren de golpe fijo; por tanto no es suficiente para matar el feto pero pienso que retirar el contenido del cerebro termina por conducirlo la muerte.

El secreto horrible de la desmembración y la recolección de fetos se reveló públicamente en 1999 cuando la emisión 20/20 difundió un reportaje y que una cronista muy conocida, Mona Charen, describió el día típico en una compañía volcada en el tráfico de órganos y tejidos. Al interrogar a una profesional - que se le llama a veces técnico de suministro de tejidos de feto - Charen describió como la joven mujer se procuraba fetos de abortos tardíos y la manera con que los disecaba para obtener los miembros deseados. Según la profesional, casi todos los especimenes estaban "en perfecto estado” meses, muchos tenían al menos siete."

No obstante, nada habría podido preparar la profesional médica a lo que iba a experimentar un día, cuando se le aportó un cubo de metal que conteniendo los fetos de gemelos de siete meses. Observando a dos bebés muy rosados, ella debió recular con disgusto viendo moverse e intentar respirar. Se horrorizó aún más cuando el cirujano apareció y lanzó, según el testimonio de Charen "yo le he encontrado buenos especimenes, gemelos", antes de verter una botella de agua en el cubo para ahogarse lo que era hasta allí seres humanos vivos.

Repugnada por el procedimiento, la profesional reconoció que había muchos bebés aún vivos. Los médicos les rompían simplemente la nuca o los mataban a golpes de pinzas de metal. En cierto caso, según de lo que informó la profesional, comenzaban una disección cortando y abriendo el pecho, suponiendo que el bebé ya se había muerto, para descubrir finalmente que el corazón batía siempre. Añadió también que la manera en que se practicaban los abortos también se había modificado, lo que significa que se hacían más deliberada y lentamente para garantizar que el bebé siguiera estando intacto, y eso aunque eso significaba el nacimiento de un bebé vivo o la prolongación del dolor en un bebé antes de que se muera. Cuando el ritmo de los abortos aumentó, no era raro seleccionar bebés aún vivos y retirarles miembros.

La formación para el puesto de colector de feto es increíblemente simple. Un técnico la ha explicado de esta manera: "La formación consistía, cuando yo estaba allí, en aportar una gran bandeja - una placenta, coágulos de sangre - y mostrar cómo aclarase en todo este fárrago, para intentar encontrar miembros, un hígado, un páncreas, riñones - lo que era necesario buscar, para definir lo que había en todo este desorden.

En una sesión en el congreso que tuvo lugar delante del Subcomité la salud y medio ambiente el 9 de marzo de 2000, un técnico de suministro, Lawrence Dean Alberty Jr, aturdió a los miembros del Congreso por su descripción de la rutina en los locales donde se recuperaban los miembros, como si se tratara de cosechas agrícolas:

"Al aceptar el trabajo de técnico de suministro en fetos, tenía la impresión que mi oficio iba a mejorar la vida de los pacientes de la enfermedad de Parkinson, de Alzheimer, y a las víctimas del cáncer. Jamás había pensado que los tejidos eran otra cosa que mercancías. Lo que me hizo cambiar de dictamen, fue asistir a abortos tardíos y de ver los ojos de los fetos observarme mientras que los abría la caja craneana para extraer el cerebro para investigaciones sobre las enfermedades de Parkinson o Álzheimer, fue abrir su caja torácica, ver la pulsación del corazón ralentizarse hasta su paro total. Cortar la sangre de su corazón, u observar fetos en una bandeja metálica moverse o respirar, y encontrarme sin alternativa y pensar durante todo este tiempo: ¿" Dios mío, ¿Qué he hecho para ver todo eso"? Noche tras noche, en mi sueño, los fetos estaban allí. Los corazones que batían, los gritos de su madre que resonaban cuando se extraían a los bebés de su cuerpo. Estos sueños se convirtieron en pesadillas de final del mundo. Pesadillas apocalípticas que me despertaban cubierto con sudores fríos. Me sentía enfermo todos los días, no quería salir más de mi casa...

Más tarde en el proceso, Álberty fue preguntado por uno de los miembros del Congreso sobre las razones para las cuales terminó por llamar al FBI. Su respuesta dejó a numerosas personas de la asamblea sin voz. "La razón para la cual llamé al FBI, es que un día dos fetos de gemelos que estaban más de veinticuatro semanas de gestación nacieron vivos y me los aportaron sobre una bandeja. Cuando la persona ha levantado el pedazo de tejido y me ha mostrado de que se trataba, eso me ha perturbado hasta el punto ya de no saber que hacer. Ver dos fetos de gemelos que se mueven, gesticulando, respirando me ha trastornado realmente. No soy médico. No he pretendido serlo nunca, pero realmente nunca, y no podría decirles si estos gemelos tenían problemas genéticos. Todo lo que vi es que estaban intactos, lo que significa que no había marcas de pinzas sobre ellos, que no sangraban, eran dos gemelos que se hacían de mimos ante mi. Y fui. "

El testimonio más horrible fue seguramente de Brenda Shafery, enfermera enviada sobre un lugar de recogida de órganos tomados sobre fetos. Partidaria del aborto en la época, la enfermera Shafer presumía que su trabajo prestaría un servicio considerable, para el progreso de la ciencia médica, utilizando los tejidos tomados sobre los fetos para salvar vidas. Según el Ashville Tribune, Diario que publicó su historia, la que asistió la enfermera Shafer, la cambió para siempre:

"Estaba lado del doctor y lo observaba practicar un aborto parcial, que era un nacimiento casi, sobre una mujer embarazada de seis meses. Las pulsaciones del corazón del bebé eran visibles claramente sobre la pantalla la ecografía. El doctor pudo sacar el cuerpo y las manos del bebé, todo excepto su pequeña cabeza. El cuerpo del bebé se movía. Sus pequeños dedos enroscados. Daba patadas. El doctor tomó un par de tijeras y las hundió detrás de la cabeza del bebé y el brazo del bebé se estremeció bruscamente, sorprendido, el reflejo de un bebé que se siente caer. Luego el doctor abrió las tijeras colocó el tubo succión en el agujero y extrajo el cerebro del bebé.En ese momento, el bebé se ha ablandado completamente. No he vuelta nunca a la clínica. Pero siempre estoy atormentado por la cara de este pequeño niño. Era la cara de un ángel, el más perfecto que nunca haya visto.

Se teme que a largo plazo, si no es ya el caso, habrá mujeres que elegirán ser preñadas y abortadas, simplemente para la renta de la venta de los tejidos de feto, satisfaciendo así las solicitudes de los investigadores que tienen una necesidad constante. Se prevé que este mercado, que aumentó un 14% al año, representa más de mil millones de dólares, sin contar los enormes beneficios derivados de las patentes que resultan de las experiencias. Mientras que el número de programas de investigación de las universidades, de las compañías de biotecnología y las empresas farmacéuticas aumenta una velocidad fantástica (el NIH solo repartió una subvención de veinte millones de dólares al año para la investigación sobre los tejidos de los fetos), los mataderos humanos continuarán multiplicándose. Se sacrificará a bebés, a algunas semanas de nacer, para que los investigadores puedan saber más sobre los tejidos y los órganos que recogen, con el fin de mejorar la existencia de las futuras generaciones, de las manos de los que serán bastante afortunados para haber sobrevivido.

AU NOM DE LA SCIENCE . Le choc: tous cobayes depuis un siècle

Andrew Goliszek.
Enquête franÇaiseThierry Soucar

Editions Télemaque. 2005 Paris

Pp 359-368

jueves, 17 de abril de 2008

¿ Necesitamos los partidos políticos? Paul Johnson

Mencionaba Alexis de Tocqueville la prohibición de la representación en los municipios de Nueva Inglaterra, como secuestro de la participación vecinal directa. De hecho hasta el propio George Washington tenía prevenciones acerca de los partidos políticos como maquinarias de poder sin límites.

La Confederación Helvética hace descansar su democracia en último término en los ciudadanos, a través de los mecanismos de iniciativa popular y del referéndum, de manera que la primera y la última palabra la tienen los ciudadanos y no los partidos. Algo similar se podría decir de las comunas y los cantones donde el vecino es el primer y último pilar de la democracia municipal.

Muy diferente de todo esto, por nuestros pagos aumenta cada vez más la partitocracia, tendiéndose de manera notoria hacia un bipartidismo o mejor dicho bimacropartidismo, que además se trata de colar desvergonzadamente como sumún de la democracia. Hasta muchos denominados castellanistas, poco conocedores del viejo régimen comunero castellano, que algunos confunden con régimen comunista, tienen pretensiones partidistas: un gran partido, una gran extensión, un gran poder; naturalmente que hasta la fecha no son sino pretensiones ilusorias y larvadas de esas metas temibles, pero que los identifica si no cuantitativamente si cualitativamente con cualquiera de los grandes partidos en candelero. Es decir más de lo mismo.

Anexamos un artículo de Paul Johnson , en el que discurre acerca de estos temas en el ámbito anglosajón pero fácilmente extrapolable a otros ámbitos

*************** ANEXO******************************

¿NECESITAMOS LOS PARTIDOS POLÍTICOS?, ¿Llevaba razón Washington?

Paul Jonson Libertad Digital, suplemento Ideas.

¿Necesitamos los partidos políticos? Rara vez se plantea esta cuestión. Quizá debiéramos formularla de otra manera: ¿hasta qué punto necesitamos a los partidos políticos? Porque, ciertamente, el costo moral de tenerlos es elevado, y sigue creciendo. Gestionar y promover partidos políticos sale muy caro en el siglo XXI. Recaudar los fondos necesarios apelando al idealismo de los fieles ya no es posible, si es que alguna vez lo fue. Entran, pues, en liza motivaciones más primarias, lo que significa corrupción de una u una forma. Y la experiencia parece sugerir que, en casi todas las democracias occidentales, la recaudación de fondos es, a día de hoy, y con diferencia, el mayor foco de corrupción. La venta de títulos nobiliarios a cambio de cuantiosas donaciones a las arcas del partido viene siendo un escándalo en Gran Bretaña desde hace tiempo. No se trata simplemente de la venta de unas "condecoraciones" que permiten al receptor –tras desembolsar, pongamos, un millón de libras en efectivo – llamarse (y ser llamado) Lord; se trata también de la venta de un escaño en el Parlamento, puesto que los poseedores de títulos nobiliarios vitalicios tienen derecho a ocupar una banca en la Cámara de los Lores, el equivalente británico del Senado norteamericano. Así pues, ello les concede el ingreso a lo que se ha denominado "el mejor club de la Tierra", que encima les concede un estipendio. Más gasto. También les permite –y este punto es crucial – discutir, enmendar y votar las leyes que pasan por el Parlamento. Cierto, los poderes de la Cámara de los Lores son inferiores a los de la Cámara de los Comunes. No puede echar abajo los proyectos de ley, pero puede retrasarlos y alterarlos. Nadie sabe con exactitud cuántas personas han comprado sus escaños en la Cámara de los Lores. Podrían ser más de 100 (de un total de 725), y esa cifra puede crecer. Hasta hace poco los títulos nobiliarios se entregaban exclusivamente a quienes pagaban a tocateja; ahora se ha descubierto que a los ricos se les ha concedido o prometido títulos a cambio de préstamos en condiciones favorables. La fuente de esta nueva forma de corrupción es el nuevo Partido Laborista, que anda buscando un sustituto de los sindicatos como principal fuente de ingresos. No obstante, los conservadores y los liberaldemócratas también han intentando recaudar dinero prometiendo favores. En cuanto un partido es lo suficientemente grande, puede abrirse camino en los derroteros del enjuague. Vender títulos nobiliarios es una estratagema característica de los británicos, pero el fenómeno de la corrupción está presente en toda Europa, especialmente en Alemania, Italia, Francia y España. En estos cuatro países, prácticamente todos los escándalos financieros importantes de los últimos veinte años con políticos de por medio tienen su origen en la recaudación de fondos para los partidos. Algunas de las más altas figuras políticas han sido acusadas de cometer abusos en la recaudación de fondos, entre ellos el presidente francés, Jacques Chirac, cuando era alcalde de París, y Helmut Kohl, cuando era canciller de Alemania. La defensa suele ser la misma: "Pero lo hice por el partido". Pero sigue siendo corrupción. Y coger dinero para el partido acaba por dar paso al hábito de coger dinero para los individuos. El más reciente escándalo relacionado con los títulos nobiliarios ha dejado impertérritos a los políticos británicos más curtidos. "El dinero tiene que recaudarse de alguna manera", dicen. "Si no se nos permite vender títulos, los partidos tendrán que ser financiados por el contribuyente". ¿Soy el único en encontrar ultrajante esta sugerencia? Significaría, de hecho, que la gente estaría obligada a conceder subsidios a un monopolio político ejercido a perpetuidad por políticos profesionales. Este asunto, en qué medida la recaudación de fondos para las campañas –tanto del partido como personales – conduce a la corrupción, es objeto de controversia en EEUU. Ciertamente, se conceden cargos a los donantes importantes, incluso destinos diplomáticos fundamentales. A menudo he pensado que esto representa una enorme desventaja para los esfuerzos diplomáticos norteamericanos a la hora de exponer sus políticas al mundo, algo que, hoy más que nunca, es de crucial importancia. George Washington abordó el problema de los partidos políticos hace 200 años, en su Discurso de Despedida. Reconocía, a regañadientes, que es "probablemente cierto" que, "dentro de ciertos límites", "en los países libres los partidos políticos son controles útiles de la administración del Gobierno y sirven para mantener vivo el espíritu de la libertad". Pero añadía que el espíritu partidario no había de ser "alentado". "Siempre habrá suficiente para todo propósito necesario", agregaba. Y, dado el "peligro constante de que lo hubiera en exceso, el esfuerzo por mitigarlo y aplacarlo ha de correr, forzosamente, por cuenta de la opinión pública". Asimismo, comparaba la competición partidaria con un incendio: "El fuego precisa de vigilancia constante, no sea que, en lugar de calentar, consuma". Los occidentales deberíamos reflexionar acerca de cómo pasar sin partidos políticos todopoderosos y altamente organizados, o al menos sobre cómo reducir su influencia. ¿Por qué no promover que se presenten a las elecciones individuos más independientes? ¿Qué papel deben desempeñar los independientes en los parlamentos y congresos del siglo XXI? Durante los dos últimos siglos, los partidos políticos han dominado cada vez más nuestras legislaturas, constituido nuestros gobiernos y dado forma a nuestras sociedades. Pero si son instituciones tan exitosas e indispensables, ¿por qué son tan corruptas? ¿Es inteligente intentar exportar esta tradición partidista a las democracias que intentamos levantar en países como Irak y Afganistán? Después de todo, en Israel, que es una democracia genuina, el extremadamente fragmentario sistema de partidos es un obstáculo para un gobierno bueno y estable. Este tipo de cuestiones ha de plantearse y debatirse en los medios, los think tanks y los departamentos universitarios de Ciencias Políticas. No debemos mantenernos por toda la eternidad en la línea derrotista en que estamos atascados con el viejo sistema de partidos.